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Quién es quién

El guardián del castillo de Irulegi

Rubén Ibero Goñi, voluntario en la recuperación del castillo, forma parte del grupo de vecinos que, hace más de doce años, se propuso sacar a la luz lo que en la zona se conocía como el castillo de Laquidáin, en el monte Irulegi. Su trabajo voluntario y de coordinación y su entusiasmo explican, en parte, el resultado final de la excavación.

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El guardián del castillo de Irulegi
Actualizado el 02/12/2017 a las 11:31
Como montañero aficionado y oriundo de Aranguren, en la parte más rural del valle del mismo nombre, la sierra de Laquidáin y el monte de Irulegi han sido su campo de entrenamiento casi diario. Así lo cuenta Rubén Ibero, al que muchos en el valle le reconocen como el “guardián” de este castillo, a 893 metros de altitud, que tuvo gran relevancia hasta el ocaso del reino de Navarra.
Sus inumerables viajes durante años, su papel de coordinación entre voluntarios, ayuntamiento y los técnicos de Aranzadi; su compromiso, también como voluntario, con una actuación con la que quieren mostrar este punto estratégico dan cuenta de lo acertado de la descripción. “Siempre se hablaba en el Valle del castillo de Laquidáin. Que estaba en la cima de Irulegi. Pero no sabíamos nada y nos intrigaba. Era un cono de piedras y árboles y había un buzón, como en todas las cimas.
“Sin la ayuda técnica de Aranzadi y la implicación del Ayuntamiento no estaríamos aquí”
Rafa Bayano, vecino y miembro de Aranzadi, propuso hacer algo y en 2005 empezamos a excavar. Fuimos unas quince personas y enseguida salieron piedras de sillería. Avisamos y Aranzadi confirmó que estaba documentada la existencia de un castillo. Así empezó todo”, cuenta Ibero, de 69 años y que durante varios meses de los últimos diez años ha subido a diario al monte. Este mismo año ha hecho de enlace entre los canteros del valle que han trabajado en la puesta en valor de los restos que han ido saliendo.
E incluso junto a su familia, su mujer Reyes Egaña y sus hijos, Naiara y David, prepararon la paella con la que se obsequió a los voluntarios en la jornada de auzolan. Tomaron así relevo a Félix Larequei.
Desde Aranzadi, al que el Ayuntamiento del Valle de Aranguren encargó la dirección técnica del trabajo hecho, valoran su cometido, los desbroces previos a cada campaña para poder trabajar sobre el terreno, su ilusión por ir completando fases. “Ha habido una implicación tal que cada campaña se han superado las expectativas”, dice Mattin Aiestaran, que ha terminado como director de la excavación.
¿Qué ha hecho que se vinculara tanto con el proyecto de Irulegi?
Porque al empezar me picó algo. Empezó a abrirse algo en mí cuando descubrí lo que podía haber y quería que se supiera. Y he acabado siendo parte de Aranzadi y encantado no sólo con el trabajo, sino con coger el cepillo para ir descubriendo lo que estaba encerrado.
¿Y qué relación tenía con este mundo de la arqueología?
Ninguna. HE trabajado en VW, como probador de coches y he sido aficionado al campo como hijo de labrador.
“Al empezar a excavar en el castillo y ver lo que había escondido me picó algo”
¿Cuál ha sido su papel estos años en la excavación?
Se puede decir que desde el principio he llevado la logística durante el mes que se hacía el trabajo de campo. Y también la coordinación con Aranzadi, y con el Gobierno de Navarra, que tenía la última palabra sobre lo que se iba a hacer. Y con el Ayuntamiento, que apostó desde el principio y ha garantizado, con partidas anuales, que se hiciera el trabajo.
¿Siempre como voluntario?
Siempre. He hecho cientos de viajes pagados con mi bolsillo y orgulloso de que no me paguen.
Defienden que ha sido un trabajo colectivo la recuperación y puesta en valor de Irulegi.
Así es. Se ha hecho casi el doble por el voluntariado del valle y de otros pueblos próximos. También por las convocatorias de Aranzadi, que traían a personas de todos los sitios. Llegó a venir un señor de 80 años de Zumárraga.
Natural de Aranguren, tiene 69 años, está casado y tiene dos hijos. Su vida laboral se centró como técnico en Volkswagen. Durante 16 años fue concejal en el Ayuntamiento del Valle de Aranguren y responsable de Medio Ambiente.
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