Juicio
La Fiscalía mantiene el delito de odio tras la declaración de los acusados de agredir a Mutilzarra
Pidió que, en el caso de no atenderle su demanda de un año por delito de odio, se le contemplara una condena de coacciones con agravante de discriminación ideológico por 22 meses


Actualizado el 07/05/2024 a las 16:43
A la Fiscalía no le han convencido las declaraciones de testigos y de los acusados por los incidentes ocurridos la tarde-noche del 14 de julio en el coso taurino de Pamplona con la peña Mutilzarra. Al bajar al albero se produjo un enfrentamiento por, y aquí entran las dos versiones, una motivación ideológica o por el incumplimiento del protocolo que marca la despedida de San Fermín en el coso taurino.
En este juicio, que comenzó el lunes en la sección segunda de la Audiencia Provincial de Pamplona, se sentaban en el banquillo cinco jóvenes a los que las Fiscalía les pedía un años de prisión por un delito de odio. Este martes en sus declaraciones, como hicieran el lunes, los imputados han negado cualquier motivación política y, como han argumentado sus abogados, fue porque Mutilzarra no cumplió con el ritual del último día taurino: unión de todas las charangas de las peñas en el albero para tocar juntas y, tras el Riaurriau, entonces se bajan las pancartas.
Esgrimen que Mutilzarra lo hizo antes lo que provocó su enfado. Pero, insisten, fueron reproches y no insultos, jamás los llamaron fascistas, franquistas o dictadores ni hicieron alusiones a que se fueran de allí o que les iban a reventar la cabeza. Y el acusado de propinar un puñetazo, ya fuera del coso taurino, al presidente de Mutilzarra, reiteró que fue un manotazo y por motivos personales. Según ha dicho, se insultaron en el callejón y cuando lo vio en la calle, fruto de los nervios, el alcohol y una mala situación personal le pegó con la mano abierta, no un puñetazo.
En cuanto a los testigos de la defensa, han indicado que no vieron a sus amigos o a su pareja dirigirse a los de la peña de forma insultante. Y, como han hecho los acusados, han afirmado que no conocían con anterioridad a Mutilzarra, ni su supuesta ideología de derecha.
Pero la Fiscalía se mantuvo en sus trece. Más aún, pidió a los tres magistrados de la audiencia, que en el caso de no admitirle la acusación de un año por delito de odio, lo hiciera por un delito de coacciones agravado por discriminación ideológica, que supone aumentar la pena a 22 meses. Demanda que no aplicó al imputado por golpear al presidente de Mutilzarra. Además, solicita una indemnización a cada uno de 1.500 euros por daños morales; en cada caso a dos socios o simpatizantes de la peña, a los que no se podrán acercar en tres años.