Bares

El Cali renace en la calle Amaya

Después de cerrar en 2024, dejando atrás una larga etapa de recuerdos, el bar ha reabierto con una nueva gestión y con la intención clara de recuperar ese espíritu original

Marifé Arana (izda.), Aarón Almandoz (ctro.), y Mouna Rahaoui (dcha.) en el Bar California
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Marifé Arana (izda.), Aarón Almandoz (ctro.), y Mouna Rahaoui (dcha.) en el Bar California
Marifé Arana (izda.), Aarón Almandoz (ctro.), y Mouna Rahaoui (dcha.) en el Bar California

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Gael Laspalas

Publicado el 19/07/2025 a las 05:00

En el corazón del Ensanche pamplonés, en el número 18 de la calle Amaya, ha vuelto a abrir sus puertas un bar con mucha historia: el Bar California, aunque para la mayoría de vecinos y clientes de siempre es, y será, simplemente “El Cali”.

Fundado en 1952, el Cali fue durante décadas mucho más que un bar. Era un lugar de encuentro, un punto de referencia en el barrio, y también un lugar clave en muchas de las celebraciones populares de la zona. Fue conocido por su ambiente de fiesta, por lanzar su propio chupinazo durante las fiestas de San Fermín, organizar cabalgatas de Reyes, y hasta sacar pasacalles por su cuenta. Todo esto hizo que, con el paso de los años, se convirtiera en parte del vecindario.

Después de cerrar en 2024, dejando atrás una larga etapa de recuerdos, el bar ha reabierto con una nueva gestión y con la intención clara de recuperar ese espíritu original. Al frente del proyecto está un equipo con mucha experiencia en la hostelería local, especialmente conocido por su trabajo anterior al frente del Casino de Pamplona. Su apuesta ha sido clara: reabrir el Cali con respeto a su historia, pero con la mirada puesta en el presente.

La reforma del local ha sido discreta. Se trata más bien de un lavado de cara que de un cambio radical. Se han renovado elementos necesarios, pero sin perder la esencia del sitio. El mítico letrero azul sigue en su sitio, presidiendo la entrada como siempre, lo que facilita que tanto antiguos como nuevos clientes lo sigan reconociendo como el de toda la vida.

En cuanto a la cocina, el nuevo Bar Cali ha optado por mantener algunos de los clásicos que siempre gustaron, como el popular pincho de chipirón a la plancha, e incorporar propuestas actuales que aportan variedad sin perder su sencillez característica. La carta es breve pero cuidada, pensada para el día a día, con buenos productos y elaboraciones sencillas que invitan a repetir más de una vez. Se pueden encontrar desde pinchos hasta platos más completos de menú, ideales tanto para un almuerzo rápido como para una cena tranquila en familia.

El ambiente también conserva esa cercanía que lo caracterizaba. Es un sitio para ir a tomar algo con tranquilidad, picar algo al mediodía o cenar más tarde. Como dicen desde el equipo que lo gestiona: “Cuando se va el último cliente, nos vamos”.

El nuevo Bar Cali es una apuesta por seguir siendo un punto de encuentro del barrio.

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