Los sacerdotes se van de fiesta
La diócesis navarra reconoció este 10 de mayo, día de San Juan de Ávila, a los sacerdotes que cumplen 25, 50 y 60 años desde su ordenación, a quienes el arzobispo Roselló pidió “arropar y acompañar”


Publicado el 11/05/2024 a las 05:00
Los sacerdotes fueron este viernes 10 de mayo protagonistas de su propia historia, en el día de su patrón, San Juan de Ávila, una jornada encuentro en la diócesis navarra, y un día para reconocer la trayectoria de quienes este año están de aniversario, tanto diocesanos, como religiosos vinculados a ella. Los 31 ordenados hace 60 años (de ellos viven 20), los que cumplen sus bodas de oro sacerdotales, en este caso únicamente dos y los seis que llevan 25 años de servicio. Estos fueron ordenados en 1999, cuando la escasez de vocaciones era ya más acusada.
El arzobispo Florencio Roselló presidió la eucaristía en la capilla del seminario. Siguió luego un concierto en el salón de actos y el reconocimiento de los compañeros. Les pidió el titular de la diócesis que los homenajearon se sintieran “arropados, acompañados”. “Que sientan nuestro abrazo y nuestro aplauso”, dijo.
ALFREDO LÓPEZ VALLEJOS: 60 AÑOS DE SERVICIO


Alfredo López Vallejos es uno de los sacerdotes con 60 años de andadura. Y también es uno de los que sigue en activo. En plena actividad. Canónigo de la catedral de Pamplona, es director del archivo catedralicio y también del diocesano y delegado de Ecumenismo. Atienden además las parroquias de Badostáin, Olaz, Aranguren, Ardanaz y Laquidáin y cada mediodía atiende la portería de la residencia del Buen Pastor. “Como allí, así que voy un rato antes, cuando acaba mi tiempo en el archivo y echo una mano en la portería”, explica. Con 83 años, goza de buena salud y conduce su coche para desplazarse a celebrar misa a las localidades de la Comarca. “En dos meses me toca renovar el carné de conducir, espero seguir y si no...”. “Uno ya no está como con 40 o 50, ahora pesan las semanas y pesan los días”, reflexiona desde una mente lúcida, este sacerdote amante de la historia y de los libros antiguos. Antes de llegar a Pamnplona tuvo varios destinos, entre ellos Cascante, donde permaneció hasta que fue nombrado profesor del seminario. Impartió clases durante muchos años, de manera que ha sido formador de diferentes generaciones de sacerdotes en la diócesis.
López Vallejos nació en Sangüesa “en la casa de la abuela”, porque su madre quiso dar a luz allí, con ayuda del médico del pueblo. Pero siempre ha vivido en Pamplona, en una familia de once hermanos, de la que viven 8. Ingresó en el seminario con 12 años y recuerda que eran 30 sacerdotes en la ordenación, en 1964. “Varios han fallecido, pero aún vivimos 18, y algunos fueron a misiones, creo que somos una generación longeva”, apunta López Vallejos.
LOS PROTAGONISTAS
Ordenados en 1964
Vicente Azkona Miguel (Sacramentino), Eustaquio Elizalde, Elizalde, Ignacio Elizari Belzunce (Padre blanco), José Luis García Pellejero (Misionero), José Sebastián Hualde Urra, José Javier Huarte Oroz, José Mª Jiménez Lizán, Alejandro Lizarraga Artola, Gonzalo López López de Dicastillo, Alfredo López Vallejos, José Manuel Miranda Azpíroz (misonero), Guilermo Múgica Munárriz, José Ignacio Omeñaca Sanz, José Javier Rotellar Aguirre (misionero), Jesús Manuel Salcedo Cilveti, Augusto Sarmiento Franco, Fernando Villabona Mezquíriz (Carmellita), Francisco José Villanueva Zazpe, Jesús Zabalza Ducún, Jesús Zubiría Orayen (Padre blanco)
Ordenados en 1974
Juan Pedro Azcona Múgica y Jesús Goicoechea Azcona
Ordenados en 1999
Sergio Álava Torreguitart, Imanol Bacáicoa Olaechea, José Manuel García de Eulate San Martín, José Ignacio Hernández Iturralde, Fco. José Laguardia Chueca, Javier Resano Resano.