Limpieza
'Guerra' contra las hojas en Pamplona
En tres turnos, los operarios municipales trabajan hasta 21 horas diarias en despejar la ciudad, haciendo especial hincapié en aceras y carriles bici


Publicado el 20/12/2023 a las 12:14
Una reacción en cadena con resultados acumulativos. El llamado efecto dominó puede palparse en Pamplona con su habitual caída de la hoja. Arboles que cambian de color conforme la temperatura desciende. Pero para hacerse una idea de la cantidad, merece la pena remitirse a los datos.
Y es que los operarios municipales llegan a recoger diariamente alrededor de 420 metros cúbicos de hojas de vías y aceras; restos vegetales que, cuando no están mezclados con residuos de barrido manual, se trasladan a los viveros de Miluce para convertirlos en compost. “Es una manera de completar el ciclo de reaprovechamiento de recursos”, explica Daniel Izu, jefe del servicio de limpieza de Vía Pública del Ayuntamiento de Pamplona.
Para lograrlo, tanto su departamento como el jardines reorganizan sus recursos con idea de incluir en su programación diaria la recogida de la hoja. Según cuentan, la temporada vegetativa de los árboles es variable porque depende, en gran medida, de la temperatura y la luz que haga durante la temporada otoño-invierno.
“Normalmente se desarrolla entre octubre y diciembre, aunque este año ha tardado, una tendencia que se viene apreciando”, puntan los entendidos. También la velocidad de la caída depende de la especie arbórea, ya que las hay más resistentes a las condiciones climáticas.
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La ciudad tiene censados más de 65.000 árboles, algunos de ellos de carácter singular, como el que se encuentra frente a la Casa de Misericordia y que parece que crece ‘tumbado’. En concreto, son 102 operarios los que, divididos en tres turnos, trabajan hasta 21 horas diariamente en las tareas de retirada de hojas, con intensidad en aceras y carriles bici. Su trabajo también contribuye a minimizar atascos en sumideros.
Para ello, los inspectores del servicio revisan diferentes zonas de la ciudad para hacer una estimación de los medios necesarios. Una vez decretado, acuden las brigadas de limpieza con barredoras, ‘sopladoras’ y rastrillos. “El proceso es sencillo: se van realizando grandes montones de hojas que luego se trasladan a la compactadora situada en Trinitarios, a cajas de vertido o a contenedores cuando la retirada se lleva a cabo de manera manual”, especifican desde el consistorio
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PROYECTO PILOTO
Cabe resaltar que Pamplona mantiene más tiempo en suelo la hoja que cae en parques y zonas verdes porque altera menos la vida cotidiana y, además, es una imagen identificativa de la estación. De hecho, hace más de una década la ciudad comenzó de forma experimental un protocolo para obtener el máximo aprovechamiento del material vegetal retirado del espacio público, un proceso que se ha ido depurando para convertir el residuo en recurso, incrementando la cantidad y la calidad del compost. “Una vez compostado, el material se utiliza como aporte orgánico en parterres de vivaces o de plantas de flor. Incluso se emplea para la reproducción de ejemplares en el propio vivero, además de otros posibles destinos”, aclara Daniel Izu.
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