Javieradas 2024

Animada peregrinación a Javier con viento en contra de 30 km/h

Por la mañana, la lluvia solo ha afectado a los más madrugadores al iniciar la caminata desde Pamplona, en una primera Javierada con miles de peregrinos

Cientos de peregrinos han desafiado este sábado al frío, el viento y la lluvia en la primera de las Javieradas de 2024.
Cientos de peregrinos han desafiado este sábado al frío, el viento y la lluvia en la primera de las Javieradas de 2024.EDUARDO BUXENS

Aser Vidondo

Actualizado el 09/03/2024 a las 21:52

"La sensación que hemos vivido era que el viento nos frenaba. Era difí­cil andar y tocaba hacer un mayor esfuerzo". Carlota Martí­n Donézar y su prima Marina Beriáin Donézar, de 30 y 20 años, han realizado este sábado la Javierada en familia. "Venimos andando con nuestras madres, solo mujeres", apostillaban estas vecinas de Pamplona y Villava. Cuatro peregrinas entre las miles de personas que, desafiando a las inclemencias meteorológicas y las distancias, completaron a pie el recorrido hasta Javier en la primera de las Javieradas de este año. Finalmente no se han cumplido las previsiones que alertaban de posibles lluvias y en la peregrinación, por la mañana, solo los más madrugadores se han mojado (escampaba para las 6.00). Pero el fuerte viento en contra, que soplaba sostenido y con rachas de hasta 30 km/h en algunos momentos, unido a las bajas temperaturas de primeras horas, ha puesto difícil la marcha.

"Entre Monreal e Idocin ha sido la peor parte", añadí­an las primas Donézar, que ya en la bajada del puerto de Loiti, cuando el viento parecí­a remitir, podí­an desprenderse de algo de ropa térmica, capuchas o capas. "Suerte que ha sido al principio, cuando íbamos más frescas, aunque tendremos paliza. A ver si nos respeta la subida de la cuesta de Yesa", pedí­an.

La jornada central de caminata de esta primera Javierada se ha vivido este sábado, con el grueso de peregrinos procedente de la comarca de Pamplona, a los que se sumaron otros de la Montaña o la Zona Media. En el caso de la Ribera o Tierra Estella, estos ya habí­an comenzado su ruta el viernes e, incluso, el jueves. Esta Javierada culminará este domingo con el viacrucis desde Sangüesa a las 8.00 y la misa mayor en la explanada del Castillo de Javier a las 10.00.

"Todo ha fluido muy bien, quizá con algo menos de gente por las previsiones meteorológicas adversas que se daban y que han podido echar atrás a más de uno. Pero al final ha habido un tiempo aceptable, incluso con presencia del sol por momentos, y muy buen ambiente", referí­a Óscar Azcona Muneta, delegado diocesano de Misiones y director de las Javieradas.

Buen ejemplo de animación era un grupo de Villava que sobre las 10 de la mañana hací­a un alto en su marcha en Monreal para coger fuerzas. "Hemos salido de Noáin a las 7.30. Andando vamos 16, pero a comer en la Venta de Judas nos reuniremos 23", relataban Miguel Ángel Del Burgo Aguinaga, de 31 años, y Pedro Del Burgo Salvador, de 58. "Retomamos esa comida tras la pandemia y como homenaje a Luis Javier Eransus, recientemente fallecido", añadí­an.

"La temperatura está fresca (unos 4 grados en esos momentos), pero para andar está bien. Lo malo es cuando te paras, sobre todo por el viento. De llover ha parado sobre las 6 de la mañana, pero hubiéramos venido aunque estuviera cayendo agua, al igual que hicimos años atrás cuando nevó", aseguraban los villaveses.

CALDO CONTRA EL FRÍO

Precisamente para combatir el frí­o se acercaron los primos pamploneses Eduardo Salsamendi Gurucharri y Elena Garcí­a Gurucharri, de 59 y 55 años, al ya tradicional puesto de reparto de caldo caliente del grupo Huarte por Javier junto al merendero de Sengáriz. "Entra de maravilla. Este viento frí­o sopla además de cara y no hace más que frenarnos", aseguraban, indicando que quizá hubiera menos peregrinos que otros años. "La predicción era mala pero el resultado del dí­a ha sido bueno".

Más de 150 litros de caldo caliente ha repartido el citado grupo de vecinos de Huarte a los peregrinos. "Lleva gallina, ternera, jamón, puerro, ajo, apio... de todo", indicaban Antonio Gómez Ortega, de 77 años, y Pedro Navascués Olcoz, de 74, dos de los voluntarios. "Hemos venido a las 8.15 horas y ya pasaba gente. Este año, con el frí­o, se está consumiendo más rápido y el peregrino lo agradece".

A mediodí­a, el sol ganaba ya tí­midamente espacio a las nubes que desde el amanecer cubrí­an el cielo por completo, y el viento parecí­a remitir, lo que animaba las ganas para seguir la marcha. "En el primer tramo, hasta llegar a Loiti, ha sido muy incómodo avanzar con el viento en contra, te obligaba a tirar más", consideraba Fernando Huarte Yoldi, pamplonés de 64 años. Realizaba el recorrido sobre la bicicleta y aguardaba su turno en el puesto de avituallamiento de la bajada el puerto de Loiti. "Llegaremos hasta Javier por Sangüesa, ya parece que el tiempo nos va a respetar", aventuraba.

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