Transporte público
Las villavesas alcanzan récord de viajeros, pero acumulan más retrasos
Los chóferes piden adecuar la nueva situación del tráfico en Pamplona, con tramos 30 Km/h, más semáforos y patinetes y bicis en la calzada, a los tiempos de expedición


Publicado el 14/10/2023 a las 05:00
Las villavesas ganan pasajeros, y superan incluso las mejores cifras anteriores a la pandemia. De hecho, si la tendencia no se fractura, terminarán el año con un récord histórico que superará los 42 millones de viajeros. Pero en este escenario de optimismo para el transporte público comarcal, hay lunares y en ellos vuelve a reparar el comité de TCC, empresa que conduce las villavesas en los últimos trece años. Los chóferes denuncian de nuevo la necesidad de ajustar los tiempos a la nueva configuración de la circulación en Pamplona y la Comarca. Aseguran que la ciudad está congestionada y apuntan varios factores: de un lado los numerosos tramos limitados a 30 kilómetros hora, por otro el incremento de patinetes y bicicletas en la calzada, con los que deben convivir y también el aumento de calles reguladas con semáforos, los más recientes en la avenida de Navarra, en el barrio de San Jorge.
Alberto Longás es presidente del comité de empresa de TCC y explica que en algunas líneas los tiempos llevan más de 20 años sin modificarse, algo que no encaja, sostiene, con la nueva configuración urbana.
Avanza que el comité, con todos los sindicatos que lo forman, se reunirá de manera “extraordinaria” este lunes 15 con el fin de abordar de nuevo el problema de los tiempos. Afirman que la Mancomunidad ha hecho oídos sordos a sus peticiones y entienden que corresponde a la entidad adoptar medidas.
Reparan, asimismo en el estrés añadido que supone para los conductores la situación. “Los autobuses más llenos, ponen algunos refuerzos de manera puntual, pero eso no solventa los retrasos”, expresa Longás.
“Si antes eran cuatro líneas las que acumulaban retrasos ahora es al contrario, son cuatro las que no los tienen”, señala Longás las más saturadas, entre ellas la 16 (Berriozar-Noáin-Beriáin), la 18 (Zizur-Sarriguren) por las mañanas, y otras como la 1, la 21, la 3 o la 19, a la que se ha añadido una parada. Sostiene que el nivel de frecuencia real no ha variado, pero los autobuses llegan con retraso, en algunos casos de hasta once nueve, o siete minutos.
Los sindicatos ven prioritario ajustar los tiempos antes de que la nueva adjudicataria eche a andar. Y faltan para ello pocas semanas. Los técnicos de la Mancomunidad trabajan contrarreloj para resolver la licitación. En breve se concretarán las ofertas económicas y técnicas y en la asamblea de mediados de noviembre se adjudicará un contrato para diez años que ronda los 500 millones de euros.
Y precisamente este trámite es el que ha paralizado hasta el momento la respuesta de la Mancomunidad ante las reivindicaciones de la plantilla de TCC. Así lo explica al menos David Campión, presidente de la entidad. Reconoce que el departamento de Transportes de la Mancomunidad está este mes “volcado y bloqueado con la licitación”. Subraya el récord de viajeros y comparte que el tráfico en la ciudad está más congestionado. “Y en contexto lo normal es que vayamos más justos”, indica. Pero subraya que en este momento no tienen mucho margen de maniobra. Para ajustar los tiempos de expedición deben hilar fino y hacer un análisis de las 25 líneas diurnas y las 10 nocturnas. No es algo que se incluya en el pliego de condiciones del contrato de transporte, sino que lo deben incluir en el Plan de Transporte que aprueban con periodicidad anual o bianual, con el visto bueno de los 18 ayuntamientos y el Gobierno de Navarra, que financian el déficit del transporte. “Si del análisis se deduce que hay que hacer algo, lo haremos”, afirma. Pero se deduce de sus palabras que cualquier modificación requerirá tiempo.
