x

Nos gustaría enviarte las notificaciones para las últimas noticias y novedades

PERMITIR
NO, GRACIAS
Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página Hemeroteca Edición impresa Boletines
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete

La Hemeroteca
Pamplona / Iruña

Una nevada dulce en el mercadillo de San Blas de Pamplona, pese a la nieve y el frío

La fiesta de San Blas endulzó ayer una manaña que comenzó con frío, viento y nieve en la capital navarra pero que no evitó que decenas de vecinos compraran sus roscos, rosquillas y caramelos

Animación en el mercadillo de San Blas de Pamplona, pese a la nieve y el frío

Pamploneses en el mercadillo de San Blas bajo una intensa nevada.

EFE
Actualizada 04/02/2019 a las 07:28
Etiquetas
  • I.R.
A+ A-

La mañana que comenzó con frío y nieve en Pamplona, con temperaturas que apenas superaban los cero grados, se volvió más dulce con la celebración de la fiesta de San Blas. Llegados de distintas localidades, principalmente de la Zona Media, los comerciantes y reposteros no faltaron a su cita y a las siete de la mañana comenzaron a montar los 21 puestos de caramelos, roscos y otros dulces en la plaza de San Nicolás. “Ha sido complicado llegar hoy. Cuando íbamos por el Carrascal pensaba que no llegábamos”, apuntaba Marisa Catalá López, de Garrarte, de Tafalla. “Ahora a ver cómo va la jornada. El comprador de San Blas es más el del día a día, acude al centro por trabajo y pasa por aquí y compra algún rosco. Hoy al ser domingo no sé”, añadía mientras atendía el puesto junto a su sobrino, Xabier Flamarique Catalá. “Somos varias generaciones de una familia las que nos juntamos hoy aquí”, dijo.


Se mantienen los precios del año pasado: roscos, a 6 euros; las tortas de txantxigorri, a 2,50; el dobladillo de cabello de ángel, 5,50 euros; las pasiegas, 6 euros; mallorquinas, 4,50; o las figuritas de caramelo, a 2,50 euros. “Las figuritas solo las hacemos para San Blas y la verdad es que a la gente le gustan mucho”, apuntaba Xabier Flamarique.


Inés del Rincón López es otra de las habituales en la plaza de San Nicolás. Monta su puesto desde hace 50 años. “Hemos salido de Tafalla a las seis y cuarto de la mañana. Nevaba sin parar y la carretera estaba fatal. Todo sea porque ya teníamos todo preparado”, afirmaba Inés del Rincón, de la tienda Virgen de Ujué. “No hay un producto que se venda mucho más que el resto. Va según gustos: roscos, rosquillas, tortas, caramelos...”, comentaba desde su puesto, justo frente al portal de entrada de la iglesia.


Y por ese mismo portal, minutos antes de la diez de la mañana el clero de San Nicolás acompañaba la figura de San Blas en su breve recorrido por la plaza y la calle San Miguel para bendecir todos los puestos de dulces. El santo iba a hombros de los feligreses: José Luis Ancín Alcoz, Jesús María Gorraiz Sarriguren, Juan Morales Pereira, sacristán de la parroquia; y Luis María Mauleón Goñi. Cerraba la marcha el párroco de San Nicolás, César Magaña, acompañado de miembros de la corporación municipal como Enrique Maya, Ana Elizalde, Ana Lezcano, Román Luzán y Gabriel Viedma, de UPN; e Iñaki Cabasés de Geroa Bai. También asistió la parlamentaria y portavoz del PP, Ana Beltrán.


La primera misa comenzó a las 10 horas. El templo se llenó de gente con bolsas llenas de roscos y dulces para bendecir. En su homilía, el párroco César Magaña recordó la figura de San Blas como uno de los primeros mártires de la iglesia y fiel seguidor de Cristo. También como sanador de las enfermedades de garganta, a raíz del milagro que realizó con aquel niño que se asfixiaba con una espina de pescado; y como reflejo de una de las tradiciones familiares por las que se celebra esta fiesta y se llevan los alimentos a bendecir. “Es importante que nuestra religiosidad popular y nuestras devociones no queden relegadas por el secularismo y el relativismo que impera en nuestra sociedad”, dijo Magaña.


Al término de la misa, bolsas y paquetes de dulces recibieron el agua bendita y los fieles veneraron la reliquia del santo. Una imagen que se repitió durante todo el día en el templo.


Soka-dantza al mediodía


En la plaza, cercano ya el mediodía, el ambiente iba ganando grados de temperatura y también se notaba mayor afluencia de gente. “Salimos todos los domingos a dar un paseo y hoy era obligado venir y comprar algún dulce por la fiesta de San Blas”, comentaban Rosa García y Julia Aznar, vecinas de San Juan, que llevaban un par de roscos cada una.


Javier y Mateo Lasaosa, de 5 y 3 años de edad y alumnos del colegio San Juan de la Cadena, estaban encantados con unas ruedas rellenas de bolas de caramelo que les acababa de comprar su madre, María Espinosa. “Venimos todos los años. Es una tradición y así le pedimos a San Blas que nos proteja las gargantas”, comentó. Iñigo Ablitas Santos se había acercado al mercadillo con sus hijos, Iñigo y Marco. “Primero venimos a por los rosco y luego iremos a tirarnos bolas de nieve y así pasaremos la mañana del domingo”, afirmó.


El grupo municipal de danzas Duguna llegó a San Nicolás para interpretar la soka-dantza, una coreografía tradicional emparentada con las danzas en cadena, branles y farandoles que se bailan en el sureste de Europa desde el final de la Edad Media. A la misma hora, estaba previsto que el alcalde Joseba Asiron se acercara al mercadillo.

Etiquetas
Selección DN+

Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

Lo más...
volver arriba

© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual

Contenido exclusivo para suscriptores DN+
Navega sin publicidad por www.diariodenavarra.es
Suscríbete a DN+
Solo 0,27€ al día (Suscripción Anual)
Ya soy DN+
Continuar

Estimado lector,

Tu navegador tiene y eso afecta al correcto funcionamiento de la página web.

Por favor, para diariodenavarra.es

Si quieres navegar sin publicidad y disfrutar de toda nuestra oferta informativa y contenidos exclusivos, tenemos lo que necesitas:

SUSCRÍBETE a DN+

Gracias por tu atención.
El equipo de Diario de Navarra