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Navarra fue "clave" en la negociación del Gobierno de Zapatero y ETA
Pedro J. Ramírez desvela que Zapatero le dijo en julio de 2007, tras esas negociaciones, que fue “muy duro con ETA”, ya que si hubiese aceptado un referéndum sobre Navarra, la banda terrorista “habría dejado de matar”


Publicado el 26/09/2025 a las 05:00
El periodista Pedro J. Ramírez, ha desvelado en su libro 'Por decir la verdad' el contenido de una conversación que mantuvo el 25 de julio de 2007, cuando era director de 'El Mundo', con el entonces presidente del Gobierno central, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, en la que este reconoce que en las negociaciones que habían mantenido con la banda terrorista ETA “al principio Navarra no era un tema capital y después era el único tema”.
“Dice que él había sido demasiado duro con ETA, porque si hubiera aceptado el referéndum sobre Navarra, ETA habría dejado las armas”, contaba esta semana el ahora director de 'El Español' al periodista Carlos Alsina, en la emisora 'Onda Cero', sobre esa conversación con el presidente.
EL CONTEXTO EN EL QUE SE PRODUJO ESE ENCUENTRO
Navarra fue “clave” y estuvo sobre la mesa en las fallidas conversaciones que en mayo de 2007 mantuvieron representantes del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y ETA. Así se ha conocido estos años por las actas de las reuniones que hizo la banda terrorista y por testimonios como el del socialista Jesús Eguiguren, uno de los interlocutores elegidos por el Ejecutivo.
El 5 de junio de 2007, ETA dio por roto el “alto el fuego” que había iniciado en marzo de 2006. Sin embargo, ese alto el fuego de facto se había roto meses antes, cuando en diciembre de 2006 la banda terrorista cometió el atentado de la terminal 4 del aeropuerto de Barajas, en el que fueron asesinadas dos personas. Además había seguido mandando cartas de extorsión.
ZAPATERO, SOBRE UN REFERÉNDUM EN NAVARRA
Según relata en su último libro el exdirector de 'El Mundo', en esa conversación que mantuvo en julio de 2007 con Zapatero, de la que tomó nota un periodista amigo común, el presidente reiteró su convencimiento de que ETA estaba decidida a dejar las armas y que él había estado “demasiado duro” en “los temas de fondo”.
Detalla que Zapatero le contó, con la condición de que fuera secreto, que los terroristas le habían pedido un referéndum para Navarra para crear “una autonomía política con Euskadi”. Y que añadió: “¡Ojo, activando el mecanismo constitucional! Sin salirse de la Constitución. Dijimos que no... Pero si hubiéramos accedido, con eso se acaba ETA”.
Cuenta que, ante su escepticismo, Zapatero le aseguró que ese final se hubiese producido aunque el resultado de ese referéndum hubiese sido negativo para la banda. Pedro J. Ramírez afirma que el presidente le preguntó si él no estaría de acuerdo si el precio fuera esa consulta. Y que cuando le respondió que no, que sería ceder a un chantaje y crear un peligroso precedente, el presidente le contestó: “Pero valdrá para que dejen las armas”, ya que si lo pedían era porque querían hacer política, y que a ETA le daba igual que se hiciera dentro de diez años.
El periodista añade que le preguntó a Zapatero si él llegó a plantearse el aceptar esa condición. Afirma que el presidente le contestó que eso era “supersecreto”, que agregó que el futuro lo ponen el Sinn Féin y los británicos y que comparado con lo que ocurrió allí esto “les parecería una broma” y algo “fácil de arreglar”. El presidente sostenía que estaba convencido de que la banda quería dejarlo y que solo buscaba algo para “vender” a los suyos, indica Ramírez en su libro.
Zapatero le dijo que pese a lo que le había contado sobre cómo Navarra estuvo en esa mesa, la realidad era que el PSN se iba a abstener y permitir la investidura como presidente de Miguel Sanz. Y añadió que si el PP le quería “apretar” con eso, la respuesta era que “el que iba a entregar Navarra a ETA se la entrega a UPN”.
SOLO SE PUEDE ACTIVAR SI LO IMPULSA LA MAYORÍA DEL PARLAMENTO NAVARRO
La Constitución establece (disposición transitoria cuarta) que para que ese referéndum se celebre, primero el Parlamento navarro debe promover por mayoría la incorporación de la Comunidad foral a Euskadi. Luego debe ser ratificado por los ciudadanos. En esa legislatura, UPN (22) y CDN (2) tenían 24 de los 50 escaños del Parlamento, por lo que hubiese sido imprescindible que el PSN (12), en contra de lo que siempre ha defendido, hubiese aprobado promover esa incorporación junto a Nafarroa Bai (12) y a IU (2).
Una masiva manifestación en Pamplona exigió entonces que no se negociara sobre Navarra
Las conversaciones que en 2007 mantuvieron los representantes del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y ETA, a pesar de que la banda terrorista había cometido el atentado de la T-4 en diciembre de 2006, se mantuvieron en secreto. Sin embargo, las actas de ETA y testimonios como el del socialista vasco Jesús Eguiguren, uno de los interlocutores del Ejecutivo central en esos contactos, permitieron años después conocer que Navarra fue la principal demanda de los terroristas.
ETA había anunciado un “alto el fuego” en marzo de 2006. En el inicio, el Gobierno de España anunció que iniciaría un diálogo con la banda. Distintos medios coincidían en que se estaba hablando de Navarra. Batasuna advertía públicamente que sin la Comunidad foral no habría acuerdo.
Entonces gobernaban en coalición en Navarra UPN y CDN. El presidente, el regionalista Miguel Sanz, llevó a cabo infructuosos intentos esos meses por hablar con el presidente Zapatero, al que escribió varias cartas pidiéndole que aclarara si era verdad que Navarra estaba en la mesa de negociación con la banda. Sin embargo, no recibió respuesta.
RESPUESTA MASIVA
El Gobierno foral decidió convocar el 17 de marzo de 2007 una manifestación en Pamplona con el lema Fuero y libertad. Navarra no es negociable. La respuesta fue masiva. Miles de personas salieron a la calle para exigir que la Comunidad foral y su realidad institucional no fueran objeto de negociación, 103.000, según Policía Foral, y 75.000 según la Delegación del Gobierno central.


Poco después, el 30 y 31 de marzo, tendrían lugar dos contactos entre los representantes del Gobierno y ETA, y cuatro más en mayo, según relató años después Eguiguren en El País. Contó que la banda terrorista, a través de uno de sus jefes, Francisco Javier López Peña, alias Thierry, ofreció desmantelar ETA en dos años si se llegaba a un pacto sobre Navarra para crear “un marco jurídico-político” común con las tres provincias vascas. No obstante, Eguiguren sostuvo que no hubo una negociación real, porque el Gobierno exigió antes que ETA condenara el atentado de la T-4 y un compromiso de que no cometería ninguno más.
Según las actas de ETA que se incautaron a Thierry, el Ejecutivo propuso el acuerdo de Loyola que preveía la creación de un órgano común para Euskadi y Navarra que negociaron Batasuna, PSE y PNV en 2006.
No hubo acuerdo alguno. El 5 de junio ETA afirmó que rompía el “alto el fuego”.
ZAPATERO CITÓ ESA MANIFESTACIÓN EN SU ÚLTIMA VISITA A NAVARRA
El pasado marzo, cuando José Luis Rodríguez Zapatero acudió al congreso regional que celebró el PSN, confesó que cada vez que viaja a Pamplona recuerda la manifestación que hace 18 años reclamó a su Gobierno que Navarra no fuera moneda de cambio en las negociaciones con la banda terrorista. Afirmó que “la derecha” le acusó de haber “entregado a ETA” a Navarra, y que eso era “una gran mentira”.
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