Seguridad vial
Preocupación en Olagüe: "Tememos que un día nos caiga encima un camión con mercancía peligrosa”
Hablan los vecinos de esta localidad que viven a 42 metros de la N-121-A, tras dos accidentes junto a sus casas en 22 días


Publicado el 25/07/2024 a las 05:00
"Somos conscientes del peligro real a que cualquier día se produzca un accidente de un tráiler cargado con material inflamable o con cualquier tipo de mercancía peligrosa, y lo catastrófico que puede ser para los vecinos próximos a la variante. Ese miedo se está acrecentando ahora y la verdad es que nos está generando cierta ansiedad”. Las palabras de Amaia se funden con las campanadas de la iglesia de Olagüe en la calle Santa María y con el rugido de los motores de los vehículos pesados que transitan a 42 metros de la casa en la que reside con su marido y sus dos hijas desde hace 16 años. Viven frente a una carretera internacional de 50 kilómetros (Pamplona/Iruña-Behobia), puerta de Europa, por la que transitan más de 2.800 vehículos pesados de media diaria, de los que el 87% son de fuera de Navarra, según un estudio publicado en 2020.
Son las cuatro de la tarde del martes 23 de julio y los operarios de mantenimiento de carreteras están terminando de limpiar el polvo esparcido sobre la calzada tras el accidente del lunes por la mañana. Por suerte, el camión iba cargado de cemento y no encontró tráfico en sentido contrario. Tampoco cayó ladera abajo, tal y como sucedió el 1 de julio. Este accidente del lunes supone el tercero de camión en este tramo en dos meses y el segundo en 22 días, en el mismo punto kilométrico.
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En estos dos últimos siniestros viales, la dinámica ha sido muy parecida en ambos conductores: circulaban dirección Irún, cruzaron la mediana sin encontrarse con ningún vehículo en sentido contrario, e impactaron contra la barrera metálica de esta variante que sortea el casco urbano.
En el suceso del 1 de julio, el vehículo se precipitó ladera abajo hacia Olagüe arrancando de cuajo un árbol y quedó a pocos metros de la vivienda de Amaia y de un túnel por el que transitan los vecinos para ir al cementerio o para disfrutar de sus paseos en bicicleta y a pie.


Estos accidentes, como otros muchos ocurridos estos años, han sido fotografiados por una enfermera que vive con su marido y dos hijos muy cerca de la casa de Amaia y de a variante. “Escuchas el estruendo en la carretera y te asustas porque no sabes bien qué ha sucedido y qué te vas a encontrar. No sabes si los camiones han chocado con algún coche en sentido contrario, no sabes bien la gravedad...”, describe Cristina Bikuña los dos últimos escenarios que han vivido en directo. “En veinte años que llevamos aquí habré llamado en cinco ocasiones al 112. Sales corriendo para auxiliar a los conductores con el móvil en la mano... Hasta ahora solo nos preocupaba el ruido que vivimos de día y de noche, pero ahora sientes preocupación por si te cae encima un tráiler con mercancía peligrosa”.
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En el caso de Amaia, el lunes se encontraba paseando con la perrita cuando sintió el estallido del impacto de la cabina contra el quitamiedos. “A los vecinos nos gustaría que nos instalasen un muro de hormigón que nos proteja del ruido y garantice un poco de seguridad”, señala, recuperando el problema del ruido. “Hace tiempo vinieron unos técnicos para realizar mediciones pero lo hicieron allí abajo, cuando deberían haber medido desde las habitaciones para estar a la altura de la carretera”. Gesticula, mostrando su habitación. Duermen literalmente con los camiones encima. “Pues bien, nos dijeron que estábamos dentro de los límites permitidos”, lamenta. “Aunque solo pase uno solo es tal el estruendo que produce que te acaba despertando. En verano es imposible descansar”.