Pamplona
Rochapea, guerra contra las inundaciones bajo el suelo
El parque de la Runa y la calle Río Arga son de las primeras zonas de la ciudad en inundarse cuando el río se desborda. Y no sólo por el caudal que llega del cauce, también por el que emerge de los sumideros


Publicado el 17/09/2022 a las 06:00
"La Rochapea queda borrada por el agua”, titulada este periódico una información sobre la inundación que Pamplona sufrió el 9 de junio de 2013 y que, especialmente, afectó a este barrio. Y llovía sobre mojado porque, debido a anteriores inundaciones, hacía una década se había puesto una mota en el parque de la Runa, cerca de los corrales del Gas. No fue suficiente y en 2010, se continuó con esta barrera, además recrecer el muro que une el puente de la Rochapea con el club de Remo.
Pero tampoco esta vez se puso el punto final a la larga historia de avenidas en las calles del barrio. En 2013 el empuje de un Arga que superó los seis metros de altura y alcanzó una velocidad de 550 metros cúbicos por segundo burló los esfuerzos por contenerlo. Y lo que parecía imposible, porque en aquel entonces se habló de recrecida histórica, ocurrió el pasado 10 de diciembre. El río esta vez no sólo rebasó con creces los seis metros de altura sino que llegó a los 600 metros cúbicos. Resultado, de los tres barrios afectados por la riada, Txantrea, San Jorge y Rochapea, de nuevo este último fue el más castigado.
Pero no sólo por el agua que entró en tromba por sus calles desde el parque de la Runa, también por el caudal que se sobraba por los sumideros. Un problema que tampoco es nuevo. Sus canalizaciones para verter al Arga las pluviales se convierte en un conducto de dirección contraria con el río “colándose” por los ramales cuando hay una gran recrecida. Esto provoca que con fuertes temporales, esta zona junto al parque de la Runa, en el solar donde se instala el recinto ferial de San Fermín y la calle Estella sean las primera que anega el agua en la ciudad.
Por eso el Ayuntamiento ha decidido plantar cara a las inundaciones también bajo el suelo, justamente al inicio del parque de la Runa donde se colocará un colector de unos 300 metros de longitud que se podría reforzar con la ejecución de un aliviadero en el canal de las lavanderas. De hecho, este último se encuentra anegado por lo que otra de las actuaciones podría ser su limpieza. En cuanto al nuevo colector irá en paralelo al ya existente para reforzar el doble la labor de recogida de las pluviales.
TAPAS DE COLECTORES
La intervención incluye la incorporación de una segunda zona verde de unos 20.000 metros cuadrados, además de reponer la vegetación en las zanjas abiertas para el nuevo colector y la colocación en las desembocaduras de parte de otros conductores de lluvia de más clapetas antirretorno.
Hablamos de una especie de tapa que permite que el caudal que entra por los sumideros se siga descargando en el río pero que impide la entrada del caudal de Arga como ocurre cuando sube de nivel. La medida sí se había adoptado en otras canalizaciones de la ciudad pero no aquí por lo que se dotará de este sistema a la red de pluviales existente en la calle Río Arga y el parque de la Runa junto al faro de Errotazar. Eso inicialmente, porque será necesario actuar en otros lugares que se determinarán en las reuniones de trabajo fechadas durante la redacción del proyecto.
Y eso es precisamente lo que el Ayuntamiento saca ahora a licitación por 60.000 euros, que se elabore el documento de actuación en la obra para lo cual concede un plazo de dos meses. Pasados esos 60 días, se entregará a la Gerencia de Urbanismo para que, junto a sus técnicos y otros del Ayuntamiento de Pamplona, hagan las correcciones que crean necesarias a la propuesta inicial. El equipo redactor dispondrá después de otros dos meses para incorporar las acotaciones hechas por los técnicos municipales y entregar el proyecto definitivo.
El Ayuntamiento confía así en revertir una situación que ha provocado que en las inundaciones el agua llegue a alcanzar en las calles hasta un metro de altura, colándose en garajes, bajos comerciales y bajeras; en la oficina habilitada por el Ayuntamiento para recoger las reclamaciones vecinales de cara a tramitarlas ante el consorcio recibió 380 de las que 250 procedían de la Rochapea.