Salud
Navarra registra el doble de casos de salmonelosis de lo habitual
Este año se han confirmado 205 casos, 68 en el último mes y medio, de esta infección alimentaria que causa gastroenteritis


Publicado el 31/07/2026 a las 05:00
Las altas temperaturas favorecen la rápida multiplicación de algunas bacterias, sobre todo cuando se rompe la cadena de frío o cuando los alimentos permanecen demasiado tiempo a temperatura ambiente. Y una de las que afecta con mayor frecuencia es la salmonella, que al multiplicarse puede alcanzar niveles suficientes para causar enfermedad, en concreto una infección intestinal que cursa con diarrea intensa, vómitos, dolor abdominal, dolor de cabeza y fiebre.
Este año se han confirmado en Navarra 205 casos de salmonelosis, más del doble de lo que es habitual en este tiempo. De ellos, 68 casos se han detectado en el último mes y medio, cuando las temperaturas han sido más elevadas, según los últimos datos de Salud Pública.
Y no quiere decir que sean todos los casos que se han producido, ya que en muchas ocasiones los afectados no recurren a la atención sanitaria.
ERRORES FRECUENTES
El descuido o la falta de atención con los tiempos y temperaturas, sobre todo cuando se rompe la cadena de frío, son algunos de los errores más frecuentes en la manipulación y conservación de los alimentos durante el verano, recuerda Roncesvalles Garayoa, profesora de la facultad de Farmacia y Nutrición de la UN. Y una manipulación inadecuada de los alimentos, la contaminación cruzada o una cocción insuficiente pueden facilitar su transmisión.
Estos errores, afirma, pueden dar lugar a toxiinfecciones alimentarias que causen gastroenteritis. Las más frecuentes son la campilobacteriosis, debido a la bacteria Campylobacter, que se encuentra normalmente en carnes de ave crudas, y la salmonelosis, la segunda enfermedad de transmisión alimentaria más frecuente. Esta última se asocia al consumo de huevo y derivados aunque también puede estar presente en productos cárnicos y vegetales.
Según Salud Pública, la bacteria puede encontrarse en la cáscara de los huevos, por contacto con heces, o en el interior del huevo, si la gallina estaba infectada. En este marco, recuerda que la bacteria se destruye cocinando los huevos por completo, hasta que la clara y la yema estén firmes y se alcance una temperatura superior a 65º.
CLAVES
1. Cambios de hábitos. Los cambios de hábitos en verano, con comidas fuera de casa, pueden hacer que se relajen las medidas de higiene. Y la combinación de temperaturas elevadas y menor control favorece la multiplicación de microorganismos.
2. La regla de oro. Es mantener la cadena de frío de forma estricta. Se necesita, si se come fuera de casa, una nevera portátil o bolsa isotérmica, que no se deben usar para enfriar alimentos. Se aconseja separar los alimentos en recipientes herméticos cerrados y separar en neveras las comidas de bebidas. Carnes cocinadas, lácteos, embutidos o ensaladas preparadas deben estar refrigerados hasta consumir.
3. Prevención de salmonelosis. Salud Pública recomienda comprar huevos con cáscara intacta y limpia, de granjas autorizadas. Guardarlos en el frigorífico y no lavarlos antes. Sí se puede antes de usarlos. Evitar que el contenido se contamine por contacto con la parte exterior de la cáscara, cuajar bien las tortillas, no dejar los alimentos con huevo a temperatura ambiente y evitar que el alimento contacte con partes crudas.
4. Dos horas. Es importante no dejar la comida cocinada a temperatura ambiente más de dos horas y guardar las sobras lo antes posible. Carne picada, pescado fresco, marisco, huevos, salsas y platos preparados tienen más riesgo de causar infecciones frente a los frutos secos, pan y snacks, ya que los microorganismo necesitan agua para crecer.