Tiempo de setas
Arranca la temporada alta de setas en Navarra sin los pronósticos espectaculares de 2023
Debe templar la temperatura para que broten los anhelados boletus


Publicado el 19/09/2024 a las 05:00
Lo del año pasado fue simplemente “espectacular”. La abundancia de hongos superó las previsiones más optimistas de entendidos y satisfizo con creces el esfuerzo de búsqueda y recolección de los aficionados. La campaña de 2023, con cestas a rebosar, fue “algo exagerado”, como recordaba el micólogo de la microcooperativa Uxama, Javier Gómez Urrutia. La ecuación del éxito, traducida en una eclosión sin precedentes desde 2006 y un más que óptimo resultado en 2022, combinó las variables de lluvia abundante y otoño primaveral.
El Parque Micológico de Ultzama, bajo la gestión de la propia cooperativa, abrirá mañana sus servicios de atención presencial y asesoramiento a aficionados. A mediados de agosto lo hizo durante los fines de semana su homólogo de Erro, Burguete y Roncesvalles. Y el pasado miércoles, el concejo de Bigüézal, en el término municipal de Romanzado, activó los medios de regulación de su coto bajo preceptivo permiso para evitar la tan temida avalancha de recolectores. Con independencia de la figura jurídica adoptada, la entrada en servicio de las medidas de control decreta de alguna manera la apertura oficial de la temporada alta de setas en Navarra.
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Dispuestos los recursos de contención, asoma el interrogante sobre las predicciones de la nueva campaña. “La temporada va de momento un poco floja. Este fin de semana íbamos a organizar alguna visita guiada pero no se va a hacer. La fructificación de Ziza hori y Trompetas de los muertos está un poco más animada, pero como el principal reclamo son los hongos...”. El suspense de la expresión utilizada por Janet Torrea Urbeltz, del Parque Micológico de Erro, Burguete y Roncesvalles, deja entrever la demora de la eclosión de los boletus. Cierto es que la lluvia caída en las últimas semanas invita a un ligero optimismo con “una fructificación de setas en las dos próximas semanas”, aprecia Javier Gómez. Garantizado uno de los factores determinantes de la micología, como es el agua, falta un segundo elemento para que aparezca la “estrella” -en palabras de Janet Torrea- de los montes en la recolección otoñal.
“Ha hecho frío y para el boletus beltza no es bueno”. El micólogo Javier Gómez da con una de las claves para entender la espera de un buen golpe. “Igual se da en los próximos días, pero creo que no será muy intenso. Se esperan setas, sí, pero tiene que templar y salir un poco el sol para que salgan los hongos”, pronostica. Sea como fuere, recuerda que la micología como toda ciencia que estudia el comportamiento de seres vivos no está ajustada a criterios matemáticos.
Máxima expectación
Con independencia de las condiciones, la expectación crece en los aficionados con la inminencia del otoño. Las llamadas por teléfono y los trámites para acceder a los permisos de recogida se suceden en los parques micológicos.
La prudencia se impone en los consejos de los expertos para evitar intoxicaciones. El año pasado, en un año benévolo, los recolectores se frontaron las manos pero tuvieron que extremar sus precauciones al abundar la tan temida Amanita Phalloides, de efecto mortal.
Asociación de guías voluntarios de micología
Una veintena de personas integran la Asociación de Guías Micológicos Saskiak, promovida por la firma Uxama, que gestiona el Parque Micológico de Ultzama y el coto de Bigüézal. Se trata de una agrupación de voluntarios, unidos por la afición de la recolección de setas. Al tiempo de recibir formación participan en Ultzama en la comprobación semanal de la evolución de ejemplares a través de una práctica novedosa de muestreo. El resultado de su constatación ayuda a emitir con posterioridad los partes micológicos.