24 horas de polémica junto a El Sadar
Dejar el coche como cada día antes de ir a trabajar para, al volver, comprobar que la grúa se lo ha llevado. ¿El motivo? Partido de Osasuna por la noche y la norma de no poder aparcar 24 horas antes. Vecinos, miembros de la UPNA y el Defensor del Pueblo lo tildan de “desmedido”


Publicado el 31/10/2023 a las 05:00
Si usted es futbolero y apasionado de Osasuna, para nada le pillará de nuevas. Y es que la norma decretada por el Ayuntamiento de Pamplona en la que prohíbe aparcar en las inmediaciones de El Sadar durante las 24 horas previas a un partido no es nueva en absoluto. De hecho, ya venía coleando desde enero de 2017, cuando las primeras restricciones al estacionamiento ya se pusieron en marcha. En aquel momento, durante el tiempo que durasen los partidos de fútbol.
Unos años más tarde, en febrero de 2022, el consistorio movió ficha y extendió la prohibición a las 24 horas previas a cualquier encuentro disputado en casa en las calles contiguas al estadio por cuestiones de seguridad. Esto es, Eladio Cilveti, Sadar y Ana de Velasco. Con el contexto sobre la mesa, también podría suceder que alguien, cualquiera, no estuviera al tanto del calendario deportivo. Es lo que le sucedió a una trabajadora de la Universidad Pública de Navarra.
Dadas las dificultades para aparcar en las inmediaciones de la zona académica, la funcionaria, que desconocía que el equipo jugaba a las 21.30 horas, dejó su vehículo en la calle Ana de Velasco a primera hora de la mañana. Al finalizar su jornada laboral, fue al lugar donde había estacionado el vehículo y se encontró que, en su lugar, había una pegatina que indicaba que el coche había sido retirado por el servicio municipal de grúa.
HÁBITOS DIARIOS
El vehículo fue retirado a las 13:35 horas y la trabajadora acudió a recogerlo a las tres de la tarde. Pero, a ojos del Defensor del Pueblo, el vehículo estacionado en modo alguno constituía un peligro u obstáculo al tráfico de peatones, vehículos o animales.
Además, queda probado que en el momento en el que la trabajadora de la UPNA dejó el coche a primera hora del día, la señalización que se encontraría después no existía. Concretamente porque la zona estaba acordonada con vallas y cintas del Ayuntamiento de Pamplona, haciendo imposible estacionar en la totalidad de la calle Ana de Velasco.
Es por ello que a ojos del Defensor del Pueblo, la retirada del vehículo no resultó una medida proporcional. Por un lado, dice que debido a la escasez de aparcamientos disponibles en la zona, la calle Ana de Velasco, así como el resto de vías ubicadas en las inmediaciones de la Universidad Pública de Navarra, son utilizadas habitualmente por parte de empleados y alumnos para aparcar sus vehículos.
De este modo, al no existir al comienzo del día una señalización idónea de la prohibición de estacionar, la autora de la queja, así como cualquier otro miembro de la UPNA, no habría podido prever que ese día estaba prohibido hacer lo que habitualmente realiza.
Incluso en el supuesto de que hubiera tenido conocimiento de que ese día se celebraba un partido de fútbol en El Sadar, prosigue el documento elaborado por el Defensor del Pueblo, difícilmente habría podido prever que la existencia de una eventual limitación a dejar el coche en la calle Ana de Velasco le afectaría, ya que el partido se celebraba a las 21:30 y ella salía de su trabajo a las 15 horas.
Es decir, existía tiempo más que suficiente para que la vía estuviera vacía antes del encuentro. Es por ello que pide al consistorio que deje sin efecto la sanción interpuesta.
“El barrio se colapsa y los vecinos seguimos teniendo las de perder”
Preguntados algunos de los vecinos que residen en las inmediaciones, la tendencia es clara: aparcar en las inmediaciones del estadio resulta “muy complicado” en días de partido. “Todo empeoró tras el cierre del solar de la calle Extremadura”, valora María de los Ángeles Sicilia, haciendo referencia a uno de los laterales traseros junto al estadio y próximo al centro Infanta Elena. “Son muchos los aficionados que vienen, así que o mejoran las conexiones o dejan más margen”, añade Valentín Zurbano, quien insiste en no perder la tesitura de que, unos metros más adelante, se celebran conciertos, competiciones y diferentes eventos que también reúnen a un número importante de personas. “Este sector de la Milagrosa se colapsa y los vecinos seguimos teniendo las de perder”, entiende José Mari Alzania.