Arzobispo de Pamplona entre 2007 y 2023
Francisco Pérez: "Pido perdón si en algún momento no he estado a la altura de las circunstancias"
Francisco Pérez, ya ex prelado, ejercerá como administrador de la diócesis hasta la ordenación de monseñor Florencio Roselló, el 27 de enero


Publicado el 10/11/2023 a las 05:00
“Llevo en Navarra como un adolescente, 16 años, más de los que estuvieron Cirarda y Sebastián. Entonces me encontraba en plenitud de facultades. Pero cada día me pregunto: ¿Habré dado todo aquello que he podido dar? Navarra me ha hecho comprender la nobleza, la fortaleza y la entrega generosa”, inició su despedida este jueves 9 de noviembre Francisco Pérez, a las 12 y 17 minutos, poco después de rezar el Credo y jurar su cargo como administrador episcopal de la diócesis, una vez anunciado el nombramiento de Roselló. Lo hizo con el aplauso de la Curia, y rodeado por sus dos vicarios generales, Miguel Larrambebere y Carlos Ayerra. Se retirará en enero, cumplidos los 77, a una casa de espiritualidad en Málaga.
Echó el ya exprelado la mirada atrás y desgranó su trayectoria pastoral “con la experiencia de párroco en pueblos de Burgos, o en barrios de Madrid, el recorrido como formador y director espiritual de jóvenes vocaciones sacerdotales en el seminario de Madrid, con la sorpresa del servicio episcopal en la diócesis de Osma-Soria y en el Arzobispado Castrense”. Fue al mismo tiempo director nacional de Obras Misionales Pontificias y precisamente en los misioneros reparó de manera especial en su adiós y “en la figura colosal de San Francisco Javier”. Se refirió al “variado perfil de Navarra, en su geografía y en la idiosincrasia de sus gentes y en la fe cristiana que asoma por tantas rendijas del tejido social, pero que al mismo tiempo, igual que en otras latitudes de la vieja cristiandad, parece desdibujarse o perder relevancia ante las corrientes hoy imperantes”.
Señaló que Dios le ha liberado “de la excesiva preocupación por la salud y el bienestar, así como de la pereza para coger el coche. “Eso me ha permitido presentarme en los rincones más recónditos de la Diócesis, buscando el trato cercano, en pueblos y ciudades, confirmaciones, funerales, fiestas, romerías o visitas pastorales”.
“Nos toca acoger a don Florencio en esta nueva etapa, un tiempo para reconstruir y fortalecer el vigor misionero de los corazones y las estructuras diocesanas”, dijo. Terminó pidiendo perdón. “Por todo aquello en lo que no he estado a la altura de las circunstancias que han sobrevenido en distintos y diversos momentos. Y pido perdón por los fallos que podamos cometer e la Iglesia, el único perfecto es Dios. Cada 15 días me confieso”, ahondó. Quiso dar gracias Francisco Pérez “a todos los navarros, empezando por los servidores y trabajadores de la Curia diocesana, por tanto bien recibido”.
Te puede interesar

