Hoy, sorteo de Navidad
50 años del Gordo en Pamplona: "Con un décimo premiado se podían comprar varios pisos"
La administración número 4 de San Nicolás y la 3 de la Plaza el Castillo de Pamplona vendieron hace 50 años el 12.716, el primer premio, que dejó 150 millones de pesetas y decenas de millonarios en Navarra. El ‘gordo’ es ahora bastante más flaco


Publicado el 22/12/2024 a las 05:00
El 12.176 hizo millonarios a muchos pamploneses hace 50 años, el 21 de diciembre de 1974 el sorteo de Navidad dejó dos series del ‘gordo’ en Pamplona, se vendieron en las administraciones 3 y 4, en la Plaza del Castillo y en la calle San Nicolás, cuando el ‘gordo’ era mucho más orondo que ahora. Con un décimo premiado “se podían comprar varios pisos”. Cayeron 150 millones de pesetas. Casi nadie retiene la efeméride, no hay carteles que lo atestigüen en los escaparates, y los loteros no recuerdan que les hayan pedido el 12.176. Hoy que los números se pueden elegir a la carta, como si fuéramos capaces de diseñar el azar.
Una podría pasar horas en el minúsculo interior de la administración de loterías número 4 de Pamplona, en la calle San Nicolás, el corazón de la ciudad que estos días bulle con miles de personas entre brindis y espumillón. A buen seguro todas llevan algún décimo en el bolsillo para el sorteo de Navidad de hoy. Alguna tal vez sea ya dueña de esos sueños que dibujaron cinco números. Escuchar en este rincón a Asunción Daguerre Zubillaga es compartir en cierta medida las ilusiones de miles de personas. Cada rostro al otro lado de la ventanilla es una historia. Algunos se dejan llevar por el azar, otros tratan de ponerlo de su lado, con las cifras de una boda, de un nacimiento, hasta del día de la muerte de un ser querido.
Tomas Ariztia Mendiburu es titular de la administración desde 2018. Trabajan con él Asunción y Nieves Agustino Beloqui. Desconocía que en 1974 esta administración, entonces situada en el número 33 de la calle, diera aquel 'gordo'. Explica que hay familias de Pamplona que llevan abonadas al mismo número desde hace más de 100 años. Uno de esos números puede ser el 15.043. Cada administración, también ellos, tiene varios números completos, las 193 series, y por eso hay muchas personas que les buscan porque quieren esa combinación en concreto. Y ahí funciona la venta por teléfono, a través de WhatsApp. Les ha pasado con el 15624. “Hubo varias bodas el 15 de junio, en distintas partes de España, y querían regalar participaciones de este número a los invitados”, apunta Asunción Daguerre. O la singularidad de Xodos, localidad valenciana que ha adquirido un décimo para cada uno de sus 90 habitantes.
También el 23 de mayo de 2022 fue un día de bodas y nacimientos, constatan en la número 4. Y eso, creen, fue efecto de la pandemia.
Su anecdotario da para varias páginas, como el de la pareja que se desplazó desde Ávila, también a por el número de la fecha de su boda. “Y todos seguirán casados, imagino, porque siguen pidiendo el número”, sonríe Ariztia.
Que la superstición no tiene límite lo tienen claro: “El otro día alguien me pidió una terminación en tres ochos, luego tenía duda y pensó que mejor al inicio, al final se llevó los dos”.
Tomás Ariztia y Asunción Daguerre ya han saboreado la suerte de dar un premio. “Hacía 44 años que no se vendía un ‘gordo’ y lo dimos en 2018, luego el Niño en 2019 y también en 2020 y ahí nos hemos quedado”, contaban este viernes 20 de diciembre, cuando los clientes aún hacían cola para comprar décimos de Navidad. Solo quedaban cuatro números de papel: 95008, 96430, 55.766, 69.448 y 60.599. Y estaban agotadas, hasta en la máquina online, las terminaciones en 5, 7 y 3. Los décimos sin vender se devolvieron ayer a las diez de la noche. Solo falta que el azar viaje 50 años atrás; haga de las pesetas, euros y alimente algo al gordo que es cada vez más flaco. Aquellos 150 millones dejaron decenas de millonarios, no solo en Pamplona, también en Fontellas o Sakana. María Teresa García Goizueta era la lotera de San Nicolás, y respondía a los periodistas, contenta y abrumada, al tiempo. Ella no se quedó el número ganador y desconocía la identidad de los agraciados. Los periodistas sí pusieron nombre y apellidos a muchos de ellos. En la administración nº3 la suerte la repartió Rosario del Royo.