El peligro de la asfixia con purines: aire irrespirable
La fermentación genera una serie de gases que reducen de tal manera el oxígeno del lugar que pueden llegar a causar la muerte


Actualizado el 04/11/2026 a las 16:44
El accidente de Pitillas resulta similar a otros ocurridos en fosas sépticas o pozos que se repiten habitualmente. Se trata de una tipología de siniestro que trágicamente afectan a más de una persona cuando esa segunda acude al rescate del primer intoxicado. Los gases pesados, que son tóxicos, quedan en el fondo debido a que el oxígeno sube a la superficie. De esta manera, una vez en el interior el aire es irrespirable y después del mareo y desfallecimiento sobreviene la muerte por asfixia. Si en el pozo no hay oxígeno, de nada sirve la mascarilla de protección. Para entrar en los pozos o fosas se requiere una indumentaria especial.
La fermentación de purines en granjas está muy regulada y se exigen unas condiciones a la explotación para garantizar la seguridad. La fermentación del estiércol en su interior produce la emanación de gases y algunos pueden ser letales. Hay estudios que cifran en hasta 20 los distintos gases que provocan los purines. Cuatro de ellos, en concentraciones elevadas y en espacios reducidos, pueden ser altamente peligrosos. Son el dióxido de carbono, el metano, el amoniaco y el sulfuro de hidrógeno. Son sobre todo estos dos últimos los que pueden reducir la concentración de oxígeno en el ambiente, por lo que si alguien inhala puede perder el conocimiento de manera repentina y fallecer por asfixia si no se corrige. Por este motivo, la legislación exige una serie de medidas de seguridad para este tipo de fosas.
