Sucesos
Cerco al alcohol y la droga en carretera con 100.000 pruebas por San Fermín
La Guardia Civil explica en un macro operativo en Zuasti que las infracciones por alcohol rondan el 0,5% de las pruebas, por un 10-20% en las de drogas
Publicado el 09/07/2025 a las 05:00
Es complicado entrar o salir de Pamplona estos días por carretera sin encontrarse un control policial. La idea es precisamente esa. Desde antes del día 6 y hasta el 14, un fuerte despliegue de Guardia Civil (el año pasado realizaron 91.000 pruebas) y también de Policía Foral controla los accesos y salidas de la ciudad, persiguiendo las infracciones al volante más comunes relacionadas con la fiesta, principalmente conducción bajo la influencia del alcohol y las drogas. En total, las pruebas realizadas por ambos cuerpos los días 6 y 7 alcanzan las 17.000 y al término de las fiestas la cifra probablemente alcanzará las 100.000.
En un macro operativo con presencia del equipo de drones y el helicóptero, agentes de Tráfico de la Guardia Civil de Navarra tenían tomado este martes el peaje de Zuasti en la AP-15. Uno a uno, en hilera, supervisaban a conductores de turismos y camiones en dirección San Sebastián. Menos de una decena de ellos arrojaron un positivo indiciario en el alcoholímetro inicial y fueron apartados a un latera, donde dejaron el vehículo para dirigirse a una furgoneta en la que proceder a una segunda prueba más concreta, que apuntara qué tasa de alcohol presentaban y si era constitutiva de infracción o delito. Igualmente en el caso de las drogas. En este caso el test no es masivo y solo se realiza a aquellas personas que presenten síntomas de estar influenciadas por alguna sustancia.
En declaraciones a los medios, Agustín Aznárez, teniente coronel de Tráfico y responsable de esta unidad de la Guardia Civil en Navarra, aseguraba que la mayoría de los conductores cumplen con la normativa. “Los positivos en alcohol rondan en 0,55%, son mínimos históricos, y las drogas suponen un porcentaje mayor, pero por que son pruebas menos masivas”. Entre las 6 de la mañana del día 7 y del día 8 de este año, la Guardia Civil llevó a cabo 8.883 pruebas de alcohol, con un resultado de 45 positivos (un 0,5%). También practicó 44 pruebas de drogas. De ellas 10, un 22,7%, arrojaron un resultado positivo.
Por su parte, el balance de la Policía Foral el pasado día 7 fue de 2.379 etilometrías, con el resultado de 9 positivos (0,37%). Asimismo, llevó a cabo 50 pruebas de drogas, 3 de ellas positivas (el 6%).
La delegada del Gobierno, Alicia Echeverría, expresó por su parte la importancia de conducir en buenas condiciones, “por uno mismo y por los demás”. La campaña de este año de la DGT apuesta por un verano “lleno de vida” y pidió trasladar esa misma filosofía a los Sanfermines, una celebración “muy vital”.
"Buenos días, ¿lleva algún objeto punzante en el maletero?"
“Bajen del vehículo despacio, colóquense en el arcén y saquen las manos de los bolsillos”. El agente de la Guardia Civil invita a los cuatro ocupantes del vehículo a abandonarlo durante unos minutos, lo que dura la inspección de su interior, el repaso a la documentación del coche y los ocupantes y lo que pueda marcar ‘Brita’, el perro policía que de la mano de Suso, agente del Instituto Armado, husmea por si hubiera droga o alguna otra sustancia ilegal en el maletero de aquellas personas que acaban de cruzar el peaje de Zuasti en dirección a la capital navarra.
Los cuatro jóvenes del coche mencionado son cuatro amigos de rasgos asiáticos, vecinos de San Sebastián, que según relatan reservan todos los años un día para venir a San Fermín. “La idea es dar una vuelta y volvernos a media tarde, después de comer”. Mientras comprueban la documentación, les siguen preguntando. “¿Lleváis algún objeto punzante en el maletero?”. Tras la negativa de los susodichos y pertinente comprobación, es el turno de un repartidor de carne, cuenta, que regresa tras entregar producto en la zona de Sakana. “Estoy trabajando y he tenido la suerte, entre comillas, de que me han parado a la ida, en los controles de alcohol y drogas, y a la vuelta, en el de control de los accesos”. Resignado, este joven de 30 años y que conducía de vuelta a Tierra Estella esperaba a que los agentes terminaran su trabajo.
A pocos metros de donde se encontraba apoyado, los guardias desviaban a un vehículo de matrícula francesa en el que viajaban varias personas. De la mano de un agente de la Gendarmerie, cuerpo con el que se lleva a cabo una estrecha colaboración, con presencia de miembros en Navarra durante el mes de julio, los agentes abordaban a los viajeros del vehículo. El gendarme traducía el mensaje, de ida y vuelta, cuando era necesario, y los agentes sacaban las maletas que transportaban en el maletero del vehículo hasta un vehículo cercano, con un escáner incorporado y que, a modo de control de seguridad similar al que existe en aeropuertos o edificios públicos como museos o juzgados, analiza el interior de mochilas, bolsos o, en este caso, maletas.
