Salud
Investigadores de la Clínica Universidad de Navarra descubren cómo detectar con un análisis de sangre un riesgo oculto tras un trasplante
Especialistas de la Clínica Universidad de Navarra han estudiado a 426 pacientes en un trabajo publicado en Medicina Clínica y han constatado que esta complicación aumenta casi siete veces el riesgo de mortalidad durante el primer año entre quienes la desarrollan


Publicado el 04/11/2026 a las 10:37
Una analítica rutinaria puede ayudar a identificar qué pacientes tienen mayor riesgo de desarrollar una infección fúngica después de un trasplante de hígado. Un estudio de la Unidad de Hepatología de la Clínica Universidad de Navarra ha comprobado la capacidad predictiva del NPAR, un marcador que relaciona dos parámetros habituales en sangre: los neutrófilos y la albúmina. Los neutrófilos aumentan ante procesos inflamatorios, mientras que la albúmina puede disminuir cuando la inflamación se mantiene en el tiempo. La combinación de ambos valores ofrece información sobre el estado inflamatorio e inmunológico del paciente y, según los resultados del trabajo, permite detectar a quienes presentan mayor riesgo de infección antes del trasplante.
Según el Dr. Miguel Sogbe, hepatólogo de la Clínica, “este tipo de infecciones afectan a pocos pacientes, pero se asocian con un riesgo de morir casi siete veces mayor durante el año posterior al trasplante. Los datos de este marcador nos permitirían establecer una vigilancia estrecha y administrar, si es necesario, fármacos antifúngicos de forma preventiva”.
Una complicación que aparece en las primeras semanas
Los investigadores analizaron retrospectivamente a 426 pacientes de la Clínica sometidos a un trasplante hepático de donante fallecido entre 2003 y 2024, y detectaron 37 infecciones fúngicas. En los pacientes afectados, la infección apareció de forma precoz, con una mediana de 14 días después del trasplante.
Los resultados muestran, además, que un NPAR elevado antes del trasplante hepático se asocia con un riesgo aproximadamente tres veces mayor de desarrollar la infección. Este dato permitiría identificar desde el principio a los pacientes que requieren una vigilancia más estrecha. El Dr. José Ignacio Herrero, director del Departamento de Medicina Interna de la Clínica, añade que “este marcador es sencillo de consultar, porque se obtiene con un simple análisis de sangre, por lo que no hay que incorporar una nueva prueba. Puede ayudarnos a identificar a estos pacientes y valorar medidas preventivas de forma individualizada”.
Más de 35 años del programa de trasplante hepático
La Clínica Universidad de Navarra realizó su primer trasplante hepático el 26 de abril de 1990. Desde entonces, su programa ha alcanzado tasas de supervivencia de los pacientes superiores al 90 % al año y del 82 % a los cinco años.
Entre las indicaciones más frecuentes para este trasplante se encuentran la cirrosis hepática, la insuficiencia hepática aguda y crónica. Según la Organización Nacional de Trasplantes, en España se realizaron 1.276 trasplantes hepáticos en 2025. El Dr. Sogbe explica que “en la cirrosis, la inflamación sistémica se reconoce cada vez más como un factor central en la progresión de la enfermedad. La inflamación permanente acaba generando un estado de inmunoagotamiento que, sumado a la medicación inmunosupresora, se convierte en el nicho perfecto para contraer infecciones”.