Vivienda
Choque entre comercios y lofts en Pamplona: "Se ponen a la venta mientras el comercio está funcionando"
Pamplona adoptó el pasado julio una decisión salomónica: la prohibición de construir viviendas en planta baja en 90 calles consideradas "ejes estratégicos comerciales". En otras zonas, se quieren facilitar la conversión de locales en apartamentos


Publicado el 17/10/2026 a las 05:00
El comercio local y la vivienda constituyen dos elementos consustanciales y troncales de la vida urbana. Pero en el contexto actual de carestía de vivienda, ambos mundos pueden entrar en colisión. O al menos en lo que respecta a los proyectos de apartamentos en planta baja, los locales comerciales de toda la vida susceptibles de convertirse en lofts. El Ayuntamiento de Pamplona suspendió el pasado julio las licencias de viviendas a pie de calle en 90 calles consideradas ejes comerciales de la ciudad. La medida puso en pie de guerra al menos a nueve propietarios de once locales, que ya habían iniciado los trámites para convertirlos en apartamentos. Todos ellos han presentado recursos a la decisión municipal.
En una medida apoyada por el tripartito -EH Bildu, Geroa Bai y Contigo-Zurekin- y el PSN, el consistorio aprobó esta suspensión por espacio de un año con el objetivo de preservar el comercio local en calles consideradas estratégicas y a la espera de confeccionar un listado definitivo y a la baja de las vías afectadas. UPN y PP votaron en contra de la medida. Bien es cierto que los profesionales -como defendió en estas páginas el presidente del colegio de Urbanistas, el arquitecto Luis Turiel- sostienen que una mayor densidad residencial propicia un comercio de proximidad más saludable. ¿Pero qué pasa si el comercio desaparece porque se sustituye por viviendas en un contexto de extrema demanda habitacional?
EL 12,8% DE LAS CALLES
El equipo de Asiron asegura querer frenar esa expansión de viviendas en locales de calles con vida comercial. Por eso, elaboró un plano con las 90 vías consideradas ejes comerciales y en donde se prohíbe, de momento de forma temporal, por un año, la construcción de vivienda en planta baja. Ese veto ya existía en el Casco Viejo, de acuerdo al PEPRI -la normativa que rige en el centro histórico- y también se recoge en algunas calles del II Ensanche de un PEAU (Plan Especial de Actuación Urbana) aún pendiente de aprobación definitiva. Las 90 calles representan cerca del 12,8% del total de vías de la capital navarra -según el censo de 2019 de un total de 692 calles, ahora son más- aunque el equipo de gobierno aseguró en el pleno de septiembre que iba a hacer una revisión a la baja de las calles, de manera que serán menos que las inicialmente propuestas. Una vez aprobada definitivamente la reordenación, el veto a la vivienda en planta baja quedará consolidado en esos ejes comerciales. El equipo de gobierno ha confirmado a este periódico que la relación de calles a las que afecta la medida estará confeccionada antes del final de este 2026.


En otras calles con menos gancho para los comercios o que han visto languidecer el potencial de negocios se va a flexibilizar las normas para poder construir en planta baja. El propio PEAU del II Ensanche ya contempla esta opción de lofts en el entorno de la calle Aralar. Así las cosas, el ayuntamiento plantea frenar la pérdida de comercios, por un lado, y propiciar lofts allí donde no hay comercio, por otro.
VIVIENDA Y ESPECULACIÓN
Son muchas las casuísticas que pueden darse en nuestras calles. Por ejemplo, la medida también pretende poner coto a determinadas operaciones especulativas que algunos comerciantes ya han denunciado en estas páginas.
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El presidente de la Asociación de Comerciantes de la Rochapea , Fermín Damborenea, denunció que en algunos casos, la posibilidad de crear viviendas -un negocio suculento ante la enorme demanda- está afectando a tiendas en activo. “Nos hemos encontrado con que propietarios de locales alquilados a comerciantes quieren vender esos locales. Primero se los ofrecían a los comerciantes a precios muy altos, excesivos. El objetivo es, ‘si no lo compras, te pongo el cartelito’. Se pone a la venta mientras el comercio está funcionando hasta que se vende”, decía el presidente de los comerciantes de la Rochapea. Esta misma idea la han expuesto concejales del gobierno municipal, como Joxe Abaurrea (EH Bildu) o Mikel Armendáriz (Geroa Bai) en el salón de plenos. Puede ser un argumento sólido para defender el comercio local en esos casos. ¿Pero qué pasa cuando en esos ejes comerciales siguen sin florecer los negocios de proximidad?
Y esa es la idea que lanza UPN. El concejal regionalista Juan José Echeverría declaró en el pleno de septiembre que las viviendas en planta baja ya están reguladas en algunas zonas de Pamplona. Y que eran necesarias otras medidas para incentivar el comercio. “Ustedes lo resuelven todo prohibiendo. Si la gente no quiere poner comercios, les prohiben poner otra cosa. Para que se pongan comercios hay que hacer otras cosas. Hay que dejar de asfixiar a los autónomos a impuestos, a tasas, etc. Es decir, ampliar la prohibición no es la solución”, sostuvo.
Entre tanto, los propietarios afectados siguen plantando batalla a la decisión municipal. Recientemente enviaron una nota de prensa en la que piden, como han hecho en sendos recursos jurídicos, que se “deje sin efecto la suspensión” a todos aquellos proyectos que iniciaron sus trámites antes de esa fecha.
Sin embargo, el acuerdo aprobado por la mayoría municipal es rotundo. En el sexto punto, acuerda “ordenar la interrupción de los procedimientos de otorgamiento de licencias comprendidos en su ámbito territorial y objetivo o material y, con notificación individual del presente acuerdo a quienes tuvieran presentadas solicitudes de licencia con anterioridad a la fecha de adopción de este acuerdo, en los términos previstos en el artículo 70.5 del Decreto Foral Legislativo 1/2017”.
Vivienda y comercio, como se ve, pueden chocar cuando la primera se asienta en los espacios tradicionalmente reservados para los segundos. Un choque signo del tiempo actual.
PLAN DE ORDENACIÓN
1 90 calles sin viviendas en planta baja. A la espera de un listado definitivo de las calles en las que se prohibe la conversión de locales en vivienda, el ayuntamiento ha paralizado las licencias en 90 calles de toda la ciudad.
2 Protección de establecimientos históricos. La medida lanzada por el gobierno de Asiron contempla además la protección de “establecimientos históricos y elementos de valor patrimonial”. Esto supone su incorporación en el catálogo municipal y la suspensión temporal de las obras que puedan afectarles.
3 Viviendas en planta baja en calles con poca actividad comercial. Mientras en las calles comerciales se veta las viviendas en plana baja, las vías con menor potencial comercial tendrán más fácil construir apartamentos a pie de calle. Para ello se reformará el artículo 39 del planeamiento municipal para facilitar viviendas pequeñas.