El 'caso Cerdán' en Navarra
Un sobrecoste de dudosa legalidad iba a beneficiar a la UTE de Belate en 8 millones
El ahorro de 7 millones que suponía el cambio en la excavación se convirtió en un sobrecoste de un millón al incluirse un "suplemento por pérdida de rendimiento"


Publicado el 06/05/2026 a las 05:00
Los cambios en el sistema de excavación propuestos por la UTE Acciona, Osés y Servinabar para el túnel de Belate iban a suponer inicialmente un ahorro de casi 7 millones de euros, tal como estimó el director de obra, Benjamín Lasheras, a mediados de 2024. Sin embargo, los nuevos cálculos presentados cinco meses después por el mismo ingeniero ya no contemplaban un ahorro sino un sobrecoste de un millón de euros. ¿A qué se debía esa diferencia de ocho millones? El director de obra introdujo un “suplemento por disminución de rendimiento” cuya justificación y legalidad han puesto en duda tanto la Intervención General como el auditor de la Cámara de Comptos. Ambos coinciden en la existencia de un presunto quebranto a la Hacienda foral.
La excavación es el principal capítulo de las obras de Belate (25 de los 67 millones de presupuesto de ejecución). Para excavar un túnel existen dos métodos, la sección completa y el sistema de avance y destroza. En el primero se abre la galería en toda su altura (casi 10 metros en Belate). En el sistema de avance y destroza, primero se excava la parte superior y en una segunda fase el suelo. Cada método tiene sus ventajas y sus inconvenientes. La sección completa es más cara, por exigir mejor maquinaria y más explosivos, pero se acortan los plazos de construcción. El avance y destroza se aconseja cuando la dureza y calidad de la roca es baja.
El proyecto original de Belate preveía excavar un 71% a sección completa y un 29% en avance y destroza. Esto permitía construir el túnel con mayor rapidez y cumplir los plazos que exige Europa para evitar una sanción por incumplir la normativa. La Sección de Minas del Gobierno de Navarra, tras analizar la calidad de la roca, planteó que era mejor un 30% en sección completa y un 70% en avance y destroza. Sin embargo, la adjudicataria propuso a Obras Públicas construir todo en avance y destroza, evitando las rampas de ascenso y descenso. Cohesión Territorial dio su visto bueno y así se es cómo se está construyendo la galería, de la que quedan apenas unos metros. Según personal técnico, este cambio en el sistema de excavación es una de las causas de que no se esté cumpliendo el cronograma. Estaba previsto que el cale del túnel se produjera en diciembre de 2025. La adjudicataria ya ha pedido una ampliación del plazo, que está en estudio.
El cambio en el sistema de excavación figuraba en un estudio preliminar de revisión de proyecto encargado por la UTE adjudicataria a una firma de ingeniería nada más comenzar las obras. Este estudio también proponía un nuevo sistema de sostenimiento, cambiando el modelo de cercha (arco que recorre la bóveda) y aumentando el espesor de hormigón. La dirección externa de obra, que llevan las ingenierías Alauda y TPF, hizo una primera valoración económica de estos cambios. El sostenimiento se encarecía en 2,5 millones pero la excavación se abarataba en 3,9 millones, según las mediciones y precios que figuran en el proyecto. El balance era un ahorro de 1,43 millones.
La Sección de Minas detectó que los cálculos estaban mal hechos y que el ahorro de la excavación era mucho mayor, en concreto 6.998.803 euros. La dirección de obra, en informes posteriores, rectifica su error de cálculo, según recoge el informe de Comptos.
La excavación de boca norte comenzó en octubre de 2024. La certificación de ese mes incluye cinco precios contradictorios (sobrecostes) relacionados con el nuevo sistema de excavación. Son los “suplementos por disminución de rendimiento”. La dirección de obra hace referencia a que es necesario “el uso de diferentes tamaños de maquinarias”, habla de “factores geológicos y geotécnicos no considerados en el proyecto” y del “factor tiempo y económico debido a la necesidad de incrementar el ritmo de producción como consecuencia de los plazos de ejecución”. Estos precios contradictorios encarecían el metro cúbico de roca excavada entre 1,9 y 13,8 euros según el tipo de roca. El presupuesto de ejecución para todo el túnel sufría un sobrecoste de 3,7 millones. El entonces director de Nuevas Infraestructuras, Jesús Polo, firmó dicha certificación, que también incluía el nuevo modelo de cercha y un mayor espesor de hormigón, con un sobrecoste de 1,88 millones.
Con el visto bueno a estos sobrecostes, la dirección de obra actualizó el presupuesto que había hecho en junio. El ahorro de 4,6 millones se esfumaba y se convertía en un sobrecoste de 4,89 millones -3,85 por la modificación del sostenimiento y 1,04 por la excavación-. Esto, unido a las depuradas, polvorines y otros sobrecostes, obligó a tramitar el polémico modificado número 1 con unos sobrecostes de 7,4 millones. Casi cinco correspondían a la excavación y sostenimiento.
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LAS CERCHAS, EL OTRO SUPLEMENTO CUESTIONADO
El suplemento por disminución de rendimiento de la excavación no es el único plus que incluyó la dirección externa de obra de Belate en su informe remitido a Obras Públicas en noviembre de 2025. También planteó un sobrecoste de 55 euros por cada cercha HEB-160, que en el pliego costaba 132 euros y que pasaban a costar 187 euros por tener que transportar las piezas hasta el interior de la galería. El túnel va a llevar 27.000 cerchas, por lo que el sobrecoste ascendía a 1,5 millones. Este suplemento también fue puesto en duda por el interventor general, Juan José Pérez Capapay, y el auditor de Comptos. El listado de precios de referencia del Ministerio de Transporte señala que dicho precio es “en cualquier disposición y suministro, elementos de fijación al terreno, montaje y demás operaciones”.
Tras la decisión del Gobierno de Navarra de acatar el reparo suspensivo de la Intervención General al modificado número 1, ambos suplementos y demás sobrecostes quedaron en el aire. En diciembre de 2025 Obras Públicas reanudó el pago de las certificaciones pendientes desde mayo, pero éstas ya no incluyen ni el suplemento de bajo rendimiento ni el suplemento de las cerchas, en contra del criterio de la adjudicataria, que tal como anunció Noemí Osés (Excavaciones Osés) en la comisión de investigación, tienen intención de recurrir.
Además, las certificaciones ya abonadas entre octubre de 2024 y abril de 2025 se consideran pagos a cuenta y serán revisadas.
Obras Públicas tramita actualmente un segundo modificado que previsiblemente va a incluir partidas que sí están consideradas como imprevistos, como son las depuradoras de agua -el caudal del túnel ha sido superior al previsto-, piezómetros o emboquilles. El consejero de Cohesión Territorial, Óscar Chivite, comparece este miércoles en el Parlamento de Navarra a petición de UPN para explicar este segundo modificado.
Como se recordará, a raíz del reparo suspensivo de la Intervención General al modificado, el Gobierno de Navarra anunció en diciembre el relevo del director facultativo, Benjamín Lasheras, al considerar que no había defendido correctamente los intereses de la Administración y había actuado a la conveniencia de la adjudicataria. El relevo se ha retrasado cinco meses. El 23 de abril, Obras Públicas solicitó formalmente a la firma de ingeniería el relevo de Lasheras.