Pamplona
El efecto dominó de las obras de Beloso
Con retenciones puntuales desde Burlada a la Media Luna, las aglomeraciones se sienten con más ahínco en la Cuesta de Labrit y su desembocadura en la calle Amaya


Actualizado el 26/04/2024 a las 12:54
Un cuello de botella en su definición más literal. Las obras que rehacen la mediana en la Cuesta de Beloso siguen desarrollándose entre Burlada y Pamplona. Horas punta y semáforos influyen directamente en la intensidad de las retenciones, que poco a poco se van descongestionando. Y es que, por el momento, lo cierto es que no se han producido atascos de calibre.
Pero, como podría imaginarse, los efectos colaterales son complicados de frenar. A pesar de que el Ayuntamiento de Pamplona ha avisado por activa y pasiva de las alternativas para tratar de evitar circular por Beloso, también lo ha hecho para reiterar que la solución no pasa por elegir la opción de la Cuesta de Labrit.
Una recomendación que muchos conductores no terminan de acatar. Principalmente porque, en un número relevante de ocasiones, se trata del camino más directo y natural para acceder al centro de Pamplona. Sin embargo, debido al tráfico, no es ‘ni de lejos’ la opción más acertada.
Precisamente por esta omisión es por la que la Cuesta de Labrit, que soporta una media de unos 10.700 vehículos en dirección Pamplona, está viendo cómo se intensifica su volumen de tráfico. El problema, y basta darse una vuelta a primera hora, radica en que de los dos carriles de ascenso hacia el centro de la ciudad se termina pasando a uno en cuanto se enfila hacia la calle Amaya. “Alguno se va por Olite, pero las retenciones se dan”, asumen desde el Ensanche.
DE MIL EN MIL
Coches que van y vienen y que requieren de un ‘plan B’ para no provocar situaciones complicadas. Por eso, el consistorio sigue insistiendo en que las alternativas pasan por conducir por Biurdana, Oblatas, avenida de Guipúzcoa... Alternativas para no tener que pasar por Beloso. De hecho, datos recientes sobre tráfico que manejan desde el consistorio hablan de unos más de 1.000 vehículos en la avenida de la Baja Navarra en hora punta.
Es decir, de 8.30 a 9.30 horas. También registran de 800 a 1.000 coches en las calles Vergel y Labrit en dirección centro; de 600 a 800 en Labrit hacia el barrio de la Txantrea, en la calle Cortes de Navarra y en la calle Amaya; de 400 a 600 vehículos en la calle Magdalena y un tramo de la calle Olite; de 200 a 400 coches en las calles Arrieta y un tramo de Olite; y menos de 200 en las calles del entorno de Media Luna.
Dado el panorama, el objetivo sigue siendo la reducción de unos 5.000 o 6.000 vehículos en Beloso. “Las retenciones, en caso de no conseguirlo, terminarán siendo de 20 o 25 minutos”, avisa Policía Municipal de Pamplona.
¿En qué consiste la primera fase?
Ahora mismo, la intervención supone la reestructuración de la mediana para reducirla a medio metro de anchura, en sus 900 metros de longitud de la calle Bizkarmendía hasta el cruce con el hospital San Juan de Dios. Una primera fase que, a priori, no debería suponer demasiadas afecciones en cuanto a la fluidez del tráfico. Pero, pese a la tranquilidad que más o menos se respira pese a las máquinas, lo cierto es que el corte del carril izquierdo en dirección a Pamplona hace que sea imposible que la cuesta de Beloso mantenga el tráfico habitual de hasta 11.900 vehículos de media al día. De ahí la insistencia del Ayuntamiento de Pamplona para que los conductores ‘cojan’ atajos.