Transporte público
Las posturas en las villavesas no se mueven y habrá más paros
El comité pide la intervención de la Mancomunidad, esta dice que el convenio económico no es de su competencia y David Campión afirma que en la entidad "no se le cierra la puerta a nadie"


Actualizado el 20/02/2025 a las 18:34
El transporte urbano comarcal vivió este jueves 20 de febrero su segunda jornada de paros parciales esta semana. Las villavesas circularon en servicios mínimos, un 60% del servicio, entre las 6 y las 8.30 de la mañana y la Policía Nacional controló en las cocheras la salida de los autobuses, que se produjo sin incidencias. Hubo retrasos “generalizados en todas las líneas” y la circulación se normalizó sobre las diez de la mañana, igual que sucedió el martes. El comité de empresa de Moventis TCC convoca los paros por el bloqueo en la negociación del convenio colectivo. Aseguran que no se han reunido con la empresa desde octubre. Una de las principales diferencias es la económica: la plantilla tiene como nivel de referencia el IPC para al subida salarial, mientras que la empresa propone la misma subida que el funcionariado. El comité lo aceptaría, dicen, si les aplican también “el sistema de bajas del personal público o sus horas anuales, entre otros beneficios”. En este escenario, los paros se reanudan el próximo martes 25 de febrero.
La empresa, por su parte, indicó que se ha reunido en los últimos meses en doce ocasiones con el comité y se niega a dialogar mientras permanezca el escenario de huelga. El comité reclama asimismo mejoras en el mantenimiento de la flota y pide la implicación de la Mancomunidad para desenconar el conflicto laboral.
David Campión, presidente de la Mancomunidad, recordó este jueves que mantienen reuniones mensuales con el comité. “Hace un mes fue la última y hoy mismo sale el correo convocando a la siguiente”, apunta que en ellas tratan temas como los tiempos de expedición o la situación de la flota: “El convenio y las condiciones económicas no son de nuestra competencia, no está en nuestra mano”, subraya Campión y añade: “Aquí no se le cierra la puerta a nadie, pero no nos han llamado, no me han pedido que les reciba”.


