La tormenta de granizo de la Ribera daña unas 3.000 hectáreas de cultivos

Fitero registra las mayores pérdidas, seguido de Cintruénigo y Corella. La tromba de agua y granizo se inició en Fitero y se suavizó conforme avanzó por el cauce del río Alhama. Piedra del tamaño de pelotas de ping-pong cayó sin agua y ha arrasado muchos huertos de autoconsumo situados en el cauce del río Alhama

Daños en unos tomates en el término de la Olla del Puente, de Fitero. La finca es de Javier Ramos
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Daños en unos tomates en el término de la Olla del Puente, de Fitero. La finca es de Javier Ramos
Daños en unos tomates en el término de la Olla del Puente, de Fitero. La finca es de Javier Ramos

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M. Carmen Garde

Publicado el 12/09/2023 a las 05:00

Los fiteranos miraron al cielo a las 12 del mediodía del pasado sábado cuando se lanzó el cohete anunciador de las fiestas patronales. Nadie podía imaginar que horas más tarde, ese mismo cielo descargaría en la villa ribera una tormenta de granizo histórica. “Siete eternos minutos cayendo granizo del tamaño de pelotas de ping-pong y otros quince minutos con agua, hasta 30 y 35 litros por metro cuadrado. Eran las 3 de la madrugada. Muchos vecinos estaban de fiesta, por la calle. Nos ha dejado una enorme tristeza en plenas fiestas”, describe el alcalde de la localidad, Miguel Aguirre.

POR EL CAUCE DEL RÍO ALHAMA

La tromba de agua y granizo entró por Fitero, por la zona del cauce del río Alhama y continuó hacia Cintruénigo y Corella para luego, saltar hacia la localidad La Rioja. Ayer, un día después, se realizaban las primeras valoraciones. Fitero, claramente, se erigía como el epicentro de la tormenta, el municipio con los daños más elevados, tanto en el campo como en viviendas y vehículos. La fuerza y tamaño de la piedra -y con ello el alcance de los daños en los cultivos- disminuyó conforme la tormenta avanzó hacia Cintruénigo y Corella. “Aquí, la piedra era del tamaño de los guisantes o de una cereza. Hay daños en muchos campos: cardos, cebolla, viña, olivos, almendras. En cambio, en persianas de viviendas y coches hay poco comparado con otras tormentas”, contaba el agricultor corellano Pachi Mateo Catalán.

A falta de datos oficiales, la estimación de personas del sector primario, cifran en unas 3.000 hectáreas la superficie agrícola con daños de distinta consideración. Coinciden en que las mayores pérdidas se centran en los campos aledaños al cauce del río Alhama. Cuentan que los huertos familiares, de autoconsumo, han quedado arrasados, acribillados por la piedra y el agua, que taladraron los frutos o los tiraron al suelo.

La viña, con la mitad de la uva tinta a punto de vendimiar; los olivos, con los frutos a falta de dos meses para ser recolectados; almendra; manzanos y hortalizas como pimientos, brócoli, tomate, cebolla y esparragueras forman parte del elenco de cultivos afectados. El problema, según contaban, es que la superficie asegurada es escasa. De hecho, Agroseguro contaba ayer que prevé indemnizar en la zona, sobre todo, por viña y manzanos. “En Cintruénigo aseguran los agricultores profesionales, que hay 25 o 30, pero quienes tienen el campo como segunda actividad no suelen asegurar”, contaba el presidente de la bodega cirbonera, Serafín Vicente.

“EL AÑO DE LAS SIETE PLAGAS”

Una idea que repiten los productores es que 2023 ha sido un año fatídico para el campo. “Ha habido de todo: heladas, sequía, granizo en junio que afectó a la cereza y al melocotón, ola de calor a final de agosto con maduraciones extrañas en la fruta y, ahora, para rematar esto”, decía el corellano Pachi Mateo. Lo compartía el cirbonero Serafín Vicente: “Parece el año de las siete plagas porque el campo ha sufrido de todo”.

El alcalde de Fitero, Miguel Aguirre: "Vamos a solicitar la declaración de zona castastrófica"

“Ha sido una tormenta totalmente inesperada y nos ha desbordado totalmente. Es muy triste que un pueblo como Fitero tenga que vivir una suceso de estas características”. El alcalde de la localidad ribera de Fitero, Miguel Aguirre (UPN)reconocía que las fiestas, que se prolongarán hasta el próximo domingo, han perdido alegría. “Los mayores del pueblo no recuerdan algo similar. Fue impresionante. Hay muchos cultivos con daños enormes, del 70 y del 100%. Gran número de huertos familiares son irrecuperables totalmente, sin contar los agujeros causados en canaleras, en persianas, en lunas de coches y abolladuras. Al final, todos los vecinos estamos afectados, el que no tiene pérdidas en cultivos, los tiene en el coche o en la vivienda”, agregaba el primer edil.

El alcalde de Fitero mantuvo este lunes una reunión con los alcaldes de Cintruénigo (Óscar Bea, de UPN) y de Corella (Gorka García, ACI) para abordar el alcance de la tormenta junto al representantes del Gobierno de Navarra, encabezados por el consejero de Desarrollo Rural, José Mª Aierdi.

“Hemos hablado de que se va a intentar conseguir la declaración de zona catastrófica. Lo que está claro es que lo asegurable no es indemnizable. Es decir, que quien no tenga asegurado algo debiendo y pudiendo tenerlo no va a recibir nada”, detalló Aguirre. Al respecto, la Junta de Portavoces del Parlamento de Navarra aprobó una declaración por la que solicita la habilitación de “los instrumentos legalmente establecidos para la recuperación de las zonas afectadas” por las tormentas del fin de semana, “incluida la zona afectada gravemente por una emergencia de protección civil”. La declaración se solicita para Fitero, Cintruénigo, Corella y Artajona.

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