Caso Cerdán
Chivite asegura que no teme los audios de Koldo, que Cerdán "tire de la manta" o lo que digan los informes
La presidenta afirma que no recibió presiones ni habló con Cerdán de adjudicaciones. Sostiene en el Senado que es víctima de una "vendetta" de "las derechas", que "se están llevando por delante el prestigio" de "toda" Navarra


Publicado el 30/09/2025 a las 05:00
La presidenta María Chivite aseguró ayer que no tiene “ningún miedo” a que “tire de la manta” el que fue su mentor político, el ex secretario de Organización del PSOE y exdiputado del PSN, Santos Cerdán, ni al resultado de los informes que ha encargado sobre las adjudicación de obras públicas en Navarra a empresas investigadas en la presunta trama de corrupción. Sostuvo que desconoce si contienen información contra ella algunos de los audios de Koldo García, el que trabajó en su día en labores de seguridad en la sede de su partido, fue en algunas de sus listas electorales y llegó a ser asesor ministerial, pero recalcó que tampoco teme lo que pueda aparecer.
Chivite compareció ayer durante dos horas y cuarto en la comisión de investigación del Senado que analiza el caso Cerdán-Koldo-Ábalos, donde solo formularon preguntas los representantes de UPN, María Caballero, y del PP, Alejo Miranda.
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Chivite atribuyó su presencia en el Senado a una “vendetta” de “las derechas” que “con falsas acusaciones de corrupción se están llevando por delante” no el prestigio de la presidenta, dijo, sino “el de toda la Comunidad”.
NI PRESIONES NI CHANTAJE
Tanto Caballero como Miranda recordaron que el que fue uno de los hombres con mayor poder en el PSOE y en el PSN, Santos Cerdán, hoy en prisión provisional, tenía el 45% de la empresa Servinabar, según la investigación de la UCO de la Guardia Civil. Esta firma está en UTEs adjudicatarias de varias obras en Navarra, como la duplicación del túnel de Belate, cuyo proceso, según un informe de la Oficina de Buenas Prácticas y Anticorrupción (OANA) encargado por Chivite, debió ser “nulo de pleno derecho”.
La presidenta reiteró que se han detectado “irregularidades administrativas” y “ninguna ilegalidad”, que en el informe de la UCO no figura ninguna obra pública de Navarra ni la instrucción judicial incluye las obras de Belate. Señaló que el Gobierno, según sus informes jurídicos, hizo lo que debía y que ante un informe de reparo no suspensivo, la adjudicación de las obras del túnel de Belate siguió adelante y la mesa de contratación la firmó, cuando ninguno de sus miembros estaba obligado a hacerlo, agregó.
Indicó que la única “directriz política” sobre Belate fue que la obra “había que hacerla”, ante las advertencias de la UE por incumplir la directiva de seguridad.
Aseguró en respuesta a Miranda, del PP, que nunca le han chantajeado ni presionado para adjudicar una obra, reiterando que, además, por ley, ella no podría participar en esos procesos.
SOBRE EL PAPEL DEL CONSEJERO ARASTI
Como desveló este periódico, el interventor general del Gobierno trasladó en un correo electrónico al interventor delegado casi dos meses antes de la adjudicación de Belate que, por lo que comentó el consejero de Economía, José Luis Arasti, “parece que” el director general de Obras Públicas, Pedro López, no tenía propósito de firmarla, dado el reparo no suspensivo y 6 votos particulares.
Caballero preguntó a Chivite por este asunto. La presidenta respondió que no es Arasti el que hace esa afirmación y que el consejero es el jefe de los interventores que, aunque tienen una labor autónoma, eso no significa que no puedan informarle.
CHIVITE PONE LA MANO EN EL FUEGO POR UNA PERSONA
Caballero le preguntó por los nombramientos de sus dos consejeros de Cohesión Territorial, Bernardo Ciriza y Óscar Chivite. La presidenta contestó que obedecen a la trayectoria profesional de ambos y a la confianza en su capacidad de trabajo y en lo personal. En cuanto a si Cerdán o Alzórriz tuvieron algo que ver, se limitó a señalar que cuando toma una decisión le gusta conocer las opiniones de los compañeros que tiene “alrededor” y que lo comentó “con muchos”.
Defendió la “honorabilidad” de los consejeros de su Gobierno y se negó a poner “la mano en el fuego” por Cerdán, Alzórriz o por el director de Obras Públicas, señalando que no usa esa expresión. Sin embargo, cuando se le preguntó si ponía la mano en el fuego por la gestión del consejero Chivite tras el informe de Anticorrupción respondió: “Por supuesto que sí”.
Polo, "determinante" en la adjudicación de Belate "según los informes"
El presidente de la mesa de contratación de las obras de Belate fue un jefe de servicio del Gobierno, Jesús Polo, al que se le había prolongado su etapa en la Administración, ya que tenía 73 años. Uno de los motivos por los que la Oficina Anticorrupción vio “nulo de pleno derecho” ese proceso de adjudicación fue que, como recogió en su informe la Cámara de Comptos, Polo dio su valoración de los criterios cualitativos de las ofertas conociendo antes la de otros miembros de este órgano colegiado.
Por qué ejercía esa función con 73 años cuando había otros ingenieros disponibles, preguntó María Caballero (UPN). La presidenta se remitió a las explicaciones del exconsejero Bernardo Ciriza. Polo “fue determinante” en la decisión de que la UTE en la que estaba Servinabar fuese la adjudicataria, señaló Caballero. Chivite dijo que fue una opinión más de la mesa. La senadora le recordó que los informes y 3 votos particulares lo consideraron “determinante” y la presidenta reconoció: “Según los informes, así es”.

