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Música

Fallece Carlos Itoiz, el gran maestro de la guitarra

Llevó la música flamenca por todo el mundo, actuando con grandes figuras

08/04/2020

Carlos Itoiz, el genio pamplonés de la guitarra, falleció en la medianoche del pasado lunes a los 87 años en el Hospital San Juan de Dios de Pamplona, donde llevaba ingresado desde el pasado 12 de marzo.


Compositor, maestro y concertista, en agosto de 2018 recibió un sentido homenaje en su Pamplona natal, organizado por el Festival Flamenco On Fire, que le reconoció su larga trayectoria con una Carta al maestro Carlos Itoiz que contenía estas palabras: “Ser maestro es serlo en todos los ámbitos y tu ejemplo ha sido fuente de inspiración para muchas personas, empezando por tu propia familia”.


Itoiz seguía tocando la guitarra hasta pocos días antes de ser ingresado. “Me lo paso bien tocando y componiendo para mí mismo, por lo que buena parte del día lo paso con el instrumento. Sigo impartiendo algunas clases y juntándome con algunos buenos alumnos para improvisar”, comentaba en 2018 en su última entrevista con Diario de Navarra.


Navarro, payo y autodidacta, nada hacía presagiar que Carlos Itoiz Aguirre (Pamplona, 1932) fuera a convertirse en una gran figura del flamenco. Sin embargo, lo logró con creces. A partir de los años sesenta se dedicó a llevar el arte flamenco por todo el mundo, actuando en los teatros y las salas de conciertos más importantes junto a los grandes intérpretes del momento, como el Niño Ricardo, Enrique de Melchor, Cristina Hoyos, Charles Aznavour, Shirley Bassey o Raphael, entre otros.


Compositor y maestro, por sus manos pasaron algunos de los mejores músicos navarros, no sólo especializados en flamenco o jazz, -como el contrabajista Javier Colina o el guitarrista Javier Ruz-, sino también miembros de bandas como Barricada, Marea o Tahúres Zurdos.


Empezó su carrera acompañando a ballets españoles en sus giras por el mundo. En los años 60 empezó a viajar con su guitarra por los cinco continentes, actuando en países como Líbano, Libia, Rusia o Japón. Incluso llegó a a recalar en Monrovia, la capital de Liberia, donde coincidió con el bailaor pamplonés Jesús Zamarbide, que casualmente trabajó en el país africano como coreógrafo.


Itoiz actuaba en las salas más grandes y prestigiosas y los programas de televisión más vistos de cada país. Acompañó a grandes bailaores como Paco de Ronda, Cristina Hoyos, Antonio y sus compañías de ballet, cantaores como “Angelillo” o guitarristas como el Niño Ricardo y Enrique de Melchor. En Japón actuó dos veces en televisión junto a la más famosa bailarina flamenca del país, Yasko. Hasta principios de los 70, compartió escenario con artistas de la talla de Charles Aznavour, Juliette Greco, Shirley Bassey, Raphael, Luis Mariano y muchos otros números uno mundiales.


De mecanógrafo a artista


Carlos Itoiz Aguirre nació el 10 de agosto de 1932 en Pamplona. De padres navarros y ninguno de ellos músico (Micaela Aguirre y Paulino Itoiz ), comenzó a tocar la guitarra por su cuenta a los 7 años, por ser este el único instrumento que encontró en su casa. Su padre le enseñó algunos acordes básicos y el guitarrista Andrés Castaneda le puso al tanto de los rudimentos de la técnica guitarrística. A partir de los 13 años comenzó a formarse de manera autodidacta. Influenciado por su paisano Sabicas, con el que mantuvo correspondencia, y por el también pamplonés Mario Escudero, se especializó en el género flamenco. Sin dejar de lado su pasión por la guitarra , a la que dedicaba sus ratos libres, Itoiz comenzó a trabajar como mecanógrafo en una oficina del Paseo Sarasate. Tenía tal agilidad en sus dedos que fue incluso propuesto para optar a un premio nacional de mecanografía. Sin embargo, la música le tiraba más. Y aunque las posibilidades de ganarse la vida con la guitarra eran dudosas, decidió lanzarse. A los 17 años se marchó a París, donde tocaba en locales como La Cabaña Cubana.


Grabó varios discos en solitario, el primero de ellos en Japón, en 1966. Sin embargo, en 1971 lo dejó todo por el miedo a los aviones. Volvió a Pamplona para quedarse y comenzó su etapa como concertista de recital y profesor, actuando sobre todo en Francia.


Innovación y fusión


A Itoiz siempre le gustó innovar. “Siempre he ido buscando las maneras de hacer brillar a la guitarra y darle su protagonismo. El propio Sabicas, al cual conocí, innovó dándole a la guitarra flamenca el rango de instrumento solista. En mi caso, disfruto fusionando el flamenco con la riqueza armónica de la música brasileña y el toque de las melodías del jazz”, comentaba en su última entrevista.


Tenía una complicidad especial con Mikel Laboa, con quien colaboró durante muchos años tanto en directo como en sus discos. “Era una persona muy especial que innovaba fusionando diversos estilos con el suyo propio, haciendo cosas que no hacía nadie”, señalaba en esa misma entrevista.


Itoiz difundió el flamenco por el País Vasco al acompañar al cantautor vasco en sus últimos años de andadura, hasta su muerte en 2008. “Salía con mi guitarra de color amarillo, que enseguida se identifica con la guitarra flamenca, y pensaba que me iban a tirar tomates, pero el público siempre me acogió muy bien ”, recordaba en una entrevista realizada en 2014.


“Me parece muy importante no atascarse y evolucionar, buscar todo lo que pueda aportar riqueza al flamenco, manteniendo sus raíces”, defendía.

Referente para varias generaciones

En una época en que solo se podía acceder a la música a través del casete o del disco, Carlos Itoiz se convirtió en la única vía para adentrarse en el ignoto mundo del flamenco. “En aquella época, tocar flamenco en Navarra era ir a contracorriente”, recuerda el compositor y guitarrista pamplonés Pedro Planillo, quien se formó con Itoiz. “Para mí él fue determinante. Su metodología era curiosa, te obligaba a tener la capacidad de asimilar toda la información que te daba en cada clase. Eso te obligaba a mejorar y a superarte”. A nivel humano, “era una persona muy aguda e inteligente”.


“Carlos Itoiz fue la primera persona que me enseñó algo de flamenco”, recuerda el músico pamplonés Javier Colina, considerado uno de los mejores contrabajistas del mundo. “Teníamos mucha afinidad personal por su manera de ser, tan tranquila y tan entrañable. Pasábamos muy buenos ratos”. Colina estuvo formándose con Itoiz durante dos o tres años, “antes de venirme por primera vez a Madrid”. “Él tenía un sonido fantástico con la guitarra. A mí me cautivó su manera de tocar, y así empecé. En aquella época, en Pamplona apenas había ambiente flamenco”. Ayer le venía la imagen de Carlos Itoiz paseando con sus amigos por la Plaza del Castillo. “Me acuerdo mucho de eso. ¡Se hacía como 40 kilómetros dando vueltas!”.


Los eslabones de la cadena generada por Carlos Itoiz llegan hasta el joven guitarrista Urko Ocaña, del grupo Zorongo. “Para mí el legado de Carlos Itoiz han sido sus alumnos, como Javier Ruz o Manuel Iribertegui, porque ellos han sido mis profesores. Javier fue mi primer profesor de guitarra flamenca y Manuel me ayudó muchísimo en un momento en el que yo estaba buscando avanzar más con la guitarra y en Navarra no había posibilidades. Él me dio herramientas y contactos para seguir avanzando en mi formación”.

“Mi padre plantó una semilla de cariño”


La cantante, compositora y productora Maite Itoiz se sentía ayer abrumada ante la avalancha de mensajes y llamadas que la familia está recibiendo de todas partes del mundo. “Mi padre plantó una semilla de cariño en mucha gente. Cuando enseñaba, él hacía que cada persona sacara su creatividad interior, siempre estaba alentando a todo el mundo a componer, a improvisar... Él ha hecho florecer a la gente y ahora todo el mundo le está expresando su cariño”, señalaba. Por otro lado, mostró su agradecimiento al Festival Flamenco On Fire por haberle organizado un homenaje a su padre “justo a tiempo”. “Mi padre no era de actos públicos, de hecho, le costó mucho salir al balcón del Ayuntamiento de Pamplona. Cuando todo se normalice, me gustaría hacerle un homenaje en el que todos podamos tocar, cantar y bailar, festejando la vida de mi padre por todo lo alto”.


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