Roselló llama a la sociedad a seguir "el estilo Javier" y llegar a acuerdos entre diferentes
La segunda misa de la primera Javierada de 2024 reunió a más de 5.600 peregrinos y fieles en una mañana fría, desapacible, y con ráfagas de llovizna. El arzobispo Florencio Roselló estuvo acompañado por el arzobispo de Zaragoza, Carlos Escribano
Actualizado el 10/03/2024 a las 13:59
“Tenéis cara de frío”. Con 7 grados en la explanada del castillo de Javier y un cielo plagado de oscuros nubarrones, el arzobispo Florencio Roselló se dirigió con esas palabras a los peregrinos al empezar la eucaristía. “No puedo hablar sin mirar a la gente que tengo delante”, añadió. Eran las 10 de la mañana y él presidía el altar cubierto mientras los fieles, a la intemperie, llenaban el lugar resguardados con gorros, impermeables y paraguas. “Os merecéis un monumento. Valoro mucho el esfuerzo que hacéis para estar hoy aquí”, añadió. Y ese empeño y voluntad por rezar ante la casa donde nació en 1506 el copatrón de Navarra tuvo premio. La amenaza de lluvia no se materializó y la misa se celebró sin más adversidad que unas ráfagas intermitentes de ligero chirimiri.
Llegados a Javier a pie, en autobuses y en vehículos particulares desde toda Navarra y otras provincias españolas, así como del extranjero, la Policía Foral contabilizó en los aparcamientos 952 turismos y 37 autobuses, con una estimación de 5.600 asistentes a la segunda misa de las Javieradas 2024.
“CORAZÓN COMPROMETIDO"
El Arzobispo, que confesó estar maravillado descubriendo las Javieradas tras su ordenación el pasado 27 de enero, subrayó que el santo misionero consigue “que todos seamos hoy iguales”. “Estáis gente de diferentes lugares, con distintas aficiones, de distintas edades y que votáis a partidos políticos diferentes, pero hoy nadie cuestiona al que tiene a lado. Nadie es más que nadie. Javier nos une”, apuntó Roselló.
Estas palabras le sirvieron de preámbulo para luego hacer hincapié en que si trasladásemos “el estilo Javier” a la sociedad “todo nos iría mejor y llegaríamos a acuerdos cuando a veces parece imposible”.
El Arzobispo concelebró su segunda misa en Javier con el arzobispo de Zaragoza, Carlos Escribano, el vicario general de la diócesis navarra, Carlos Ayerra, el delegado provincial de los Jesuitas, José Javier Pardo, y el rector de Javier, Vicente Marcuello. Abajo del altar, en primera fila, le acompañaban una treintena de religiosos.
En la homilía, el Arzobispo calificó a San Francisco Javier como un hombre “ de corazón inquieto, solidario y comprometido, que le llevó a salir a llevar el Evangelio”. En ese sentido, animó a los religiosos y a los fieles “a salir de la Iglesia a la calle, pero con la Iglesia” porque, como recalcó, el espíritu de Javier no puede terminar al concluir la ceremonia, sino que debe acompañarnos en nuestro día a día. Por eso, pidió que San Francisco Javier “no dé el arrojo misionero para transformar esta sociedad”. Con ese mensaje terminó la primera de las Javieradas de 2024.
Un grupo de 25 voluntarios colaboró en la colecta que, según avanzó el encargado de las Javieradas, Óscar Azcona, se destinará al proyecto del misionero José Carlos Fernández Jorajuría (Pamplona, 1963) en Brasil, donde atiende un centro social para 600 niños pobres.


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