Vivienda
Expertos piden soluciones de emergencia para aliviar la falta de vivienda asequible en Navarra
Proponen actuar sin dilación para liberar los planeamientos de Echavacoiz, Donapea y Guenduláin e incrementar la oferta con soluciones imaginativas como la conversión de oficinas en viviendas


Publicado el 30/10/2026 a las 05:00
El panorama ante la falta de vivienda asequible en Navarra es desalentador. Quedó claro este miércoles 28 de octubre por boca de los tres expertos que desgranaron la crítica situación del sector de la construcción residencial, aquejado de graves problemas endémicos que se siguen arrastrando, durante el foro del ciclo Desafíos organizado por Diario de Navarra.
Sara Velázquez Arizmendi, presidenta de la delegación navarra del Colegio Oficial de Arquitectos Vasco-Navarro; Miguel Elizari Díez, presidente del Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de Navarra; y Juan las Navas Lacalle, presidente de la Asociación de Constructores y Promotores de Navarra, trasladaron sus inquietudes y propuestas al público que asistió al acto celebrado en la sede de Cámara Navarra.
Ante un panorama en el que anualmente se crean 3.000 hogares y se visan unas 2.000 viviendas nuevas, el déficit de 1.000 viviendas no hace sino agravar el desfase entre demanda y oferta. Los tres ponentes señalaron la falta de suelo finalista, el encarecimiento de los materiales, la escasez de mano de obra especializada y la lentitud administrativa como los principales frenos.
Para desencallar el problema plantearon toda una panoplia de medidas que iban desde aprobar los planeamientos pendientes, apostar decididamente por la industrialización o rebajar la fiscalidad para la primera residencia, hasta allanar la reconversión de oficinas vacías y suelo terciario para aumentar la oferta residencial.
La calamitosa coyuntura actual es resultado de un abandono que ha durado más de una década y que tiene múltiples causas. Estas abarcan elementos tan variopintos como, según expusieron los ponentes, el estallido de la burbuja inmobiliaria a finales de la primera década del siglo XXI, los prejuicios ideológicos, la dejadez gubernativa o la maraña burocrática que duplica los tiempos necesarios para sacar adelante cualquier proyecto.
Aunque fuera posible corregir de un plumazo todas esas deficiencias que frenan la edificación residencial, los expertos reconocieron que los resultados tardarían en llegar de cinco a diez años. “Al sistema le cuesta ganar inercia. Es como un motor diésel que acelera muy lentamente”, apuntó Velázquez. Es por ello que los tres expertos plantearon la necesidad de tomar medidas extraordinarias para aliviar ese impasse.
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PRECIOS INALCANZABLES
Uno de los temas principales que de debatieron durante la mesa redonda, que estuvo moderada por los periodistas de Diario de Navarra Yulen Garmendia y Diana de Miguel, fue la propia definición de qué es la vivienda asequible. Aunque se había llegado a plantear que el desajuste se sitúa en alrededor de un 20% de sobreprecio, algunos de los ponentes prefirieron utilizar expresiones menos precisas.
“Asequible es lo que yo puedo comprar con lo que tengo”, formuló Elizari. En ese sentido, propuso un sencillo ejercicio personal para comprobar esta afirmación, que consistía en calcular si, con los ingresos actuales de un hogar, una familia podría permitirse adquirir la vivienda que actualmente habita. “A mis 57 años y con mi sueldo, yo no podría comprar una vivienda en el centro de Pamplona”, reconoció.
Los ponentes admitieron que la vivienda en Navarra se ha convertido en un bien de lujo al alcance de los bolsillos más pudientes. La incapacidad financiera para adquirir una vivienda no solo afecta a las familias con ingresos bajos, sino que ha alcanzado de lleno a la clase media.
Lo cierto, según se planteó durante la mesa redonda, es que el ahorro necesario para la entrada de un piso y los gastos de una primera vivienda “se ha triplicado en diez años”, mientras los sueldos han subido en torno a un 30%. Velázquez definió la vivienda asequible como aquella cuyo pago “no supera el 30% de los ingresos del hogar”, un indicador muy lejano respecto al que se ha alcanzado en el mercado actual.
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En lo que no hubo acuerdo entre los ponentes fue acerca de la conveniencia de apostar por el silencio administrativo positivo como una de las soluciones para acelerar la construcción de más vivienda residencial. Se mostró a favor el presidente del Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria, sobre todo en aquellos proyectos en zonas tensionadas.
Sin embargo tanto Las Navas como Velázquez recelaron de la efectividad de este tipo de medidas. Así, el presidente de la Asociación de Constructores y Promotores consideró que ello contribuiría a la “inseguridad jurídica” y abogó por conseguir una respuesta “a tiempo” de las Administraciones Públicas. Por su parte la presidenta del Colegio Oficial de Arquitectos Vasco-Navarro mostró su preferencia por lograr la validación del proyecto por parte de los técnicos municipales.