Casco Viejo Pamplona

Roberto Recasens (bar Río): "Somos un bar de pintxos, ni siquiera ponemos música”

Enclavado en la calle San Nicolás desde 1998, alerta de que la medida de la doble puerta ha metido a todos los locales en un mismo saco. "No es la solución, pero para nada"

Roberto Recasens comparte la idea de que la noche es para el descanso
AmpliarAmpliar
Roberto Recasens comparte la idea de que la noche es para el descanso
Roberto Recasens comparte la idea de que la noche es para el descanso

CerrarCerrar

Noelia Gorbea

Publicado el 30/03/2025 a las 05:00

Dice que se han metido todos los conceptos en una misma batidora y que el batiburrillo que está saliendo como resultado es de todo menos coherente. Roberto Recasens, propietario del más que conocido bar Río (con su especialidad en fritos de huevo), explica su visión del asunto. A su manera de ver, el problema radica en que Pampona está mezclando el ruido de la noche, con el ruido de la calle y con el ruido que se genera durante el día.

Gente paseando, niños, repartidores, coches... Un auténtico elenco que no hace que las ciudades sean “molestas” durante el día (“vivimos en sociedad y es una certeza”) pero que por las noches debería acallarse para que los vecinos de cualquier barrio pudieran descansar. En su caso, el bar Río es uno de esos locales que no comulga con los problemas de la noche. “No trabajamos en ese horario, somos un bar de pintxos que no hacemos ruido”, indica el responsable. 

Por este motivo, dado que en su local solamente ponen música ambiental (“el típico hilo musical que permita hablar a los clientes y, al mismo tiempo, ofrezca intimidad entre grupos de personas”), no comprenden la medida de la doble puerta. “Nos van a quitar dos o tres metros de la entrada, además de eliminar la parte más atractiva de un bar de pintxos, puesto que una doble puerta invita a que dé pereza entrar, mirar...”, asegura Roberto.

Y para corroborar sus palabras, desde el bar Río recalcan que desde hace unos años tienen la obligación de tener instalado un limitador y un aparato registrador. “Es similar al tacógrafo de los camiones. Policía Municipal pasa periódicamente por el local y comprueba si nos hemos pasado emitiendo decibelios”, explica el gerente.

Es por ello que insiste en un único mensaje: “Si no pones música, es imposible que molestes, porque un sábado a la tarde hay más ruido fuera del bar que dentro”, recalca. Terrazas, celebraciones, eventos, peñas... “Para que la gente se haga una idea, estamos en plena calle San Nicolás, y hemos decidido que en Sanfermines cerraremos a las 17 horas porque el ambiente de gente pasada no va con nuestra filosofía. No es nuestra guerra. A nosotros nos gusta atender con mimo a los clientes, no el desfase”, adelanta Roberto, dejando claro que no comulga en absoluto con las molestias nocturnas al vecindario.

En este sentido, opina que habría que valorar otras medidas para aquellos bares (como el suyo) o cafeterías que cierran de noche. “Como si nos dicen de quitar la música a las seis de la tarde...”, plantea. Afincados en Pamplona desde 1998 (“hemos visto de todo”), opinan que la medida es “absurda”. “Los bares de pintxos no queremos ruidos, no concuerdan con nuestra idea de negocio”, indica quien da de comer a 21 familias. “Tenemos que buscar una solución entre todos, pero no metiendo a todo el mundo en el mismo saco. No tiene sentido”.

Un suspiro y la pregunta del millón: “¿Por qué nos van a multar si no emitimos ruido?”. Y repite un mantra. “No somos los bares de día los que generamos el problema. Los concejales se aferran a una norma de hace 10 años y no conocen la problemática o, quiero pensar, la abordarían de otra manera”, sopesa.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora