Empleo y discapacidad
Ana Menjía, persona con discapacidad intelectual: "Cuando me dijeron que tenía trabajo de lo mío, no me lo creía"
El proyecto 'Umana', coordinado por la Fundación TeReSa, persigue crear oportunidades para que las personas con discapacidad intelectual encuentren oportunidades laborales en el ámbito tecnológico

Actualizado el 17/10/2025 a las 17:54
Sólo el 2,4% de las personas con discapacidad intelectual tiene un empleo. Que este porcentaje crezca es el objetivo último del proyecto Umana, coordinado por la Fundación TeReSa y que este viernes fue presentado en una jornada celebrada en la Confederación Empresarial de Navarra. Pero no que crezca de cualquier manera, sino que lo haga acercando este colectivo a un ámbito tan poco explorado hasta ahora como el sector tecnológico. Primero, trabajando de la mano de centros especiales de empleo. Más a largo plazo, transformando el mercado ordinario en un ámbito “amigable” para aquellas personas con discapacidad intelectual amantes de las nuevas tecnologías.
Como lo son Rubén Fonseca Ortiz, Ana Menjía Durán o Iñigo Galbete Echeverría. Los tres son jóvenes de 22 años que, de la mano de El Molino y de Tasubinsa, se han formado en nuevas tecnologías e Inteligencia Artificial y han encontrado un hueco laboral o lo están buscando. “Cuando me lo dijeron, no me lo creía”, explicó Menjía, que logró un empleo en el departamento de Nuevas Tecnologías de Tasubinsa después de hacer el curso de especialización en Inteligencia Artificial que ofrece el Molino. “Me está yendo muy bien y espero seguir para adelante”, explicó este viernes ante el público.
Umana es un proyecto coordinado por la Fundación TeReSa (Technology Research for Social Advance), una entidad que fue creada por Iñaki Bernal (Chief AI Officer de Grupo Santander) en recuerdo a su hermana Teresa, con síndrome de Down y ya fallecida. “Iñaki es uno de los grandes gurús tecnológicos a nivel mundial y sin él ninguno estaríamos aquí”, dijo ayer Esteban Morrás, presidente de Veridas y patrono de la Fundación Ciganda Ferrer (El Molino). También sostienen la iniciativa el departamento de Presidencia e Igualdad del Gobierno de Navarra, a través del centro VidAAs (Nasertic), y la Fundación la Caixa, que aporta una financiación de 355.000 euros. Por último, la Fundación Hiberus, -cuyo presidente, Íñigo De Yarza, se encontraba presente en el acto- que “conecta personas y tecnología para mejorar el futuro”, es la garante de que la parte tecnológica tenga calidad y coherencia, según ha expresado.
El proyecto se articula en cuatro bloques: la creación de empleo, a través de la captación de empresas que apuestan por la diversidad, incluyendo la identificación de puestos de trabajo, adaptación de procesos y tareas; la formación, mediante la adaptación tecnológica de un módulo de formación, accesible para personas con discapacidad intelectual; el desarrollo de itinerarios formativos, incluyendo la creación de materiales y capacitación participativa; y un programa de comunicación que apoye la expansión de un modelo que busca ser “replicable”. “Buscamos plantar una semilla”.


"Lo pueden hacer, démosles la oportunidad"
La Fundación TeReSa lleva dos años constituida formalmente, aunque el grupo de personas voluntarias implicadas, en torno a diez, trabaja en ella desde hace algunos más. La entidad está radicada en Navarra, aunque no tiene sede física. Su capital humano proviene del mundo tecnológico. “ Sabemos cómo romper procesos en trocitos para que puedan ser desarrollados por diferentes personas del colectivo de la discapacidad intelectual”, explicaba ayer su directora, Paula Estrada. Lo que buscan, más allá de cifras concretas de inserción laboral, es “cambiar el modelo y la visión que se tiene sobre las personas con discapacidad”. “Si lo pueden hacer, ¿por qué no les vamos a dar la oportunidad?”.