Al castillo por su hermano fallecido
El tudelano Mikel Arrizabalaga, residente en Alemania, está repitiendo la última Javierada que hizo junto a su hermano Iñaki hace 15 años. Iñaki falleció en octubre de forma inesperada, y Mikel se propuso caminar hasta Javier para honrar su memoria


Actualizado el 09/03/2024 a las 08:34
UNOS lo hacen por fe, otros por tradición, algunos por hacer deporte, y otros por pasar un fin de semana diferente con sus amigos de la cuadrilla o convecinos del pueblo. Las motivaciones de los peregrinos que cada año marchan a Javier son muy distintas. Cada uno guarda una historia personal que le une al camino con unos lazos tan invisibles como poderosos.
Este viernes, entre peregrinos de la Ribera se escondía una de esas historias que pasó desapercibida entre las cerca de 1.500 personas que compusieron la expedición de la comarca, pero que, sin duda, merece ser contada.
Es la de Mikel Arrizabalaga Idiaquez, guipuzcoano de nacimiento de 47 años, aunque criado en Tudela y actualmente residente en Alemania por cuestiones laborales, que está repitiendo la Javierada que hizo con su hermano Iñaki hace 15 años. Iñaki falleció el pasado mes de octubre de forma inesperada por un problema cardiaco, y Mikel se propuso repetir aquel viaje que hizo junto a su hermano para honrar su memoria.
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“Su muerte fue un golpe muy duro y, como método de terapia, pensé que podía ser buena idea volver a hacer la Javierada. Dicen que andar es algo que repone, y hacerlo con mi hermano en el pensamiento me está ayudando mucho”, explicó este viernesMikel a su llegada a la ermita del Yugo, donde compartió almuerzo con el grupo de Ablitas con el que está realizando la Javierada.
“Aquel año caminé junto a mi hermano y junto a nuestro amigo David del Álamo. Ahora he vuelto con él y su hijo Juan. Ambos forman parte del grupo de Ablitas, y por eso estoy con ellos”, indicó el tudelano, quien reconoció que “pocos del grupo saben mi historia personal, pero me están tratando a cuerpo de rey”, bromeó.
Mikel llegó el viernes a Carcastillo, donde pernoctó junto al grupo de Ablitas para retomar hoy la marcha rumbo a Sangüesa. El domingo completará su camino hasta el Castillo de Javier. “Está siendo una experiencia muy bonita que se va a condensar en apenas tres días. Cada paso que doy me trae un montón de recuerdos y sentimientos..., y sé que va a ser así hasta el final”, comentó Mikel.
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