Consumidores
Irache recibe más de 1.500 consultas sobre los distintos bonos sociales para reducir el gasto de luz
Se estima que el bono social puede suponer para una familia reducir el gasto anual en el recibo de luz de entre 350 y 500 euros


Publicado el 25/07/2026 a las 11:00
La asociación de consumidores de Navarra Irache ha recibido en los últimos meses más de 1.500 consultas sobre los distintos bonos sociales.
Se estima que el bono social puede suponer para una familia reducir el gasto anual en el recibo de luz de entre 350 y 500 euros. No obstante, son muchos los hogares que tienen derecho al bono social y todavía no lo han solicitado, según ha explicado Irache
El bono social eléctrico es un descuento sobre la factura al que tienen derecho los consumidores vulnerables y que actualmente pueden suponer rebajas de entre el 42% y el 57% en el recibo del consumo de luz, en función de las situaciones. A partir del 2027, estos descuentos serán de entre el 35% y el 50%.
Para ser considerado consumidor vulnerable y poder acceder al bono social, la renta conjunta anual de la unidad de convivencia debe ser igual o inferior a dos veces el Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples (IPREM) de 14 pagas y superior a 1,5 veces el IPREM de 14 pagas. Esta referencia al IPREM se verá incrementada en 0,3 por cada adulto de la unidad de convivencia y en 0,5 por cada menor. Esto supone para una familia sin menores, unos 12.600 euros/año, para una con un menor uno 16.800 euros al año y para una familia con dos menores, 21.000 euros/año.
También pueden acceder al bono quienes tengan el título de familia numerosa; quien perciba el Ingreso Mínimo Vital; o las familias cuyos miembros con ingresos sean pensionistas del sistema de la Seguridad Social por jubilación o incapacidad permanente, percibiendo la cuantía mínima vigente en cada momento para dichas clases de pensión, y no perciban otros ingresos superiores a 500 euros anuales.
Además, el contrato eléctrico debe ser para la vivienda habitual y la tarifa debe ser el Precio Voluntario al Pequeño Consumidor.
Se establecen, asimismo, unos límites máximos de consumo eléctrico a los que es aplicable el bono social, con el fin de asegurar la eficiencia en el consumo. La energía suministrada al consumidor vulnerable y vulnerable severo por encima de dichos límites le será facturada al precio del PVPC.
Estos límites dependen del colectivo y el número de menores en el hogar. Se aplican mensualmente, aunque los kWh no bonificados durante un mes por bajo consumo se acumulan para los doce meses siguientes.
Si el consumidor está declarado como vulnerable severo y está siendo atendido por los servicios sociales de una administración autonómica o local, y que pague al menos el 50% de su factura, será considerado consumidor en riesgo de exclusión social y no se le podrá interrumpir el servicio.
Una vez contratado el bono social, este tiene una duración de dos años, y dos meses antes de la finalización de este periodo la comercializadora de referencia comprobará y comunicará al consumidor si se cumplen los requisitos que otorgan a la persona titular de punto de suministro el derecho a percibir el bono social. En caso positivo, el bono social se prorrogará automáticamente durante otros dos años.
Por otro lado, el bono social térmico es una ayuda directa destinada al pago de la calefacción y agua caliente y de la que se pueden beneficiar todos los consumidores que estén acogidos al bono social eléctrico con fecha de 31 de diciembre del año anterior. Para recibir esta ayuda no es necesario realizar ninguna solicitud. La cuantía a percibir irá en función del grado de vulnerabilidad del consumidor y de la zona climática a la que pertenezca la vivienda. En 2026, la ayuda mínima por beneficiario del bono social térmico se ha fijado en 50 euros.
Irache ha apuntado que, si se tienen dudas sobre si se puede acceder al bono social o ha habido algún problema a la hora de solicitarlo o renovarlo, conviene asesorarse para ver si se puede tener derecho a los correspondientes descuentos.