Violencia de género
Una espiral de humillación y control sin salida: "Poco a poco fui cediendo en más cosas"
Una mujer relató recientemente en la Audiencia su experiencia como víctima en una relación tóxica de 13 años


Publicado el 17/08/2026 a las 19:00
Mantuvieron una relación sentimental durante 13 años que, en muchas de sus fases, ambos definieron como tóxica. Tanto que ella lo acabó denunciando por un delito de maltrato habitual, entre otros, y así lo argumentó en su declaración reciente durante un juicio celebrado en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial. Él declaró que ambos mantenían actitudes posesivas entre sí y se revisaban mutuamente sus teléfonos. Ella aceptó esa actitud durante un tiempo, hasta que la situación se agravó y derivó “en un infierno”. En opinión de él, todo comenzó cuando ella “comenzó a mostrarse distante, fría”. “Como otras parejas, discutíamos, sí y nos amenazábamos los dos. No me he puesto agresivo en el tema del sexo ni de las amistades. Ella también me controlaba a mí, hasta más fácil. ¿Si rompió con una amiga? Fue porque ella quiso”. Se refería así el acusado a la ruptura de una amistad entre su expareja y otra mujer, a la que conocía desde la infancia y que es lesbiana. “No me gustaba que anduviera con ella, pero nunca le dije: no lo hagas”, declaró él. “El juego ese de amenazarnos era de los dos. Ella también me decía que si la engañaba iba a cortarme mis genitales cuando estuviera dormido”, explicó a los jueces.
El relato que ofreció su expareja dista mucho de esa relación entre iguales. Ante el tribunal, la mujer confesó que desde el principio fueron “una pareja tóxica, difícil”. “Es verdad que al principio era cosa de los dos, nos revisábamos el teléfono, nos controlábamos las amistades... A él no le gustaba una amiga mía de la infancia porque era lesbiana y él me decía, pero cómo vais a estar quedando, la gente va a creer cualquier cosa”. Accedió a dejar de verla. “Poco a poco fui cediendo en más cosas”. Ella solo comenzó a marcar distancias tras descubrirle algunas fotos de otras mujeres en su teléfono. Según su relato, él se justificó diciendo que no era de la misma ciudad y achacaba sus acciones a la falta de apetito sexual de ella, culpándola también de su agresividad. “Él decía que yo no le daba la talla en la cama y que por eso le salía la rabia”. Esta mujer denuncia que él la amenazaba de muerte en caso de que se fuera o decidiera romper. “Me decía, el día que me dejes, tengo a quien te pegue un tiro en la cabeza”. Se veía sin fuerzas de cortar. “Si hubiera sido por mí, creo que el maltrato y las humillaciones, lo iba a aguantar toda la vida. Si di el paso fue por mis hijas”.