La movilidad, el euskera y las escuelas infantiles centran el balance de legislatura de Pamplona

Los distintos ponentes abogan por el consenso político y defienden el papel de los técnicos en la toma de decisiones municipales

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La movilidad, el euskera y las escuelas infantiles centran el balance de legislatura de PamplonaJosé Carlos Cordovilla
La movilidad, el euskera y las escuelas infantiles centran el balance de legislatura de Pamplona

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Diario de Navarra

Actualizado el 03/05/2019 a las 14:30

La movilidad ciudadana, la política sobre el euskera y su afección en las escuelas infantiles, el uso de los símbolos y el desalojo del Marqués de Rozalejo han sido los temas estrella del foro celebrado este mediodía en Diario de Navarra para hacer balance de la legislatura que termina en el ámbito de Pamplona. Se trata del sexto encuentro celebrado en los últimos meses tras los que versaron sobre educación, infraestructuras, fiscalidad, saludpolítica lingüística, y en él han participado cuatro expertos en estas materias: Javier Sada, exdirector de Salud y analista de actualidad;  Eneko Astigarraga, fundador de Oraintxe y socio de CCCP (Ciudadanos Ciclistas de la Comarca de Pamplona); Javier Induráin, físico y padre de alumno en las Escuelas Infantiles de Pamplona; y José Antonio Cuesta, policía foral y vicepresidente de CSIF Navarra.

Para el primero de ellos, durante los cuatro años de mandato de Asiron, el Ayuntamiento "ha funcionado de forma obsesiva con una sola neurona, la identitaria". Y como argumento ha utilizado varios ejemplos: "El cambio de modelo a euskera en dos escuelas infantiles pasando de la opinión de los padres y sin ninguna demanda social al respecto social al respecto", la "imposición de la ikurriña especialmente en los Sanfermines a sabiendas de que era ilegal", la "valoración del conocimiento de euskera para plazas en el Ayuntamiento, cuando muchas de ellas no eran de cara al público", el "cambio de cuadros que llevaban 200 años colgados en el Ayuntamiento porque eran de reyes españoles", "la modificación de nombre de determinadas calles, la última la avenida del Ejército, porque sonaba a español" o la "manipulación de la historia de Pamplona" hasta en los programas escolares de conocimiento de la ciudad. Según Sada, al Consistorio "se le ha olvidado su principal función, que es administrar de forma transparente, cumpliendo la normativa y haciéndola cumplir": "Lo único que les ha preocupado es euskaldunizar Pamplona, en lugar de gobernar para todos, también para el 97% de ciudadanos que no habla euskera", ha expuesto. 

Sobre el tema del euskera ha intervenido Javier Induráin, padre afectado por los cambios en las escuelas infantiles, quien ha relatado cómo se produjo el proceso: "Todo fue tan denunciable que hubo quien grabó la reunión con el Ayuntamiento para darlo a conocer", ha insistido. A día de hoy, tras varios recursos municipales, el asunto está en manos del Tribunal Supremo y los niños afectados ya han comenzado la etapa educativa obligatoria. Induráin ha cuestionado las prisas con las que se produjo la modificación, el "oscurantismo" en la gestión de los datos de demanda y las plazas, la falta de comunicación con las familias que llevaban a sus hijos a los centros, la destrucción de equipos pedagógicos, la afección de esta decisión a familias de bajos recursos, o el uso de los padres que querían educación en euskera "como escudos humanos". En este sentido, su propuesta ha sido clara: que se asignen las plazas en función de la renta y después preguntar la demanda de idioma y preparar al personal para poder atenderlo. Y además, requerir una mayoría política cualificada para que una institución siga recurriendo. En el caso de que se produzca un cambio político el 26 de mayo, Induráin sugiere una reversión gradual, fruto del consenso entre nacionalistas y partidos que no lo son para que no vuelva a ocurrir, y basada en la demanda de los adjudicatarios de las plazas.

Sobre el tema de movilidad, Eneko Astigarraga, fundador de Oraintxe y socio de CCCP (Ciudadanos Ciclistas de la Comarca de Pamplona), ha reconocido que la legislatura ha tenido "momentos convulsos" y que se han realizado "apuestas decididas": "Había mucho miedo a intervenir, pero algo había que hacer, aunque algunas decisiones han sido apresuradas", ha manifestado. Para este ponente, la movilidad "no es un problema de color político sino de osadía" y "hace falta valentía que trae a veces confrontación, malos entendidos aun cuando hay buenas intenciones". Para Astigarraga, el problema de los políticos es que "siguen mirándose al ombligo todos en lugar de recordar que están elegidos para servir a una sociedad que quiere que le vaya mejor" y, en este sentido, ha reclamado "empatía y corresponsabilidad" para planificar más allá de una legislatura". 

Además, ha abogado por "empoderar a los técnicos" frente a una "clase política apoltronada, sectaria y confrontada que está penalizando a la ciudadanía". 

Finalmente, José Antonio Cuesta, policía foral y vicepresidente de CSIF Navarra, ha explicado la actuación de la Policía Foral en el desalojo del marqués de Rozalejo y ha cuestionado la actitud de los mandatarios en el Ayuntamiento de Pamplona y en el Gobierno de Navarra. "No es que los policías forales se hayan sentido utilizados sino que lo han sido, si hay separación de los tres poderes, debe dejarse actuar a los técnicos, en este caso, policías forales que con sus criterios técnicos debían haber podido tomar decisiones", ha defendido. 

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