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"No se limpia el polvo dentro de los cajones": la Audiencia navarra condena a una mujer por robar a la anciana a la que ayudaba
El tribunal le impone 4 años y 7 meses de cárcel por robar a la mujer a la ayudaba en su casa, en Pamplona. Ante las sospechas, fue grabada por una cámara


Publicado el 15/09/2026 a las 05:00
Ante las sospechas de que a su tía, de 90 años, la mujer que le ayudaba con las tareas domésticas le estaba robando dinero, su sobrina colocó una cámara en el dormitorio del domicilio, en Pamplona. En las imágenes que grabó se ve “claramente” a la acusada revisar sin motivo un cajón de la mesilla, cómo sustrae algo que se mete en un bolsillo de la bata y cómo finge seguir con su tarea. “Pero no se limpia el polvo en el interior de los cajones”, resalta la Sección Segunda de la Audiencia como uno de los argumentos que le ha llevado a imponer a la mujer una pena de 4 años y 7 meses de prisión por haber robado dinero en efectivo de la vivienda y también de la cuenta corriente durante al menos año y medio. Un total de 16.100 euros que tendrá que devolver.
La empleada se enfrentaba a 12 años de prisión por haber hecho lo mismo en casa de una vecina, pero en este caso ha sido absuelta por falta de pruebas. En el juicio, celebrado a principios de junio, ella lo negó todo y reclamó la absolución. Pero el tribunal ve numerosas pruebas contra ella. De entrada, el testimonio “elocuente y convincente” de la víctima, que narró que un día de 2023, cuando fue al banco a sacar dinero para pasar el mes, descubrió una extracción de dinero de dos días antes que no había realizado. Por eso avisó a su sobrina, que colocó una cámara en su dormitorio y un ‘cebo’ en el cajón de la mesilla: un sobre con 350 euros en billetes. Así fue como grabaron a la empleada.
Ante la evidencia de las imágenes, la acusada declaró en el juicio que iba a buscar un pañuelo para la mujer, que cuando revolvía el cajón se cayeron 120 euros en billetes y que iba a devolverlos de inmediato, pero que cuando regresó al salón ya había llegado la Policía Municipal. Los magistrados descartan esta versión, que la acusada no mencionó hasta el juicio: argumentan que lo que dice no se ve en el vídeo y que no resulta creíble que en lugar de caerse el sobre lo hicieran solo tres de los billetes.
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Pero además de estas pruebas, están el testimonio de la sobrina, que contó cómo la cámara instalada le enviaba las imágenes a su móvil, y el de la empleada del banco, que detalló las rutinas de la víctima para sacar dinero. Por último, el tribunal resalta unas grabaciones de audio entre la acusada y la sobrina en las que la primera reconoce haber sustraído dinero e incluso se ofrece a devolverlo a plazos.