Comercio itinerante
La tienda-camión de José Ramón
Una quincena de pueblos al sur de Pamplona y de Valdizarbe acceden a cientos de productos gracias al comercio itinerante que conduce José Ramón Ventura. Un completo Coviran dentro de un camión


Publicado el 16/03/2026 a las 05:00
Muchos aún recuerdan con cariño la llegada semanal del ‘autobús’ de José Ramón a sus pueblos. Pero no porque fuera un medio de transporte que les permitiera desplazarse, sino porque era la especial forma en la que el comercio se hacía presente en sus pequeñas localidades. El medio, en definitiva, para poder acceder a una amplia gama de productos sin tener que coger el coche y marchar a la ciudad. Hoy ese ‘autobús’ ya no existe, pero sí el mismo concepto de comercio itinerante. Una apuesta que sigue liderando el carismático José Ramón Ventura Azparren, de 59 años y vecino de Muruzábal, muy popular y querido en la zona por el servicio que ofrece, y que conduce en estos momentos un camión dentro de cuyo remolque de grandes dimensiones, de 22 metros lineales, se reproduce una completa tienda Coviran.
“Esta es mi forma de vida desde que era un chaval. Y me encanta. Es la que hemos desarrollado en mi familia desde tiempos de mi abuela, a quien tras enviudar le tocó recorrer los pueblos comprando y vendiendo productos con un carro tirado por un caballo. Hasta Pamplona llegaba con huevos caseros”, evoca José Ramón Ventura. “Luego sus hijos, entre ellos mi padre, compraron un primer camión para venta ambulante con tan mala suerte que se lo confiscaron en tiempos de la guerra. Pero se repusieron y siguieron adelante. Más adelante nos llegó la época de vender empleando autobuses con el interior adaptado, y ahora ya lo hago con este camión”.


Una tienda-camión que recorre durante la semana una quincena de poblaciones al sur de Pamplona y del valle de Valdizarbe que carecen de comercios como este. “Los lunes paso por Campanas, Olaz, Subiza y Esparza de Galar. Los martes estoy en Tiebas, Tirapu y Adiós. Los miércoles, en Biurrun y Unzué. Los jueves hago ruta por Campanas, Imárcoain, Torres de Elorz y Tiebas. Y los viernes recalo en Úcar y Muruzábal”, repasa José Ramón.
A LA PUERTA DE CASA
Dentro de su camión, que abastece desde un almacén propio en Muruzábal, los vecinos de la zona pueden tener acceso a “alrededor de 1.000 referencias de productos”, la mayoría de primeras marcas. Y es que cada rincón está bien aprovechado. “Los 22 metros de largo, los alrededor de 2,5 de ancho y los más de 2,5 de alto”, apostilla. “Ojalá pudiera emplear un trailer y traer más cosas, pero no cabría por los pueblos”, ríe.
Fruta, verdura, bollería, cereales, café, galletas, pasta, cervezas, vinos, café, huevos, chocolates, mayonesas, jabones, compresas, guantes, lejías, pilas... y hasta gambas congeladas o comida para gatos pueden comprarse sin salir de este camión. “Si algo se echa en falta, se pide y la semana que viene ahí estará”. Acepta pedidos por WhatsApp y pagos por Bizum. “Y si es necesario, se lleva la compra a la puerta de casa”.
Como autónomo, los gastos son altos y largas las jornadas laborales (“muchos días de 7.00 a 21.00 horas”, asegura), pero le compensa “el estar con la gente, mucha de avanzada edad, darles un servicio y ayudarles”. “Nos conocemos y saludamos todos por nuestro nombre, y se vende sin prisas. Esta tienda es punto de encuentro, donde nos ponemos al día y compartimos experiencias vitales, las buenas y las malas”, reflexiona. Recuerda por ejemplo los momentos más duros de la pandemia de covid de 2020, “con largas colas de gente esperando fuera para comprar”. En agradecimiento a su labor de tantos años, y junto a un panadero que también recorre la zona, lanzó hace 2 años el chupinazo en Úcar.
"ES IMPORTANTE"
“José Ramón nos da muy buen servicio, es una persona muy amable, estamos felices con él”, refería días atrás en Úcar una de sus clientas habituales subida a su tienda-camión, Lourdes Gallardón Vidaondo, de 67 años. “Da mucha vida al pueblo, los viernes nos juntamos aquí todos los vecinos. Sin él, lo más cercano para comprar es Puente la Reina”.


Otro de los que no falta a su cita con José Ramón en Úcar es Juan Oroz Izko, de 66 años. “Nos ofrece servicio, comodidad y calidad. Tiene de todo, desde matamoscas a txistorras. Y además es muy dicharachero y genera buen ambiente. El día que se jubile, veremos qué pasa”, añadía.
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“Me faltan 7 años, a ver si alguien se anima y me releva para que esto no se pierda”, le respondía el comerciante mientras cobraba a otra clienta. “No pienses en eso aún, por favor”, clamaba esta. Y sentenciaba: “José Ramón es famoso, guapo e importante”.