Tradición

San Miguel, venerado en el Ayuntamiento de Pamplona

El alcalde, Joseba Asiron, abre la puerta de la casa consistorial al Ángel de Aralar. El cariño y el fervor lo ha puesto el numeroso público presente

Recepción al Ángel de Aralar en el Ayuntamiento de Pamplona.
Recepción al Ángel de Aralar en el Ayuntamiento de Pamplona.JESÚS CASO

Pedro Gómez

Publicado el 09/04/2024 a las 20:55

La puerta del Ayuntamiento de Pamplona “está abierta a todos, pero sobre todo el corazón”. El alcalde, Joseba Asiron, ha recordado este martes la primera parte de la frase escrita sobre la entrada de la Casa Consistorial, en la tradicional visita del Ángel de Aralar a esta institución. Únicamente 10 de los 27 miembros de la corporación han estado presentes en el salón de recepciones, un acto breve pero emotivo amenizado por el Coro adulto de la Ikastola San Fermín.

Era la primera vez que el nuevo capellán del santuario, Alfonso Garciandía Goñi, participaba en este acto protocolario. Ha llegado puntual a las 17.30 horas a la plaza Consistorial y antes de acercarse al zaguán se paró a saludar a dos críos. “¿Sabéis de dónde viene?”, les ha preguntado. “De la montaña”, le han respondido acertadamente.

Con amplias sonrisas y cordialidad se han saludado el alcalde y el capellán, así como el párroco de San Saturnino, César Magaña. Han subido juntos la escalinata hasta la planta noble, acompañados de numeroso público, como es habitual en esta cita. El coro, dirigido por Fermín Iriarte, ha recibido a la comitiva cantando a capela 'Miguel, Miguel', de Pascual Aldave. Iriarte ha recordado que este año se cumplen cien años del nacimiento de este compositor nacido en Lesaka, “andarín que iba con frecuencia en santuario”.

En su breve discurso, Joseba Asiron ha repescado algunas ideas ya utilizadas cuando fue alcalde en la legislatura 2015-2019. Ha hablado del Ángel de Aralar como “símbolo cultural y religioso” y “patrón de Euskal Herria”. Ha afirmado que la visita del arcángel “simboliza la normalización entre las instituciones laicas y religiosas”.

El Ayuntamiento abrió la puerta al Ángel de Aralar pero no ha quedado claro si le abrió también el corazón, como reza la frase de la puerta. Durante el acto, la capilla del salón de recepciones ha permanecido tapada. Asiron y las dos concejales de Bildu no han pasdo a besar el relicario que contiene un fragmento del Lignum crucis, el madero donde fue crucificado Jesucristo. Sí que han pasado los otros siete concejales presentes, seis de UPN y Carmen Alba, del PP. No hubo representantes del PSN, Geroa Bai y Contigo-Zurekin en la foto de familia.

Alfonso Garciandía, en su discurso, también ha recordado que las puertas del santuario de San Miguel de Aralar están abiertas a todo el mundo, “cualquiera que sea el motivo de su visita”. Ha destacado que el de Aralar no es un San Miguel guerrero. “Trae un mensaje de paz”, afirmó, aunque el sacerdote también recordó que “hay que ser guerrero contra el mal y la mentira”. “Nuestra arma es la cruz, el perdón, el amor”, añadió. Recordó que el nombre de San Miguel significa Quién como Dios. “Nadie ama como Dios”, expresó antes de lanzar un “gora San Miguel, viva San Miguel”.

Para cerrar el acto, la coral de la ikastola San Fermín interpretó el Agur Jaunak de Pascual Aldave, acompañado por tres trompetas, José Luis Itoiz, Iosu Burguete (de Puro Relajo) y Diego Salsamendi, de Nueva Etapa, entre otros grupos. Cuando la comitiva ha abandonado la casa consistorial, se vio sorprendida por un aguacero. No ha impedido que Garciandía volviera a pararse a saludar a los más pequeños que encontraba en su camino. Hay que hacer cantera. 

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora