Tribunales
La causa por la venta de la menor se archivó porque lo negó "con contundencia"
En un auto de la pasada semana explicaba que la joven le dijo que vivía en Lleida “voluntariamente” y que la boda era “una celebración familiar”


Publicado el 11/11/2025 a las 05:00
El juez de Tudela que archivó la investigación a cinco personas por un presunto delito de trata de seres humanos (presuntamente haber vendido a una menor de 14 años a cambio de 5.000 euros, 5 botellas de whisky y unos alimentos básicos) lo hizo la semana pasada tras tomar declaración a la joven, que negó todo. En sede judicial, ella rechazó los indicios aportados en un atestado elaborado por la Guardia Civil, y cuyos detalles fueron dados a conocer a los medios el sábado en una nota de prensa distribuida a los medios de comunicación. El caso tuvo mucho eco en todo el país. La Fiscalía estudia si recurre o no el auto sobreseimiento.
La menor, originaria de una localidad de la Ribera de Navarra, compareció en calidad de perjudicada y rechazó todas las acusaciones realizadas por los investigadores. “Manifestó estar residiendo voluntariamente, con el consentimiento de sus padres en Lleida, en casas de sus tíos y su primo”, recoge en su auto el juez. “En particular, manifestó con contundencia que en ningún caso sus padres le forzaron a vivir en dicho domicilio, que nadie le obligó a contraer matrimonio, que tampoco lo contrajo y que las fotografías en las que aparece con él no corresponden a una boda, sino a una celebración familiar, y que nadie le ha obligado a practicar la mendicidad”.
Lo hizo tras ser localizada pidiendo dinero el pasado 4 de octubre a las puertas de un supermercado en Lleida, después de que un ciudadano alertara a los Mossos por su juventud y su actitud. Hasta ese momento la Guardia Civil sospechaba que pudiera haberse marchado a Francia o a Bélgica. No había noticias oficiales de su paradero desde semanas antes. La menor no estaba escolarizada. Policías locales del municipio donde reside la familia identificaron al padre a finales de agosto y le cuestionaron acerca de la menor, quien les dijo que “había vendido a su hija por 5.000 euros a un gitano rumano en Lleida”. De igual manera, recoge el auto, sus familiares habrían trasladado una información similar a la Policía Foral y a la Guardia Civil, en otros encuentros en fechas similares. Otra persona aportó a la causa además imágenes de una red social en las que se visualiza a la menor en una ceremonia para contraer matrimonio con un desconocido. Tras ser localizada en Lleida ejerciendo la mendicidad, el Juzgado de Instrucción nº 3 de esta ciudad decretó medidas de protección para la víctima, que fue derivada a un centro de protección para la infancia y adolescencia de la Generalitat. Tras identiicarla y comprobar que existía una causa abierta sobre su persona en un juzgado de Tudela, el tribunal catalán se inhibió de la causa. Sin embargo, recoge el juez, “no habiéndose podido ratificar los hechos descritos en el atestado policial a través del testimonio esencial de la víctima, no pueden tenerse por acreditados los hechos denunciados cuando no concurren otros elementos que corroboren periféricamente el atestado policial”. Los investigados, señala, se acogieron a su derecho a no declarar y el único testimonio aportado es de mera referencia, “con residual valor probatorio”. Con el archivo decretado por el juez y salvo recurso de la Fiscalía, la menor ha vuelto con su familia de origen y el caso ha quedado cerrado.
