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Movilidad

¿Llegará la bici eléctrica de alquiler a las localidades de la Comarca de Pamplona?

El servicio que implantó Pamplona en diciembre y que llegó a 20.000 usuarios en cuatro meses no se extiende todavía a localidades limítrofes y hay que aparcar en la base más próxima. Los municipios hacen números y Mancomunidad se ofrece a gestionarlo y busca financiación

Ampliar Dos usuarias circulan por la calle Monte Monjardín con unas bicis eléctricas del servicio de alquiler que funciona en Pamplona desde diciembre del año pasado
Dos usuarias circulan por la calle Monte Monjardín con unas bicis eléctricas del servicio de alquiler que funciona en Pamplona desde diciembre del año pasadoJesús Caso
  • C.A.M. / Marta Iraola
Actualizado el 18/05/2022 a las 13:23
¿Por qué no puedo ir hasta Mutilva en la bici eléctrica de alquiler? Algo tan sencillo como alquilar una de las 400 bicicletas eléctricas repartidas en 42 estaciones por Pamplona y usarla para regresar a casa del trabajo, del centro de estudios o de unas horas de ocio no es posible ni siquiera en los municipios limítrofes de la capital. Por ahora la iniciativa pública solamente se aplica en Pamplona tras una concesión administrativa municipal a la empresa Ride-on, que la gestiona. Lo de coger la bici para regresar a Mutilva, Barañáin, Berriozar, Artica, Ansoáin, Burlada, Zizur Mayor, Orkoien o Villava y al resto de la comarca es una quimera de momento. Y así lo constatan muchos de esos 20.000 usuarios que ya sumó en abril el servicio estrenado en diciembre pasado. Ajenos a los entresijos administrativos, lamentan que no se haya extendido hasta cerca de sus domicilios un sistema impulsado para reducir las emisiones y fomentar la movilidad sostenible que algunos ya han convertido su modo habitual de desplazamiento. En el entorno de la ciudad los demás ayuntamientos hacen números y consultas para contar con el servicio. Se ha estimado que extenderlo a los municipios donde ahora, por ejemplo, llega el servicio de transporte urbano (TUC), requeriría una inversión de 1,5 millones de euros. En Pamplona se muestran “encantados” de que se sumen al sistema. “Es la prueba del éxito de nuestra iniciativa”. Y la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona, la entidad con la que municipios del entorno gestionan otros servicios, busca vías de financiación, con fondos europeos por ejemplo, y se muestra dispuesta a “llevar la batuta”. Lo hará si así se lo piden formalmente los Consistorios, como ocurrió con el Transporte Urbano Comarcal, el parque fluvial de la comarca y, antes, con la recogida de residuos o el abastecimiento de agua.
La pregunta del inicio tiene respuesta, por tanto, en que es por ahora un sistema puesto sólo en práctica por Pamplona. En el resto de la comarca son varios los municipios que barajan la idea, pero todavía no han ido más allá de contactar con la empresa que llegó al acuerdo con Pamplona para la concesión administrativa y poder usar el suelo de la capital para instalar las bases para las bicicletas eléctricas que usuarios alquilan para su uso.
Otros también han abordado el tema con la mancomunidad, al entender que la coordinación debe hacerse desde un ente público. Lo hicieron concejales y alcaldes de Ansoáin, Aranguren o Villava y plantearon la necesidad de que fuera un sistema común, lo mismo que reclaman en Valle de Egüés, en Barañáin o en Orkoien, por citar algunos. El tema ha avanzado y la Mancomunidad prepara ahora una reunión con todos los ayuntamientos para dar salida a una demanda que personas de Barañáin, del Valle de Egüés o de Aranguren han pedido directamente a sus munícipes. Lo han hecho con llamadas directas o por escrito a unos consistorios que tendrán que analizar el coste que supondría disponer de la infraestructura en el municipio. Se estima que el gasto anual luego sería algo “residual”. En Pamplona la inversión en las bases y bicicletas la llevó a cabo la empresa adjudicataria “a coste cero” para el Consistorio.
LIGADA A CARRILES BICIS
La llegada de la bicicleta eléctrica de alquiler público ha multiplicado los usuarios y ha ampliado las posibilidades de un modo de comunicación sostenible que, de otra forma, se hacía inviable a muchos ciclistas por su precio. La extensión a otros municipios va unida también al trabajo para prolongar la red ciclable y las conexiones entre municipios. Así lo remarcan alcaldes o responsables de urbanismo y movilidad. En Zizur, Mayor, por ejemplo, señalan que han priorizado la extensión del carril bici y esa salida segura hacia Pamplona al servicio de alquiler. De hecho, todavía no se habían planteado ponerlo en práctica. El presidente de la mancomunidad, David Campión, por su parte, es de los que insisten en la idea. “A medida que se extiendan los carriles bicis es más lógico mirar porque se extienda el servicio”, reflexiona.
Y también se trabaja en la idea. Junto a los planes o las realidades locales en forma de red ciclable, el Gobierno foral ha acordado destinar parte de los fondos europeos para movilidad sostenible a ampliar las conexiones ciclables entre municipios de la comarca y Pamplona. También con los núcleos de actividad como el polígono de Landaben (Pamplona), el de Areta (Huarte) o la Ciudad de la Innovación de Sarriguren (Valle de Egüés).
En abril se presentaron las líneas de actuación para los próximos años, fruto de una convocatoria que tiene que estar resuelta para 2025.
70.000 EUROS POR BASE
Y la última pata es la de la financiación. Explica el presidente de la mancomunidad que se ha calculado que son necesarios 70.000 euros para instalar una estación donde recoger o despistar las bicis eléctricas de alquiler en los municipios de la Comarca. En otros foros se había calculado que serían 40.000. Los números, en cualquier caso, se refieren a una contratación conjunta para la Comarca. “Luego habría que ver qué tipo de aportación hacen los ayuntamientos si finalmente delegan en Mancomunidad la gestión. Y hemos hablado con el Gobierno de Navarra la posibilidad de recurrir a fondos europeos para movilidad sostenible para financiar la instalación. En eso estamos y por eso vamos a convocar a todos para debatir el tema y ver las intenciones”, reconocía esta semana.
El concejal de Pamplona, Fermín Alonso, reconocía el interés en la comarca por el servicio que prestan. Son varios los que se han dirigido y estamos encantados de que se sumen. Es prueba del éxito de nuestra iniciativa. Jurídica y administrativamente ese viable”, adelanta. También ha hecho números, como la Mancomunidad junto a la empresa gestora en Pamplona. Y estima que habría que duplicar el servicio en la ciudad, con unas 200 bases, más de 300 anclajes y unas 200 bicicletas.
Extender el servicio obligará, advierten, a disponer de una atención para que en las diferentes estaciones haya correspondencia y posibilidad de recoger bicicletas y espacio para anclarla una vez terminado el uso. “Al final multiplica los costes y por eso hay que analizarlo todo bien y ver las posibilidades de financiación. También hacerlo de forma conjunta, porque así es más rentable la contratación”, sostenía Manuel Romero, alcalde de Aranguren.
Los números “asustaron” al alcalde de Berrioplano, Raúl Julio Bator, cuando se interesaron por la fórmula que aplicaba Pamplona y que buscaban extender a núcleos como Artica o Berrioplano. “Solos es inviable”, decía. El concejal responsable, Manuel Moreno, también era partidario de abordarlo de manera conjunta y, en su caso, con los concejos. Y recordaba la necesidad de reforzar el carril bici y asegurar financiación para poder hacerlo.
APARCAMIENTOS UNIDOS
En otros municipios como Berriozar ya han alcanzado acuerdos con Pamplona para compartir la red de aparcamientos de bicis particulares, quizá por eso no han analizado el alquiler conjunto. También Valle de Egüés trabaja en esa línea, tras licitar la primera infraestructura.

“Sería mucho más fácil poder ir en bici”

En enero, cuando el servicio de bicicletas eléctricas del Ayuntamiento de Pamplona apenas llevaba un mes disponible, las paradas más utilizadas eran la de Lezkairu, Buztintxuri y Erripagaña. Todas en el límite de Pamplona. Esto hace pensar que quienes más utilizan las bicicletas eléctricas son aquellas personas que viven más alejadas del centro de la ciudad. Sin embargo, localidades como Barañáin, Burlada o Sarriguren todavía no disponen de este sistema, las paradas en las que poder estacionar las bicicletas están ubicadas únicamente dentro de Pamplona.
Los vecinos de estas localidades valoran muy positivamente este servicio pero se lamentan de no poder utilizarlo todo lo que les gustaría. Ángel Mari Matilla vive en el barrio de la Rochapea pero sus padres y su abuela viven en Barañáin: “Yo tengo mi propia bici y la uso mucho para moverme por Pamplona. Creo que este servicio es muy buena idea y más siendo bicis eléctricas. Yo creo que más gente se animará a usarlas”, comentaba. “Creo que deberían extender las paradas al área metropolitana de Pamplona, al final es un poco como el transporte público, si se limita solo al centro se queda cojo”. En Barañáin también Aitana Martínez, comentaba que le gustaría poder utilizar la bicicleta para ir al centro de Pamplona. “Si pudiese aparcarla más cerca de casa sí que la usaría, voy al centro varios días al gimnasio, me resultaría más cómodo coger una bici que andar con la villavesa”, explicaba.
En Sarriguren, Kevin Rodrigo y Guillermo Ayerdi estaban hablando en la puerta de la peluquería en la que trabaja este último. “Yo suelo venir en mi bici a trabajar muchos días. Vivo en la Txantrea y me resulta muy fácil”, comentaba Guillermo Ayerdi. Kevin Rodrigo suele ir a que su amigo le corte el pelo, él vive en el centro y siempre va en villavesa. “Utilizo mucho las bicis del Ayuntamiento para ir a la universidad pero hasta aquí no pueden llegar. Sin duda la usaría, el carril bici está bastante bien y es más cómodo. Al final con la villavesa nunca sé cuando pasa y siempre llego tarde”, se reía.
En Burlada, otra de las localidades en las que no se pueden estacionar las bicicletas eléctricas, Daniel Egea comentaba que le vendría muy bien que extendiesen este servicio. “No he usado nunca estas bicis porque tendría que dejarlas arriba en el centro, pero me parecen una idea muy buena. Si pudiese aparcarla más cerca de mi casa sí que la cogería, para ir a clase o así, subir y bajar la cuesta de Beloso sería bastante más rápido”, añadía.
Sofía Aparicio vive en Mutilva y sí que ha pensado alguna vez que usar estas bicis le vendría bien. “Para ir al centro, si no quieres andar cogiendo el coche y luego tener que aparcar sería bastante más cómodo coger la bici, llegas y la dejas”, explicaba. “Ahora mismo la parada más cercana están en Lezkairu y no pilla muy a mano. Otra cosa es el carril bici, que para ir hasta Pamplona hay que dar algo de vuelta, pero yo creo que la gente sí lo usaría”, añadía. Santiago García también es vecino de Mutilva y opinaba lo mismo: “Yo creo que si hubiese estas bicis aquí sí que las usaría bastante gente. Hay muchas personas que van fuera para estudiar, al colegio o a la universidad. Y muchos jóvenes que no tienen coche. Hay una parada de bici en la propia universidad y habiendo otra aquí ofrecería un servicio muy bueno”, comentaba. Veía las bicis eléctricas como una buena iniciativa y consideraba que ampliando el servicio más gente las usaría.
Helen Gaibor vive en Orkoien y también comentaba que le gustaría poder usar más estas bicicletas: “Me gustaría poder volver a casa con las bicis. Siempre ando pendiente de la villavesa, sobre todo de las nocturnas. De esta manera sales y llegas cuando quieres sin tener estos problemas”.
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