Seguridad vial
Alcalde de Anué: "Necesitamos vigilancia policial dentro de Olagüe cuando desvían el tráfico pesado por el centro"
Miguel Ángel Larrayoz deja claro que este tramo de la variante no es un punto negro pero siente "miedo" por la población cuando se corta la N-121-A por un accidente y los camiones se ven obligados a circular por el casco urbano


Publicado el 25/07/2024 a las 05:00
A los dos accidentes ocurridos en 22 días en este tramo de la variante de Olagüe se suma una preocupación que "va más allá" para el alcalde del valle de Anué, Miguel Ángel Larrayoz, de 58 años. Esta temor le sobreviene cuando cortan la N-121-A y desvían el tránsito por el centro de la localidad. “Entonces, sí que siento mucho miedo”, confiesa.
Al analizar las posibles causas de los dos últimos accidentes seguidos, Larrayoz deja claro que este tramo no es un punto negro. “Lo que creo es que, al ser un tramo bueno y al llegar a esta doble carril con mediana en tensión, los conductores se relajan y se despistan”, argumenta. “Me preocupa especialmente el uso de las tecnologías mientras se conduce y las enfermedades profesionales. Con esto último lo que quiero decir es que vamos cumpliendo años y no hay relevo generacional en el transporte. Sufrimos mareos, ictus e infartos... y al volante de un vehículo de tanto tonelaje es muy peligroso. Me da miedo que caiga un camión con mercancía peligrosa o con un líquido inflamable al pueblo”, prosigue hablando. “A la hora de cortar la N-121-A creo que es comprensible que lo hagan, pero me gustaría una vigilancia policial dentro del municipio cuando esto suceda para que controlen la velocidad de los camiones a lo largo de los 800 metros de una travesía que obliga a ir a 30 km/h y no a 70”, expresa ahora con vehemencia. “El lunes, tras el segundo accidente, teníamos un montón de niños en un campamento jugando en el parque. No voy a permitir que pase algo para que se reaccione. Esto es lo que realmente me da miedo”. Asimismo, Larrayoz apunta una posible solución. “Unas planchas de hormigón podrían eliminar ruido y garantizar cierta seguridad. Somos conscientes de que un muro no frena un vehículo de 40 toneladas pero hay que intentar algo. Tenemos un problema serio con el ruido y la seguridad. El estrépito en la carretera rebota en el frontón y sale otra vez ampliado hacia el pueblo”.
