Villava
La garza inmortalizada
La artista plástica cántabra Bea Millán ha dirigido junto al encargado de obras de Villava, Ibán Iturria, una iniciativa para dar nociones del mundo laboral a jóvenes de entre 16 y 23 años. Además, ha plasmado su arte a orillas del río Ultzama


Actualizado el 02/08/2025 a las 14:12
La garza real (Ardea cinerea) es cada vez más común en la Comarca de Pamplona, junto a ríos y zonas húmedas. Sus plumas entre blancas y grises y su perfil zancudo no sorprenden tampoco, en épocas más frías, en rotondas y jardines a pie de carreteras o caminos. A orillas del río Ultzama la conocen bien, cerca del batán de Villava, y su imagen se ha “colado”, además, ante las cámaras que graban la fauna del parque fluvial de la comarca. Ahora, además, ha quedado inmortalizada, de alguna forma, en Villava. En un mural llamado a perdurar y a quedar integrado en el río cuando crezca a partir de septiembre u octubre. Junto al río que pone en vilo a la villa en días de lluvias intensas, pero que en tiempo de estiaje es zona de paseo, de pesca y de relax.
Una garza a punto de arrancar el vuelo pintada en una lona reutilizada por la artista plástica Bea Millán, firmada con su nombre artístico “A chorro vivo”, quedó instalada ayer junto a la pasarela que une el casco urbano y la urbanización Martiket que acoge las piscinas municipales y varias casas. Un regalo preparado en uno de los almacenes municipales esta misma semana y que sirvió como punto final a la tercera edición del programa de iniciación laboral, Haziera, que organiza el Ayuntamiento de Villava. Millán, conocida en la localidad por sus participaciones en el festival de arte urbano La Ortiga, ha sido la responsable, junto al jefe del servicio de Obras, Iban Iturria, de los talleres en los que han participado veinte jóvenes de entre 16 y 23 años.
Durante diez días cada uno de los grupos han trabajado en la colonia de San Francisco y en el entorno de la plaza del Fuero. Han dibujado en el muro que rodea las viviendas estrenadas en 1952 en Villava, para recordar su historia y mejorar su aspecto. Y han llenado de colorido la plaza y elementos del mobiliario urbano.
REFLEJO EN EL AGUA
Pero además la artista plástica que acumula más de 25 años de experiencia de pintura mural, descubrió en el muro junto al río Ultzama, en la orilla del casco urbano de Villava, un punto para dejar su arte. “Se fijó en la luz, en los reflejos, y eligió ella misma el espacio. Una ubicación que entre las once y las once y cuarenta produce un efecto de reflejo de la silueta de la garza en la lámina de agua del río”, contaba Mikel Baztán, asesor en temas medioambientales en el Ayuntamiento de Villava y que ha ayudado a la difusión de esta iniciativa. “La idea es que, con los materiales empleados, pueda perdurar mucho tiempo y cuando termine el estiaje y el río crezca la garza parezca que está dentro”.