Continuar

Hemos detectado que tienes en Diario de Navarra.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, por favor o suscríbete para disfrutar SIN PUBLICIDAD de la mejor información, además de todas las ventajas exclusivas por ser suscriptor.

SUSCRÍBETE
Edición impresa

Actualidad Navarra, Pamplona, Tudela, Estella, Osasuna, Deportes, Gobierno de Navarra, Ayuntamiento de Pamplona, Política, Economía, Trabajo, Sociedad.

Hostelería

¿Quién puede pagar un bar valorado en 3 millones en Pamplona?

Varios locales están en manos de inversores privados que obtienen con el alquier mayor rendimiento a su capital

Imagen genérica de la calle Estafeta de Pamplona, tomada el pasado mayo
Imagen genérica de la calle Estafeta de Pamplona, tomada el pasado mayoJesús Garzaron
Actualizado el 21/08/2021 a las 11:21
Un bar del Casco Antiguo, La Mandarra de la Ramos, de Pamplona se vende por más de tres millones de euros. La información se publicó este viernes en este periódico y la repercusión fue notable, en especial por las cifras con tantos ceros. Responsables de las asociaciones de hostelería de Navarra subrayan que la compraventa de locales se mantiene estable en el centro de Pamplona, y que, en todo caso, parece que los precios se han desbocado en los últimos años alentados por grupos inversiones de distinto perfil.
Juan Carlos Oroz, vicepresidente y portavoz de ANAPEH, Asociación Navarra de Pequeña Empresa de Hostelería, confirma que no hay un movimiento más intenso ahora en el mercado inmobiliario de la hostelería local. Pero señala que “las últimas operaciones acaban en manos de inversores, no necesariamente fondos de inversión, sino particulares”, y subraya que “un hostelero es muy difícil que aspire a comprar algo con estos precios porque ni él, ni sus hijos ni sus nietos podrían pagarlo”. En este escenario apunta que las personas que compran estos locales son inversores. “En los bancos obtienen poco rendimiento con el capital, de manera que compran locales en funcionamiento y con el arrendamiento pretenden obtener mayor margen de beneficio. Así, los precios en los que se mueve el mercado están fuera del alcance del que de verdad quiere explotar el negocio, es imposible. Hoy día hacerse cargo de una deuda así resulta inviable”, reitera.
Oroz explica que varios locales del centro de Pamplona, no sabe precisar cuántos, están en manos de estos inversores privados que, en principio, nada tienen que ver con la hostelería.
Destaca, sin embargo, que “muchos de los bares y restaurantes tradicionales de toda la vida en Pamplona, como el Fitero, el Gaucho, La Granja, Chez Evaristo, entre otros”, son regentados por los propietarios. “Y, en nuestro caso, estamos de alquiler en Chez Belagua, pero por personas que antes llevaban el local, que se han dedicado a la hostelería”, apunta la diferencia y acuña: “Hay de todo, como en botica, no hay dos iguales”.
Respecto al perfil de los acaudalados inversores, incide en que en ocasiones no son fondos, sino personas que en algunos casos viven en México o Brasil, con ascendencia navarra, a quienes les ha ido bien en los negocios y han decidido invertir aquí. “En la Plaza del Castillo y en Estafeta tienen algún local”, recuerda.
Nacho Calvo, gerente de la Asociación de Hostelería y Turismo de Navarra, AEHN, apunta otro perfil distinto: compradores de origen chino. “Es la tendencia ahora. Han comprado varios restaurantes y bares en el centro, también en la misma calle San Nicolás. Aunque muchas veces no los atienden directamente, sí los gestionan y buscan locales abiertos y con rendimiento y buena facturación”, apunta. Pero no percibe Calvo “más movimiento de lo normal”. “Si te pilla con cierta edad y la temporada que hemos pasado...., pues sí”, sugiere.
Por su parte, Ana Beriáin, presidenta de AEHN, se fija en los hosteleros que más han sufrido por la pandemia. “A quien le ha pillado con un préstamo es comprensible que se quiera desligar del negocio”. Si bien entiende que la casuística es diferente y, en consecuencia, también el perfil de los compradores, destaca que “los fondos de inversión están atentos ahora más que nunca”.
Otro puntal es el alquiler, que sea asumible por el profesional hostelero “y por eso aún se ve algún local cerrado”, evidencia Juan Carlos Oroz y añade: “Pongamos el caso de los 3 millones. Para sacar un rendimiento del 5% a esa inversión precisarías un alquiler de 10.000 o 12.000 euros. Actualmente hay alquileres que no andan lejos en Pamplona, pero no son realistas, imagina lo que hay que sacar limpio al mes solo para el alquiler. El que lo coja se aventura mucho”, indica y mantiene que en algunos casos el inversor no tiene prisa por alquilar y prefiere tener el local cerrado un tiempo. “Al final, su capital se revalorizará”, menciona que tal vez hace unos años buscaban más vivienda u otro tipo de locales. Hasta que la crisis de 2008 cambió la tendencia.
volver arriba

Activar Notificaciones