Hostelería
La Milagrosa premia con el cohete los 40 años tras la barra de Pedro
Pedro Sanz regenta el Bar Albéniz junto a su mujer, Loli López y ahora ambos buscan relevo


Publicado el 25/05/2025 a las 05:00
Pedro Sanz Benito atisba colgar el delantal después de 40 años detrás de la barra del bar Albéniz, en la Milagrosa. Y con este motivo y a modo reconocimiento por cuatro décadas de andadura en la Milagrosa, la comisión de fiestas Milagrosa-Arrosadía decidió que sus manos prendieran el cohete que dio inicio este viernes por la noche a las fiestas del barrio pamplonés.
Natural de Corella, Pedro Sanz llegó con intención de tomar las riendas de este conocido negocio de hostelería, situado en la calle Albéniz, en la esquina con Manuel de Falla. Era un proyecto con su mujer, Loli López y hasta 2015 junto a Maite, hermana de Loli y su marido Pedro, que se jubilaron ese año. Ahora buscan, sin prisa pero sin pausa, un relevo que pueda dar continuidad a la actividad con la que están “muy contentos”. El local fue reformado en 2017. El diseño y decoración, con contraste de blancos y negros y azulejos de formas geométricas, lleva el sello de Ibai Sanz López, hijo de los propietarios. También el peculiar diseño del velador, plegable y con ruedas, en una calle semipeatonal, donde ayer la gente del barrio, “que es como de la familia”, disfrutó de las horas de fiesta y del buen tiempo.
Los Sanz López han atendido el bar con clientela sobre todo del barrio y se han especializado en cervezas artesanas y en la variedad de tortillas de patata, y fritos, además de comida para llevar.
Estaba algo nervioso, Pedro Sanz el viernes a las 8 de la tarde, a la hora del inicio de las fiestas. Era un cohete en familia, para los del barrio, pero con un sentimiento especial, de emoción.

