Viogén
Policías vigilan a 100 hombres por violencia de género en Navarra
En función del riesgo, son contactos físicos o telefónicos, y patrullaje


Publicado el 08/01/2024 a las 05:00
Todos los hombres denunciados por violencia de genero cuyo caso investiga la Policía Foral y son valorados como casos de riesgo medio, alto o extremo, van a ser controlados por agentes de la Brigada de Protección de Autoridades (BPA en siglas, la antigua unidad de escoltas) mediante encuentros y vigilancias periódicas. Estos policías van a establecer un primer contacto. “Hola, sé que has tenido un problema con una mujer. Has entrado en el programa Viogen (violencia de género) y te llamamos de Policía Foral”. Tras esa presentación, en función del riesgo apreciado de su caso, el interlocutor explica a esa persona las medidas que van a ponerse en marcha, pero en general todas pasan por intentar concertar una cita cara a cara. En ella se aborda la situación específica de cada caso, y se recaban o actualizan datos que pueden ser de interés para la ficha personal. También se establece una periodicidad para ese contacto, que varía según el perfil. En los que están considerados de riesgo extremo, el contacto con el investigado se da cada 72 horas como máximo. Si el riesgo es alto, la pauta marca un seguimiento semanal. Con riesgo medio la periodicidad se eleva hasta los 30 días.
Actualmente, el número de fichas de seguimiento que maneja la BPA en Navarra ronda el centenar en activo. Uno de sus responsables explica que su labor no siempre es bienvenida, precisamente. “Hay quien reacciona de forma negativa y quien lo asume, pero es lo que hay, es lo que marca la norma de Secretaría de Estado, y le insistimos. Tenemos que quedar contigo, queremos que nos cuentes y que sepas que vamos a estar un poco pendientes de ti. Te agradeceríamos que si vas a cambiar de domicilio o de teléfono, nos lo digas”.
Desde la Brigada Asistencial explican que ese trabajo coordinado entre unidades lo que busca es “un enfoque de atención especializada y protección efectiva” y que cada caso se estudia en función del riesgo, se active o no Viogen. También que son seguimientos ‘vivos’. “Hay casos que van entrando al sistema y otros en los que el riesgo se modifica”.
La instrucción de Secretaría de Estado de Seguridad marca que se deben llevar a cabo r tanto contactos (físicos o telefónicos) como vigilancias sobre el agresor, con el fin de ejercer control sobre el mismo y de esta forma, proteger a la víctima de una nueva agresión. En función del nivel de riesgo, serán intensos o esporádicos… Pero, insisten desde Policía Foral, se ejerce control sobre el agresor en todos los niveles. La diferencia radica en que p. ej. en niveles bajos, no se practican vigilancias pero sí contactos esporádicos con los agresores y esta función la realiza la propia unidad responsable del seguimiento del caso.
La periodicidad en los contactos en lo referente a este tipo de perfiles y que oscilan (72 h, 7 días, 30 días…) , se refiere a los tiempos en los que se llevan a cabo las VPR o Valoraciones Policiales de Riesgo sobre el caso, herramienta que predice el riesgo que existe de que vuelva a cometerse una nueva agresión. Para definirlo, desde la unidad especializada, Asistencial, se revisan las actuaciones que han estadorealizado los compañeros de la Brigada de Protección de Autoridades con los autores (tanto contactos como vigilancias) y la posible evolución en su comportamiento.
De los 1.080 perfiles que han visto desde enero a noviembre de 2023, 473 han implicado un encuentro cara a cara con ese investigado, 277 por vía telefónica y ha habido 331 de esos hombres con los que no se ha podido contactar en alguna ocasión o han rechazado el encuentro.
“Vamos de paisano, de forma discreta. Les contamos que la propuesta es la de mantener un contacto periódico con ellos. Que si no nos cogen o los compañeros nos manifiestan que está rondando a la mujer va a ser peor, que vamos a tener que ir a su domicilio, a su trabajo o a donde creamos que podamos localizarlo”. El objetivo del seguimiento es el de recabar la máxima información para que esa valoración sea lo más objetiva posible. “En algunos casos buscamos que ellos se sientan controlados, que se vea que se trabaja la intervención con el autor y no solo con la víctima. A ellos les insistimos en mensajes como que sobre todo no la llames a ella, no hagas una tontería...”. Incluso les toca esa parte de asesorar a los agresores en ese recorrido, de ser una referencia o un teléfono donde también pueden acudir si lo necesitan. “Les preguntamos por su situación, evaluamos si siguen en su trabajo, si tienen un permiso penitenciario, quién acude a recogerles cuando van a salir de prisión y dónde se van a quedar, etc”.
Cada jornada hay una media de 4 agentes destinados a este trabajo. Revisan entre 5 y 6 fichas, o se acercan hasta un lugar para mantener un contacto presencial con el candidato que tengan asignado. En función de los factores de riesgo de cada caso, cada mes se comprueba cómo va ese hombre, si los agentes detectan algún factor de riesgo que haya que trasladar a la ficha (se encuentra muy descuidado o manifiesta ideación suicida, entre otros) y condicione la valoración.
Desde la BPA aseguran que “los seguimientos y vigilancias han evitado cosas potentes”. Se trata de un trabajo policial distinto al de otros seguimientos, que por su naturaleza exigen máxima discreción. “En las formaciones te capacitan para que no te detecten, pero justo en estos casos es al revés, queremos que nos vean, que estamos ahí en la mayoría de los casos, no en todos por supuesto”.
MULTIAGRESOR Y PERSISTENTE
Una de las figuras más complicadas con las que trabajan es la del mutiagresor persistente, es decir, rostros conocidos de otros casos de violencia de género que vuelven a ser denunciados por otras parejas. “Es un tipo de hombre que repite los patrones de maltrato en sucesivas relaciones con víctimas distintas, pero cada vez acorta más los tiempos hasta que los pone en práctica y suelen vivir una escalada de violencia”.
Dentro de la heterogeneidad de este tipo de personas, es cierto que la mayoría de fichas a las que se les hace seguimiento se corresponden con identidades de hombres de mediana edad, “aunque cada vez los hay más jóvenes y más violentos”, con estudios bajos y medios. También hay un porcentaje importante, entre agresores y víctimas, de población de origen inmigrante.
La duración del seguimiento depende del niver de riesgo. “Si la situación se tranquiliza, nos despedimos de forma provisional”. En ese caso, el contenido de la llamada es bien distinto. “Tu caso ha pasado a nivel bajo. Desde la Brigada de Protección de Autoridades vamos a dejar de llamarte por el momento, pero si llevas a cabo un quebrantamiento de condena, volverá a subir automáticamente y reactivaremos la vigilancia”.
Buena parte del éxito en ese control está en que no se rebasen los límites y se desista de la relación. “Muchos de ellos no reconocen los hechos y persisten en sus relaciones tóxicas. También son mayoritariamente urbanos. En el ámbito rural muchas veces cuesta más denunciar, no necesariamente es que suceda menos, así que animamos a quien tenga conocimiento de algún caso de posible violencia de género, lo ponga en conocimiento de la policía”. No es necesario la denuncia de la víctima para ofrecer protección sobre ella, recuerdan. Siempre que se tiene conocimiento de un caso de violencia de género, se activa el caso en el Sistema VioGén, haya o no denuncia por parte de la víctima. Por otro lado, recientemente se ha modificado funcionamiento tradicional que se seguía en estas unidades y se procura no inactivar casos en VioGén. Esta circunstancia viene motivada por el análisis de los asesinatos pasados, explican los profesional. “De esta forma, mantenemos un seguimiento sobre el caso y con la víctima a lo largo del tiempo, aunque el riesgo haya disminuido”, señalan.
CLAVES
En Policía Foral, durante el año 2023, la labor principal de la Brigada de Protección de Autoridades ha sido:
-VDG extrema: 31 casos, con una media de 4 días/caso (119 en total)
-VDG alta y media: 1.081 comunicaciones con autores (750 positivas y 331 fallidas
Hasta noviembre, había 31 víctimas con valoración de riesgo policial extremo, con 119 servicios (cada uno implica 2 agentes las 24 horas) realizados hasta el momento
El protocolo establece un primer contacto, con el Autor, si está localizado en Calabozos o Juzgado, para trasladarle al presencia policial con la víctima, recordarle las medidas y actualizar los datos de la ficha
Primer contacto con la víctima: si se puede en persona, sino por teléfono se le explicará cómo trabaja la policía, se le facilitará un teléfono de referencia, se le darán medidas básicas de autoprotección, se recabarán datos sobre su actividad y sus rutinas, sobre su entorno y apoyos
La ficha principal contendrá como mínimo los siguientes datos, tanto del autor como de la víctima: nombre y apellidos, fecha de nacimiento, dirección actualizada, teléfono de contacto, víctima, autor y personas convivientes y allegadas, correo electrónico si procede, DNI, descripción física, vehículos si poseen, datos de los hijos, puesto de trabajo, armas o licencia, otros aspectos a tener en cuenta, medida de alejamiento...
Si el caso está valorado como Violencia Extrema, los agentes que trabajan con el presunto agresor trabajan con chalecos balísticos, se procede a una llamada telefónica previa en la que se establece una cita con esa persona. Si no se consigue contactar telefónicamente con él, los agentes se trasladan hasta su domicilio, lugar de trabajo u otras direcciones que aparezcan en su ficha. Si se prevén problemas con esa persona se puede requerir apoyo uniformado (hasta ahora no es una situación que haya ocurrido de inicio). Si no está allí, corresponde indagar, preguntar a los vecinos o a personas que puedan aportar datos. Durante la entrevista, hay que trasladar a la persona: recordar el cumplimiento de medidas (si las tiene) y estado de Valoración Policial de Riesgo; anotar cualquier modificación en sus horarios, vehículos... en las hojas de seguimiento. Preguntar si tiene contacto o no con la víctima y de qué tipo.
La Valoración Policial de Riesgo: se tienen en cuenta 5 factores y dentro de cada factor, diferentes items, hasta un total de 35:
-características del episodio violento
-características del agresor (trabajo, consumos, antecedentes)
- vulnerabilidad de la víctima
-circunstancias relacionadas con los menores
-circunstancias agravantes
Plazos para las entrevistas con los investigados:
extremo, contacto con el investigado cada 72 horas como máximo
alto, 7 días
medio, 30 días
bajo, 60 días
no apreciado, cada 90 días