Sucesos
Los 'okupas' del cine Guelbenzu abandonan el edificio antes de la entrada de la Policía
Según varios jóvenes que se concentraban en el lugar, los okupas llevaban en el edificio desde el sábado


Actualizado el 19/04/2022 a las 20:37
El despliegue de un dispositivo de la Policía Municipal en el interior del antiguo cine Guelbenzu ha depuesto este martes, a eso de la una y media de la tarde, una ocupación en el barrio de la Milagrosa. Cuando accedieron provistos con material antidisturbios, los agentes llegaron a ver a una persona a la carrera por un recoveco del inmueble. Su inspección se completó sin rastro de ninguna otra, como confirmaron fuentes del cuerpo policial. La presencia de los agentes, apoyados desde el exterior por efectivos de la Policía Nacional, tuvo un efecto disuasorio en la ocupación iniciada, al parecer, el sábado. Por comentarios del entorno de los jóvenes que la protagonizaron es posible que hubiese comenzado días antes. El colectivo Kontseilu Sozialista Iruñerria reivindicó la acción con su pretensión de convertir la antigua sala de proyecciones en un “centro político”.
Sus planes se frustraron por completo tan pronto como la propiedad del inmueble formalizó una denuncia y el juzgado de guardia respondió con una autorización expedida a favor de la Policía Municipal para que pudiese acceder al interior.
Antes de que llegase la orden judicial, los agentes impidieron que una veintena de jóvenes que se habían reunido en la confluencia de las calles Guelbenzu y Manuel de Falla se sumasen a la ocupación. La reacción policial frustró cualquier tentativa de acceso a toda persona ajena a la propiedad.
La intervención, en cualquier caso, debió esperar a que dos cerrajeros abriesen uno de los accesos en uno de los laterales del inmueble. La maniobra dejó expedito el acceso junto a una pared que separaba la calle Guelbenzu de la desaparecida sala de proyecciones.
CALLES EN OBRAS
La veintena de jóvenes que trató sin éxito entrar, junto con el despliegue de efectivos, alteró la rutina en un cruce de calles del barrio de la Milagrosa surcado por zanjas de obras.
Hace tres años, el Ayuntamiento barajó un plan de rehabilitación urbanística para el barrio de la Milagrosa que ayudase a paliar, entre otras necesidades, el déficit de equipamientos. En concreto, los redactores del plan especial ofrecieron como propuesta la adecuación de un Civivox que aglutinase la actividad cultural del barrio. El cine Guelbenzu pasó a figurar en la nómina de salas de proyecciones que dotaron a Pamplona de una amplia oferta de equipamientos antes del cambio de modelo que experimentó el sector en la ciudad.

