Debía 200.000 euros
“No podía con las deudas, lo di todo y ahora empiezo a vivir”
Una ganadero jubilado cuenta cómo tres infortunios sanitarios le hicieron sacrificar buena parte del ganado


Publicado el 16/04/2024 a las 05:00
Pide anonimato y cuando se le pregunta cómo quiere figurar en este texto responde: “Un ganadero jubilado que no podía con las deudas y que gracias a la Segunda Oportunidad lo dio todo y puede empezar a vivir”. A sus 66 años, recuerda que hubo un tiempo en el que el negocio iba “de maravilla”. Incluso obtenía beneficios con los que iba amortizando las inversiones. Pero tres infortunios sanitarios por los que tuvo que sacrificar buena parte del ganado y una subida notable en el precio del pienso le llevaron a una espiral que solo le hundía más y más en la ruina. “Cuanto más trabajaba, más dinero perdía. Por poner un ejemplo, si a mí el ganado me costaba dos euros, lo vendía a 1,80”. Durante unos cuatro años fue vendiendo patrimonio para ir tirando. “Con eso tirabas y pensabas que al año siguiente todo iba a ir mejor. Pero te gastabas eso, pasaba el tiempo y todo seguía igual. Los intereses te comían. Y te vas metiendo, te vas metiendo... hasta que ya no puede más”. Una situación angustiosa que tardó en compartir. “Yo soy una persona que no quiere meter los problemas en casa y no contaba la realidad. Trabajaba 14 horas al día, me endeudaba más y me comía yo solo la cabeza”. Hasta que fue a su abogado y por el camino surgió la Ley de la Segunda Oportunidad. Así acabó en el despacho de María Gracia Iribarren. “Di todo lo que tenía al banco, un piso y la granja, y así me quité una deuda de 200.000 euros”. Ahora dice que está como con 18 años, volviendo a empezar, pero tras un duro trayecto de siete años. Vive con su pensión y disfruta de su tranquilidad. “Es que tenía hasta paranoias. Yo antes no podía vivir con tranquilidad. Y hay mucha gente así, me gustaría que supieran que esto existe y que es volver a nacer”.

