La situación de Pindado despierta sentimientos encontrados
Hay diferentes puntos de vista respecto al derribo de la huerta en la que vivía


Actualizado el 12/12/2020 a las 06:00
Desde quien la considera una “aprovechada” del sistema -cobra una renta de exclusión social de unos 600 euros- hasta las personas que se solidarizan con su situación, con un pasado de malos tratos, según su propio testimonio. El jueves, un lector se puso en contacto con este periódico para ofrecer a Ariadna Pindado, de 33 años, un terreno de su propiedad para que pudiese mantener su estilo de vida. Esta pamplonesa cultivaba la huerta de Echavacoiz, dormía en una tienda de campaña y convivía con dos perros y dos gatos. Se define como una ecologista convencida, dedicada a cuidar del río, “de cada planta, de cada flor”, según aseguraba en una entrevista a este periódico. A media tarde de ayer, el propietario del terreno que se había ofrecido a ayudarle se retractaba de su propuesta. Ariadna Pindado lleva años siendo atendida por los servicios sociales municipales. También recibía ayuda, hasta el inicio de la pandemia, de la parroquia de Echavacoiz.