Moción de censura en Pamplona

La estrategia de UPN saltó por los aires

El partido vive una de sus peores semanas tras la abrupta pérdida de la alcaldía de Pamplona y a unos meses de la celebración del congreso en el que renovará a su dirección

Alrededor de 250 cargos  y afiliados de UPN asistieron ayer a la asamblea ordinaria anual del partido, en la que intervino Javier Esparza.
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Alrededor de 250 cargos y afiliados de UPN asistieron este sábado a la asamblea ordinaria anual del partido, en la que intervino Javier Esparza
Alrededor de 250 cargos  y afiliados de UPN asistieron ayer a la asamblea ordinaria anual del partido, en la que intervino Javier Esparza.

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Beatriz Arnedo

Publicado el 17/12/2023 a las 05:00

"Ya está a punto de presentarse la moción de censura”. Este es, más o menos con esas palabras, el mensaje que el presidente de UPN, Javier Esparza, y sus más próximos han recibido estos meses en más de una ocasión sobre la posibilidad de que los socialistas se sumaran a una moción de censura contra la alcaldesa de Pamplona, Cristina Ibarrola. Sin embargo, no pasaba nada. Otra falsa alarma. En el partido regionalista en este momento la sensación era de que todo estaba tranquilo y que si iba a haber una moción de censura, no sería algo inminente, coinciden las fuentes consultadas. El propio Esparza ha contado que en octubre los socialistas le negaron que se fuera a plantear.

Lo cierto es que la sombra de la moción de censura ha estado presente prácticamente desde el día en el que Ibarrola tomó la vara de mando al frente del Consistorio. La decisión estratégica de la cúpula de UPN fue no entrar en el debate, pese a las múltiples ocasiones en las que los periodistas han preguntado por esa posibilidad a Ibarrola o en ocasiones al propio Esparza.

NO ACABABAN DE CREER QUE EL PSN LO HICIERA

Fuentes de la formación regionalista reconocen, no obstante, que aunque el rumor estaba ahí les costaba creer que el Partido Socialista fuese finalmente capaz de dar ese paso, tras sus reiteradas negativas, incluso por parte del propio presidente Pedro Sánchez que se jactaba de que Ibarrola tenía la alcaldía gracias a ellos.

La prueba es que hace un mes, en su discurso de investidura, Sánchez afeaba al diputado de UPN Alberto Catalán que “en sus listas de agravios se le ha olvidado un matiz, ¿quién gobierna el Ayuntamiento de Pamplona? ¿Con qué votos gobierna UPN el Ayuntamiento de Pamplona? ¿Por qué lo niega?”, añadió el secretario general del PSOE ante los gestos de Catalán rechazando que fuera con el apoyo socialista.

Hay que recordar que en el pleno de constitución del Ayuntamiento, cuando se votaba la alcaldía, el PSN votó en blanco. Los socialistas tampoco han sido apoyo de UPN para gobernar la ciudad estos meses. Cuatro semanas después, Sánchez justifica que vayan a dar la alcaldía a Joseba Asiron, de EH Bildu, por “responsabilidad y dar estabilidad a la ciudad”, tras “cinco años” sin presupuestos. Algo que, por cierto, no es así. Pamplona lleva dos años sin presupuesto aprobado, prorrogando los de 2021.

EL OBJETIVO HA SIDO DESBARATAR EL "RELATO"

Desde el primer momento, la estrategia de UPN en el consistorio fue quitar argumentos para esa posible moción de censura contra la alcaldesa. “Hemos sido muy conscientes de que esto podía llegar y hemos trabajado por combatir el relato”, cuentan desde la dirección. Señalan que la oposición “ha intentado inventar un relato mostrando a Ibarrola como una dictadora, incapaz de llegar a acuerdos o que no gestiona nada”. Y lo que ha hecho UPN es intentar echar por tierra ese plan, detallan.

Así, han ido una a una haciendo frente a cada “excusa que necesitaba” el PSN para justificar ese paso: la oposición se opone al proyecto de aparcamiento en la calle Sangüesa, Ibarrola suspende las obras; exigen que se lleve a cabo el proyecto del carril bici de Beloso como se diseñó inicialmente para no perder fondos europeos, la alcaldesa da marcha atrás y así lo hace; o hablan de imposición, Ibarrola “pone una hoja en blanco” a los grupos, relatan.

UPN tuvo esa misma estrategia en la política foral. Pactan con el Gobierno de María Chivite las medidas fiscales, reiteran en sus discursos que van a realizar una política útil y anuncian que ofrecerán lo mismo cuando llegue la hora de debatir los próximos presupuestos de Navarra.

“Deslegitimas su discurso, no podían decir que estábamos en el monte o que era imposible llegar a acuerdos con nosotros en el Parlamento o en Pamplona”.

LA MOCIÓN ACABA CON LA ESTRATEGIA DE UPN

Javier Esparza se planteó además con esta estrategia el objetivo de limar el poder de decisión de EH Bildu en la política navarra. El camino era intensificar relaciones con el resto de grupos, incluido Geroa Bai, para que el Gobierno de María Chivite no recurriese únicamente a EH Bildu. Se trataba de evitar que este grupo ocupara cargos de responsabilidad en diferentes instituciones y organismos.

Sin embargo, la moción de censura y, sobre todo, la sensación de engaño y traición por parte de los socialistas que ha dejado en la cúpula de UPN el acuerdo hizo que todos esos planes saltaran por los aires. “Es obvio que todos los puentes están rotos, porque el PSN los ha querido dinamitar”, afirmaba ayer Esparza ante los 250 cargos y militantes del partido regionalista que acudieron a su asamblea ordinaria.

El líder de UPN sostiene que ahora Chivite se va a quedar “a las órdenes” de EH Bildu y Geroa Bai que superan al PSN en escaños (suman 16 frente a los 11 socialistas) y cuyos objetivos “siguen siendo la anexión de Navarra al País Vasco, la independencia, la imposición del euskera y la ikurriña”.

PRIMEROS RESULTADOS DE LA RUPTURA CON EL PSN

Desde el mismo miércoles en el que se conoció el pacto entre EH Bildu y PSN los regionalistas anuncian que van a dejar la Federación Navarra de Municipios y Concejos, que salen del gobierno municipal de Orkoien y sus cargos han anulado reuniones previstas con el Gobierno de María Chivite. Prácticamente no intervinieron en el pleno que el Parlamento navarro celebró el jueves y que todo el grupo abandonó después de un discurso en el que Esparza llamó “escoria” a la dirección socialista. Han anunciado su voto en contra la semana que viene a las medidas fiscales y al PSIS del TAV en Echavacoiz.

Luego están los ayuntamientos en los que es UPN el que está en minoría y necesita al PSN, como el Valle de Egüés, Barañáin o Estella. La postura en estos momentos de Javier Esparza es que los socialistas hagan lo que consideren, y desconfía además de las palabras del secretario de Organización del PSN, Ramón Alzórriz, cuando descartó mociones de censura en otros municipios, visto lo ocurrido en Pamplona.

UN MOMENTO CLAVE EN EL PARTIDO POR SU CONGRESO

Esta fatídica semana para UPN llega en un momento clave para los regionalistas, ya que en la próxima primavera celebrarán el congreso en el que renovarán a su dirección y debatirán posibles cambios en sus estatutos y en sus principios políticos y estratégicos. Hay un intenso debate interno mientras Esparza no ha desvelado si se volverá a presentar a liderar el partido.

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