Casco Viejo Pamplona
Los hosteleros afirman que la doble puerta solo generará problemas
Reducción de aforos, rechazo, discriminación... que, a su manera de ver, no atajan el verdadero problema: “el botellón y la comida en la calle”


Publicado el 30/03/2025 a las 05:00
La cuenta atrás sigue en curso. Y es que ya avisa el Ayuntamiento de Pamplona que será ya el 15 de junio cuando empiece a sancionar a aquellos locales del Casco Viejo que incumplan la exigencia de implantar una doble puerta para crear un vestíbulo estanco que minimice el ruido que emiten al exterior. Todo, dicen, con idea de ayudar a los vecinos.
Una medida que, a pesar de contar con sus excepciones (suprimir la música desde las 23h a quienes no puedan acometer la obra por espacio o formar parte de un edificio protegido) no convence en el sector. En esta ocasión, es Anapeh, la asociación Navarra Pequeña Empresa de Hostelería, la que pone sobre la mesa los contras de una norma “poco efectiva e inviable”.
Tras poner en común a un grupo de hosteleros, el mensaje es claro. “Entendemos que si el fin de esta doble puerta es evitar el ruido a la noche, ¿qué sentido tiene la instalación en bares y cafeterías que no abren en ese horario?”, se cuestionan. Además, en el supuesto de que se trate de molestias generadas durante el día, son locales que, como mucho, ponen música ambiental y muy por debajo de la permitida. “El ruido de día se genera en la propia calle, donde hay terrazas, botellón, batukadas, peñas, charangas, parques infantiles, coches...”, enumeran.
Te puede interesar



Pero no solo ese prisma, sino que, con la reforma, dicen que bares, cafeterías, etc. perderían toda su visibilidad; eso sin contar con problemas de accesibilidad para personas mayores y minusvalías; merma del número de metros cuadrados y aforo; el evidente ‘embudo’ a la hora de entrar y salir por ese vestíbulo; y el hecho de que se multiplica exponencialmente el tiempo de evacuación en caso de incendio u otro suceso de gravedad. “Si descontamos los bares especiales, que ya tienen instalada esta doble puerta y, como dice el Ayuntamiento de Pamplona, sólo se colocará en aquellos locales que tengan suficiente espacio, la medida se aplicará en no más de 10 o 15 bares”, alertan. “No solventará nada”.
Es por ello, prosiguen, que la obligación a un local que ya tiene concedida una licencia con unas condiciones previas termina por modificar sustancialmente el propio local. “La distribución de los mismos se habría planteado de otra manera. Incluso en muchos casos no se habría llevado a cabo la obra”, se quejan. De ahí que entiendan desde la asociación que la modificación que pide el PEPRI, el Plan Especial de Protección y Reforma Interior del Casco Antiguo de Pamplona, tiene que ser revocada. “El efecto va a ser devastador en aquellas cafeterías y bares que se instale. Y la medida no va disminuir el ruido de la calle”, repiten.
Solo recordar que son 210 bares en el centro de Pamplona y 120 quedarían por adaptarse.