Homenaje a los 113 jubilados de Atención Primaria en 2023 y 2024
Domínguez despidió con “melancolía” el trabajo de cada sanitario y destacó su “merecido descanso” tras numerosos años dedicados a la salud


Actualizado el 14/03/2025 a las 18:48
“La palabra jubilación procede de júbilo, pero no todas las jubilaciones son jubilosas”, reflexionó este viernes, 14 de marzo, el consejero de Salud, Fernando Domínguez, rodeado de los profesionales de Atención Primaria homenajeados por su jubilación durante los años 2023 y 2024.
En todos los casos, poner fin a una larga trayectoria en sanidad significa terminar con la labor que se ha desempeñado durante una vida: la de atender, cuidar y acompañar a miles de pacientes. Algo que, a su vez, permite a los sanitarios crear vínculos cercanos, tanto con enfermos como con compañeros.
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En nombre de todo el departamento de Salud, el consejero trasladó su más sincera enhorabuena a los 113 protagonistas, recordándoles que “es ahora cuando más tienen que aprovechar y disfrutar el tiempo”. Como indicó, “ser sanitario, sin importar el estamento, marca, y por eso esta profesión es difícil de abandonar”. Aún más en Atención Primaria, “donde la relación con el paciente es mucho más estrecha, creándose lazos de amistad que permanecen en el tiempo”, apuntó Domínguez.
También les invitó a observar el lado positivo de su jubilación. “La vida es una escala de grises”, citó justificando que “nada es absolutamente negro, ni tampoco blanco”. Y al mismo tiempo, incidió en que, durante los próximos años, “podrán dedicar todo el tiempo que deseen a sus familias, algo que no pudieron hacer durante su etapa laboral. Así como emprender otros proyectos que en su momento no pudieron”.
DEDICACIÓN DE POR VIDA
Por su parte, Susana Miranda, gerente de Atención Primaria, quiso “agradecer cada momento compartido” con los ya jubilados, así como valorar “el trabajo y la dedicación” de todos ellos. “También queremos acompañaros en esta nueva etapa”, les comunicó. “Cuando veo los referentes que os vais marchando, me voy sintiendo huérfana, aunque al mismo tiempo, cada vez estoy más alegre de acercarme a mi jubilación, es cierto que un poco de envidia dais”, expuso con cierto tono humorístico entre las risas de sus ya excompañeros.
En el Centro Sanitario Conde Oliveto brillaban las sonrisas ayer por la mañana. Posiblemente el motivo fuese la satisfacción de ver con perspectiva el paso de una vida dedicada a los demás. O quizás por lograr una misión de este calibre, jubilarse rodeado de compañeros que ya son familia.