Javieradas 2024
Animada peregrinación a Javier con viento en contra de 30 km/h
Por la mañana, la lluvia solo ha afectado a los más madrugadores al iniciar la caminata desde Pamplona, en una primera Javierada con miles de peregrinos

Actualizado el 09/03/2024 a las 21:52
"La sensación que hemos vivido era que el viento nos frenaba. Era difícil andar y tocaba hacer un mayor esfuerzo". Carlota Martín Donézar y su prima Marina Beriáin Donézar, de 30 y 20 años, han realizado este sábado la Javierada en familia. "Venimos andando con nuestras madres, solo mujeres", apostillaban estas vecinas de Pamplona y Villava. Cuatro peregrinas entre las miles de personas que, desafiando a las inclemencias meteorológicas y las distancias, completaron a pie el recorrido hasta Javier en la primera de las Javieradas de este año. Finalmente no se han cumplido las previsiones que alertaban de posibles lluvias y en la peregrinación, por la mañana, solo los más madrugadores se han mojado (escampaba para las 6.00). Pero el fuerte viento en contra, que soplaba sostenido y con rachas de hasta 30 km/h en algunos momentos, unido a las bajas temperaturas de primeras horas, ha puesto difícil la marcha.
"Entre Monreal e Idocin ha sido la peor parte", añadían las primas Donézar, que ya en la bajada del puerto de Loiti, cuando el viento parecía remitir, podían desprenderse de algo de ropa térmica, capuchas o capas. "Suerte que ha sido al principio, cuando íbamos más frescas, aunque tendremos paliza. A ver si nos respeta la subida de la cuesta de Yesa", pedían.
La jornada central de caminata de esta primera Javierada se ha vivido este sábado, con el grueso de peregrinos procedente de la comarca de Pamplona, a los que se sumaron otros de la Montaña o la Zona Media. En el caso de la Ribera o Tierra Estella, estos ya habían comenzado su ruta el viernes e, incluso, el jueves. Esta Javierada culminará este domingo con el viacrucis desde Sangüesa a las 8.00 y la misa mayor en la explanada del Castillo de Javier a las 10.00.
"Todo ha fluido muy bien, quizá con algo menos de gente por las previsiones meteorológicas adversas que se daban y que han podido echar atrás a más de uno. Pero al final ha habido un tiempo aceptable, incluso con presencia del sol por momentos, y muy buen ambiente", refería Óscar Azcona Muneta, delegado diocesano de Misiones y director de las Javieradas.
Buen ejemplo de animación era un grupo de Villava que sobre las 10 de la mañana hacía un alto en su marcha en Monreal para coger fuerzas. "Hemos salido de Noáin a las 7.30. Andando vamos 16, pero a comer en la Venta de Judas nos reuniremos 23", relataban Miguel Ángel Del Burgo Aguinaga, de 31 años, y Pedro Del Burgo Salvador, de 58. "Retomamos esa comida tras la pandemia y como homenaje a Luis Javier Eransus, recientemente fallecido", añadían.
"La temperatura está fresca (unos 4 grados en esos momentos), pero para andar está bien. Lo malo es cuando te paras, sobre todo por el viento. De llover ha parado sobre las 6 de la mañana, pero hubiéramos venido aunque estuviera cayendo agua, al igual que hicimos años atrás cuando nevó", aseguraban los villaveses.
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CALDO CONTRA EL FRÍO
Precisamente para combatir el frío se acercaron los primos pamploneses Eduardo Salsamendi Gurucharri y Elena García Gurucharri, de 59 y 55 años, al ya tradicional puesto de reparto de caldo caliente del grupo Huarte por Javier junto al merendero de Sengáriz. "Entra de maravilla. Este viento frío sopla además de cara y no hace más que frenarnos", aseguraban, indicando que quizá hubiera menos peregrinos que otros años. "La predicción era mala pero el resultado del día ha sido bueno".
Más de 150 litros de caldo caliente ha repartido el citado grupo de vecinos de Huarte a los peregrinos. "Lleva gallina, ternera, jamón, puerro, ajo, apio... de todo", indicaban Antonio Gómez Ortega, de 77 años, y Pedro Navascués Olcoz, de 74, dos de los voluntarios. "Hemos venido a las 8.15 horas y ya pasaba gente. Este año, con el frío, se está consumiendo más rápido y el peregrino lo agradece".
A mediodía, el sol ganaba ya tímidamente espacio a las nubes que desde el amanecer cubrían el cielo por completo, y el viento parecía remitir, lo que animaba las ganas para seguir la marcha. "En el primer tramo, hasta llegar a Loiti, ha sido muy incómodo avanzar con el viento en contra, te obligaba a tirar más", consideraba Fernando Huarte Yoldi, pamplonés de 64 años. Realizaba el recorrido sobre la bicicleta y aguardaba su turno en el puesto de avituallamiento de la bajada el puerto de Loiti. "Llegaremos hasta Javier por Sangüesa, ya parece que el tiempo nos va a respetar", aventuraba.

